El protagonismo que vienen ganando los gobernadores en el escenario político nacional, producto de la estrategia institucional seguida desde 2015 se está reflejando en los pronunciamientos populares en las urnas. Por eso no es casualidad que el Jefe de Gabinete haya puesto eje en las inversiones de obras en las provincias en el último informe en el Congreso. Se puso en cuestión la defensa de Peña sobre la apertura económica. Desde las bancadas federales respondieron que la economía abierta sin estrategia de desarrollo ni apoyatura de la industria, genera cierre de empresas, pérdida de fuentes de trabajo y más pobreza.

Posadas (Lunes, 15 de abril) El desarrollo de las provincias y la tensión histórica de la Argentina entre librecambio y proteccionismo siguen siendo determinantes en el debate nacional. Explican, tal como en los tiempos de las luchas ligadas a la independencia y la organización nacional, las razones de alineamientos políticos y de los posicionamientos ante los modelos económico – sociales. “La cuestión provincial” siempre estuvo latente. Arrojadas a los márgenes para proveer materia prima y mano de obra barata al centro del país por, digamos la oligarquía, las provincias tampoco ocuparon un capítulo central en los diseños de los gobiernos populares.
Paradójicamente, es con el gobierno de Mauricio Macri, que ante el hecho objetivo de no tener mayorías propias en el Congreso, que ese debate silenciado pero vigente en corrientes subterráneas ha salido a la superficie. Nunca como en estos años el espíritu de la Confederación fallida y del federalismo impregna las tensiones en la toma de decisiones.
Por eso el protagonismo de los gobernadores en la escena nacional, Expresan institucionalmente los intereses de las provincias que están asociados con los argumentos del proteccionismo en contra de la apertura indiscriminada de la economía. Y por eso, no es casual que, ante el escenario político – electoral y cuando los pueblos se vienen pronunciando en defensa de las autonomías locales, superando las falsas opciones de los partidos nacionales, el eje de la exposición del jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, en el informe que dio el miércoles en la Cámara de Diputados de la Nación, estuvo dirigido a las provincias al resumir las inversiones en las obras públicas que financia la nación en cada distrito.
Los datos fueron cuestionados por algunos legisladores, pero más allá de los números, el debate, desde el punto de vista del federalismo fue mucho más profundo del que se reflejó en los medios ganados por la grieta. Repasar la tapa de los diarios y la réplica en las redes electrónicas, es quedarse en la anécdota, de quién gritó, el tenor de las chicanas y descalificaciones, de quién miente más, de shows con zapatillas y cajas de pollos importados. Se escapa a esa mirada, lo que registró el Jefe de Gabinete, que la política argentina tiene en los localismos una fuerza de representación que no queda atrapada en la llamada grieta. Por eso le habló a las provincias. ¿Pero se puede diseñar una estrategia de integración de todo el territorio nacional con las tradicionales políticas de concentración y centralización del ingreso en el puerto de Buenos Aires?
Rescatamos aquí, el debate con el diputado industrial José de Mendiguren que defendió la teoría del proteccionismo, aunque Peña, en defensa del librecambio respondió con datos contundentes sobre el incremento en las exportaciones. Más allá de la credibilidad del ministro, aquí en Misiones, la evolución de las exportaciones en 2018 le da la razón en cierta medida. El informe elaborado por el IPEC, revela que el valor exportado entre enero y diciembre de 2018 mostró un aumento del 13,4% respecto al mismo período de 2017. En total, los productos primarios y manufacturados en la provincia se vendieron al extranjero por un valor de 465.938.389,36 dólares. Asimismo, las cantidades exportadas se incrementaron levemente, en un 1,4%. Pero esta perspectiva de crecer hacia afuera tiene matices señalados por Marco Lavagna. No parece ser un país para 40 millones ya que el esquema genera pobreza en los excluidos.
Rescatamos también el debate de Peña con Pablo Kosiner, que preside el interbloque Argentina Federal. El salteño amplió conceptos sobre la coparticipación que fue puesta en discusión por Jorge Franco, que preside el bloque de los misioneros renovadores y es uno de las armadores, desde hace tres años de la contrucción de un espacio federal en Diputados. Enriquece lo que publicamos en nota aparte informando que ese día, el diputado nacional por Corrientes, Jorge Romero, ligó el crecimiento de la pobreza y la indigencia en su provincia, no sólo con las políticas neoliberales sino y específicamente con el alineamiento del gobierno provincial con la Nación.

El debate por el modelo: apertura o proteccionismo

La exposición del ministro Peña se propuso hacer un detallado informe sobre las inversiones del gobierno nacional en obras públicas. A pesar de ser datos duros fueron cuestionados, pero ese es otro debate, lo que interesa es el encuadre. Al estilo del gobierno las definiciones se desprenden de lo que dicen nunca son explícitas. Pero son palpables como sostén del relato. Peña sostiene sus argumentos en la caracterización de la política económica lisa y llanamente en los mandamientos del neoliberalismo clásico. Las medidas económicas: “liberación del cepo” (devaluación); “sinceramiento de tarifas” (tarifazo y desregulación); “inserción al mundo” (apertura a las importaciones); “reordenamiento del gasto” (ajuste fiscal); “reacomodamiento de precios relativos” (inflación y caída del salario); “reconversión productiva” (cierre de fábricas); “emprendedorismo” (precarización laboral) equilibro fiscal (endeudamiento), restricción monetaria (tasas altas), no son aisladas, constituyen un cuerpo, que Macri define como “el rumbo”.
El diputado de Mendiguren, como representante de un sector industrial, no dejó pasar el contrapunto. Transcribimos contextos de las exposiciones que pueden resumir el tenor del debate.

De Mendiguren en defensa de la industria nacional

De Mendiguren: …no podemos salir al mundo cuando el Estado todavía no mejora la competitividad y tenemos un récord en materia de presión tributaria y tasas de interés siderales.
…Cuando Martínez de Hoz inició su gestión, la “bicicleta” financiera se convirtió en el eje de la política económica, con un ingreso y egreso irrestricto de capitales y un aumento de la tasa de interés, planchándose al mismo tiempo el tipo de cambio, sobre todo para los amigos.
¿Cuál es la contracara de todo esto?
El ahogo de la Argentina productiva, convirtiéndola en un país carísimo para exportar y baratísimo para importar. Esto ya nos pasó. Creí mucho en el presidente Macri cuando nos dijo que íbamos a dejar de ser el granero del mundo para llenar las góndolas de los supermercados del mundo. Eso lo aplaudí con tres manos. ¿Pero sabe qué nos pasó, señor jefe de Gabinete de Ministros, a medida que se aplicó esa política económica? Las góndolas de los supermercados que se llenaron fueron las nuestras.
…Siendo que nuestro país iba a llenar las góndolas de los supermercados del mundo, importábamos nuggets de pollo de Brasil, espirales para combatir a los mosquitos de Indonesia, caldos de gallina de Brasil –como si acá no tuviéramos esas aves-, pasta dentífrica de Inglaterra, etcétera. ¿Pero sabe una cosa, señor jefe de Gabinete de Ministros? Esos productos los traíamos contrayendo deuda externa. Si lo hubiéramos hecho a partir de excedentes de dinero no habríamos tenido problemas, pero la Argentina se endeudó para importar nuggets de pollo y naranjas de España, por ejemplo…¿Qué es un nugget de pollo? Es el maíz transformado en valor agregado. ¿Saben de dónde venía? De Brasil. ¿Saben de dónde era el maíz? De la Argentina. Nuestro país exportaba el maíz a 170 dólares la tonelada, mientras que lo importaba convertido en nuggets de pollo por valor de 2.200 dólares la tonelada.
Pero ese disparate macroeconómico no era producto de la incapacidad de los empresarios argentinos, sino de la economía de nuestro país y de la especulación financiera.
Por otra parte, quiero decir que detrás de esta caja de nuggets que estoy exhibiendo no solamente venía el maíz transformado en ese producto. Además, eso implicaba la fundición de las imprentas, los proveedores de tinta y los productores de este tipo de envases para traer estas cosas.
… Quiero decir al señor jefe de Gabinete de Ministros que con este modelo que está vigente necesitamos el equivalente a tres Pampas Húmedas para poder pagar los intereses de la deuda externa. Por lo tanto, si queremos crecer, debemos cambiar el modelo productivo.
Señor jefe de Gabinete: ¿no le parece que algo anda mal en la macroeconomía?
No es cierto que seamos una de las economías más cerradas del mundo. La apertura o cierre de la economía mundial se evalúa por la cantidad de medidas. Además, tenemos el arancel que es el que menos vale.

Peña: …En cuanto a las inquietudes planteadas por el señor diputado De Mendiguren, pienso que el debate se enriquece si lo hacemos un poquito más complejo. La cita recurrente a Martínez de Hoz, sabemos que no tiene nada que ver; en ningún contexto.
En cuanto a las exportaciones, el señor diputado planteó claramente una propuesta que quedó un poco desfasada, ya que hace un año que el tipo de cambio entró en una situación de mucha mayor competitividad. Por supuesto, tiene una tensión posible de atraso con la inflación, pero creo que es contradictorio con lo que nos han planteado las demás bancadas. Esa tensión del tipo de cambio flotante y evitar un atraso en materia inflacionaria, es una de las grandes cuestiones que hay que resolver.
Desde que cambió el gobierno, las exportaciones registran tres años consecutivos de crecimiento. Esta racha positiva, que no se observaba desde 2008, es sumamente relevante dada la pérdida de oferta exportadora entre 2011 y 2015. En ese período se perdió un tercio de las empresas exportadoras de la Argentina.
En 2019 sigue la tendencia: en febrero, las exportaciones aumentaron 3,7 por ciento en todos los rubros. Los que lideraron este crecimiento fueron los sectores de manufacturas industriales, con un incremento del 5 por ciento, y de manufacturas agropecuarias, con un 4 por ciento. Es exactamente lo que plantea el señor diputado.
En lo que va del año, cinco mil empresas enviaron sus productos a más de ciento sesenta y cinco países. En febrero, por ejemplo, se destaca el aumento de las exportaciones a países asiáticos; principalmente la India, con un incremento del 121 por ciento. También podemos mencionar Corea, con un 63 por ciento; Indonesia, con un 53 por ciento, y China, con un crecimiento del 8 por ciento.
En febrero se registró el sexto mes consecutivo con superávit en la balanza comercial. En el primer bimestre de este año acumulamos un superávit de 832 millones.
En 2018, mil trescientas veintisiete empresas exportaron por primera vez en nuestro país. Miren los señores diputados qué interesante: de esas nuevas exportadoras, el 36 por ciento comerció principalmente productos metalmecánicos. Siguen las de los sectores de la agroindustria, con 23 por ciento, y de la industria química, con 11 por ciento. Ese año, emplearon en promedio a sesenta mil personas. Más de la mitad de las exportaciones en ese período de gobierno corresponden a bienes de capital, bienes intermedios, y piezas y accesorios de bienes de capital. Hubo reconversión productiva de las fábricas argentinas.
Todos estos insumos básicos permiten dinamizar la producción y generar un perfil exportador. Días atrás hablábamos del tema con la UIA; claramente, hay situaciones muy distintas. Algunos sectores, como el textil y el de calzado, han tenido dificultades que impactaron mucho sobre el empleo industrial; pero no es menos cierto que la reconversión tecnológica también influyó sobre las posibilidades del empleo industrial. El otro día estuve en una fábrica de leche en polvo en Santa Fe; pude ver que había incorporado la robótica y que registraba una productividad diez veces superior a la de muchos competidores.
…Se ha hablado del sector porcino y se ha sostenido que está en crisis. En 2015 se producían 483.000 toneladas de carne porcina en nuestro país. Hoy se producen 621.000 toneladas, por lo que aumentó un 28,5 por ciento. ¿Cuánto representa la importación de porcinos? Ese es un dato interesante: el 8 por ciento de nuestra producción. Además, en lo que va del año no entró carne porcina de los Estados Unidos. ¿Qué pasó con las exportaciones? En el año 2015 se exportaron 2.000 toneladas de carne porcina. ¿Cuánto hicimos en 2018? Exportamos 13.000 toneladas, es decir, un 555 por ciento de aumento. Esto implica nuevamente valor agregado, por ser alimentados los animales con cereales argentinos y con producción nacional. Lo interesante es que la producción nacional no llegó a cubrir las necesidades del mercado interno, y se sustituyó con carne de cerdo importada de Dinamarca, en una situación muy puntual, porque también va creciendo la cantidad de nuevos consumidores por año.
A su vez, estamos trabajando en la apertura del mercado chino.
Podríamos hablar de varios puntos, pero lo que pregunto es si estamos de acuerdo con este objetivo. …Tengo claro el diagnóstico y lo compartimos en cuanto a las dificultades. No vivimos en otro país. Ahora bien, planteábamos la discusión del hacia atrás para entender nuestros problemas, no del gobierno anterior sino en general, y planteamos el hacia adelante en el sentido de discutir las soluciones.

Debate con Marco Lavagna por el ajuste

Peña: (Todavía en respuesta a de Mendiguren le dijo): “su fuerza política, liderada por Sergio Massa, la semana pasada presentó diez propuestas. Lo celebramos. ¡Bienvenido que se empiece a hablar de propuestas! Ahora bien, hicimos un trabajito para calcular el costo fiscal de esas propuestas, porque nos parece importante dar esa discusión: 780.900 millones de pesos proponen de gasto nuevo, es decir, el 3,9 por ciento del PBI. Un 2,2 impactará en las provincias y un 1,7 por ciento será el impacto nacional, sin calcular algunas medidas que no fueron explicitadas con demasiado detalle porque en realidad son cosas que estamos haciendo, como elevar el acceso a redes y cloacas o el saneamiento de los ríos…nosotros no vemos una estructura de sustentabilidad en esas propuestas, pero estamos abiertos a discutirlas.

Lavagna…Se piden propuestas. Creo que este bloque ha sido muy claro en todas las propuestas, por lo menos durante los cuatro años que llevo en esta Cámara; antes también había propuestas. Seguramente, algunas no les gustan por el tema del costo fiscal. Podemos mencionar las propuestas sobre el tema tarifas o los beneficios a las pymes. En algunas cuestiones se avanzó y en otras no, por ejemplo, en la ley de emergencia pyme, que también tiene que ver con ejecuciones por parte de la AFIP.
…Otro tema fue la discusión de la devolución del IVA a los jubilados, que se anuló. Cuando uno mira todo esto, la respuesta tiene que ver con el tema del costo fiscal, que el señor ministro nombró muchas veces.
Es cierto que es importantísimo que la Argentina tenga las cuentas equilibradas, pero estamos lejos de hacer algo sustentable. ¿Usted sabe, señor ministro, cuánto significa que hoy el gobierno no haya podido bajar la tasa de interés a un nivel del 40 por ciento ‑ni siquiera hablo de un nivel razonable‑, como estaba previsto en el acuerdo con el Fondo? Hoy la tasa de interés está alrededor del 65 por ciento; es decir, 25 puntos más de lo que debería estar. Eso solo significa más de dos puntos del producto, en costo fiscal, y estoy hablando de los intereses que pagan las Letes o Letras del Tesoro. Cuando me refiero a las Leliq –Letras de Liquidez del Banco Central, lo que se denomina déficit cuasi fiscal, que no aparece en el Tesoro, pero también existe, ya que es plata que los argentinos pagamos en intereses‑, hay otros dos puntos de producto, que se van por no haber podido bajar la tasa de interés.
Entonces, la discusión del costo fiscal hay que ponerla en su magnitud: ¿cuánto sale al Estado no tener una economía reactivada? Más allá de los intereses, por cada punto de producto que no crecemos, la Argentina se pierde 40.000 millones de pesos de recaudación.
La solución tiene que venir por el crecimiento y, en este sentido, debemos tener una mirada contemplativa con la situación de las pymes y de los jubilados. Posiblemente, no son soluciones de largo plazo. Estas últimas tardan más tiempo y hay que hacerlas en un marco de consenso y discusión.

Debate con Kosiner por el federalismo

Kosiner: Creo que el federalismo, que el señor jefe de Gabinete de Ministros ha propuesto como debate, no consiste en determinar cuánto dinero se otorga a las provincias, pues me parece que eso constituye una discusión que ya es vieja. Por el contrario, a mi juicio, el federalismo real pasa no solamente por determinar cuánto dinero se entrega a las provincias, sino también por la forma de reducción de las brechas y asimetrías de desarrollo. Este es un tema del que muchas veces hemos hablado en este ámbito.
Claramente, con esta prioridad en cuanto a la distribución de recursos, por más que se entregue a las provincias lo que les corresponde, no se achicarán las brechas de desarrollo. En otras palabras, no es suficiente dar hoy a algunas regiones de la República Argentina lo que les corresponde, en concepto de coparticipación federal, sino que debe avanzarse mediante otros mecanismos de compensación a fin de proceder a cerrar esas brechas.
Creo que ese es el nuevo concepto de federalismo que nos debemos proponer construir entre todos. No se trata de seguir insistiendo en cuanto a la cantidad de dinero que debe darse a una provincia o si se le está dando lo que le corresponde, sino en el sentido de determinar si la Argentina está avanzando, en cuanto a la disminución de esas brechas de desarrollo. De lo contrario, aun otorgando a las provincias lo que les corresponde, seguiremos ampliando esas brechas.
Entonces, el valor de una sola obra de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires casi duplica el de la totalidad de las obras de una provincia, que puede ser Salta, Jujuy, Chaco, Formosa, Corrientes, Santiago del Estero o Catamarca. Seguramente, estamos hablando de un mismo criterio de distribución de recursos en la Argentina, pero lo cierto es que se encuentra absolutamente perimido y es uno de los temas respecto de los cuales no hemos podido ponernos de acuerdo durante todos estos años.
Quiero citar otro ejemplo, porque me ha parecido positivo el hecho de que se haya tomado la discusión del federalismo como base de este informe.
Considerando los datos de la información fiscal provincial y municipal del Ministerio de Economía, en lo relativo al cuadro de transferencias en concepto de coparticipación y otros recursos correspondiente a 2015, puede apreciarse que los recursos del Tesoro Nacional aumentaron desde ese año en un 160 por ciento. Con excepción de la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el resto de las provincias ‑Santa Fe, Córdoba, San Luis, etcétera; está disponible la escala correspondiente- se encuentra por debajo de ese porcentaje.
La ciudad de Buenos Aires aumentó su transferencia de coparticipación y otros recursos en un 625 por ciento desde 2015, mientras la provincia de Buenos Aires lo hizo en un 182 por ciento; luego sigue el Tesoro nacional, con un 160 por ciento y el resto de las provincias. Esto no pretende crear un enfrentamiento entre las provincias y la ciudad de Buenos Aires o entre las distintas jurisdicciones y la de Buenos Aires. Creo que esto es lo que debemos dar vuelta, en la Argentina.
Por más que aquí se diga que se ha distribuido un tanto por ciento más que en 2015, lo que seguramente en forma nominal es así porque impacta la inflación y otras cuestiones, vemos cómo la gestión de este gobierno lejos de descentralizar recursos y achicar las brechas de desarrollo, concentra cada vez más esas diferencias o asimetrías que afectan la competitividad de muchas regiones de la Argentina.
La mayoría de los pequeños, medianos y grandes productores de distintos lugares del país que apostó por este gobierno, hoy reconoce que está fundido porque pierde cada vez más competitividad. Hace pocos minutos, mientras debatíamos en el recinto, el INDEC publicó el nuevo cuadro de utilización de la capacidad instalada de la industria. En un año pasamos del 64,4 al 58,5 por ciento, y hoy se utiliza un poquito más de la capacidad industrial.
Tampoco es verdad que la economía abierta sin estrategia de desarrollo ni apoyatura de la industria, genera menos pobreza; todo lo contrario, generó más. Claramente, la cuestión de la economía abierta contra la economía cerrada es una falsa grieta. Lo importante es contar con una política de desarrollo lógica que proteja al sector de la industria nacional y no crea que la agricultura está contra la industria, y la economía argentina permita llevar adelante distintas estrategias.

EV