El presidente del Fondo de Crédito Misiones, Horacio Simes, destacó el acompañamiento de la entidad al sector productivo y de emprendedores. Los servicios, la industria manufacturera y las actividades de producción primaria fueron los principales sectores a los que llegaron los 250 millones de pesos entregados. Hubo 900 préstamos acreditados, indicó.

 

Jueves 28 de noviembre de 2019. Cerca de 900 créditos por unos 250 millones de pesos entregó el Fondo de Créditos Misiones en sus tres años de existencia, que generaron más de mil puestos de trabajo. “En realidad, el promedio para Argentina y América latina es de 1,5 a tres puestos de trabajo por cada emprendimiento que surgieron a partir de los créditos”, explica Horacio Simes, el responsable de este organismo misionero.
El Fondo de Crédito Misiones fue creado para incentivar el desarrollo económico y social provincial a partir de la inclusión financiera y el fomento productivo, tanto con asistencia crediticia como con acompañamiento técnico constante. Para ello, cuentan con herramientas que promueven la generación y el fortalecimiento de líneas productivas de largo plazo, desde donde estimulan sectores dinámicos que son estratégicos, al tiempo que acompañan procesos de diversificación productiva.
El próximo año contará con 300 millones de pesos como presupuesto, a los que se sumarán los recuperos mensuales de esos 250 millones de pesos que ya están en la plaza local, con los que pretenden seguir fomentando el surgimiento y desarrollo de proyectos productivo, mientras promueven la inclusión financiera de sectores con dificultades para el acceso al crédito. El Fondo acompaña el desarrollo de cadenas de valor, estimulando la realización de las inversiones requeridas para integrar procesos, facilitar la aglomeración y el aprovechamiento de las ventajas derivadas de las economías de escala, sostienen desde la institución.

“Evaluación positiva”

Pueden solicitar créditos las personas físicas y jurídicas, empresas o Pyme radicadas y con actividad en Misiones; ya sea que se traten de ideas o emprendimientos en marcha. Hay una oferta accesible que se inicia con un plan de negocio resumido donde deben explicar a qué mercado se dirigen (actuales o potenciales), cuál es la propuesta y si cuentan con un estudio organizacional o técnico, que indique el sistema de producción, la gestión y el flujo de venta, egresos e ingresos estimados para ver cuál es la cadena de impacto de ese emprendimiento y las condiciones para devolver el crédito.
Sorteada esa etapa de evaluación, avanzan con el equipo técnico con los requisitos y se estudia los montos del crédito que pueden llegar hasta dos millones de pesos con una tasa de interés de 10, 12 o 14 por ciento de interés en casi todos, menos los destinados a capital de trabajo para Pyme, con una tasa del 22 por ciento. “En ese sentido venimos trabajando muy cerca desde la incubación, con equipos propios y tutorías. Eso implica que la mayoría de los que se acercan son aprobados y cuando no, les proponemos un camino de fortalecimiento para que puedan acceder al crédito”, explica Horacio Simes.
Los sectores que más solicitan créditos son los de servicio (cerca del 35 por ciento), la industria manufacturera (22 por ciento) y actividades de producción primaria (entre el 10 y 12 por ciento). Hubo créditos para talleres de refrigeración, servicios vinculados a medicina (kinesiología y odontología) y servicios de entretenimientos (como camping, canchas de distintos deportes, gimnasios y bares) e industria como talleres textiles o de alimento (rotiserías, panaderías), por citar algunos ejemplos.
“Muchos jóvenes que empiezan sus actividades profesionales. Es un segmento muy golpeado por las crisis, ya que uno de cada dos jóvenes suele estar desocupado. Nos complace atenderlos: con el Emprender Joven con el Ministerio de Desarrollo social tuvimos más de 200 convocatorias”, dijo Simes.
Acuden al Fondo de Crédito Misiones antes que a un banco tradicional porque ofrecen una relación de cercanía y mutuo crecimiento. “Crecemos a base del crecimiento de los emprendimientos también. Somos exitosos si los emprendedores son exitosos. Ofrecemos relación de largo plazo, confianza y condiciones muy accesibles. Son cinco años de plazo, seis meses de gracia, las tasas bajas, un quipo técnico y cercano, lo que no implica que no trabajemos con los bancos también: tenemos buen diálogo y algunos trabajos los hacemos en conjunto con los bancos locales. Este Fondo de Crédito viene a completar o complementarse también a la oferta financiera, con los productos que son propios como la posibilidad de acceder al crédito productivo”.
La evaluación del resultado, entiende Simes, es sumamente positiva.

– ¿Cuál es la situación del Fondo de Crédito de Misiones en esta etapa inicial?

– En estos casi tres años de funcionamiento estamos muy satisfechos porque pudimos dar respuestas a un problema particular, que se agravó durante el año, como es la posibilidades de acceso al crédito y que venía de la mano de un sistema de asistencia técnica permanente, que nos permitió atender las inquietudes de miles de emprendedores y pymes de toda la provincia. Alcanzamos casi 900 créditos aprobados por un monto mayor a los 250 millones de pesos.
Logramos así que muchos emprendedores alcancen su primer crédito, que puedan abrir su primer negocio, fábrica, consultorio. Algunos pudieron reinsertarse al trabajo después de pasar períodos de desempleo o independizarse de trabajos con relación de dependencia para poder abrir su propio emprendimiento.
Permitimos que la oferta de bienes y servicios se diversifique, mejore, con emprendimientos que alcanzaron tecnología de punta en sus segmentos o que se habiliten nuevos productos, nuevos segmentos. Vemos impactos múltiples y emprendimientos de usuarios, de bienes y servicios y vemos la multiplicación de toda la cadena de servicio en Misiones.

– ¿Qué implica el esquema de asistencia a las Pyme?

– Implica un plan en tres dimensiones, de talleres permanentes de capacitación, vamos detectando las demandas y tenemos ciclos de capacitación más extendidos en el tiempo porque atienen demandas más complejas y finalmente un sistema de incubación y seguimiento técnico a través de especialistas de la agencia de desarrollo Misiones y la UNaM para desarrollar el trabajo.
Y después el crédito, como línea de crédito de asistencia, para solicitar tantos recréditos como sean necesario para seguir acompañando el crecimiento de las organizaciones.

– ¿Pueden utilizar los créditos para pagar sueldos o alquileres?

– Tenemos diversos programas. El programa Misiones Productiva o Misiones futura están destinados para infraestructura, activos fijos, instalaciones en general, maquinas, muebles y útiles, hasta un 70 por ciento y un 30 por ciento de capital de trabajo.
También el programa Empresa Modelo es también un programa donde pueden destinar fondos a especialistas que le ayuden a desarrollar la marca el branding, la certificación digital o a lograr el posicionamiento o certificación de sus empresas.
Finalmente el Ahora Pyme que es solo para capital de trabajo, donde pueden abonar materia prima y gastos operativos como sueldos o alquileres, por ejemplo.

– ¿Qué estimaciones tienen del impacto económico que produjo esos 250 millones de pesos otorgados en créditos?

– Esos 250 millones invertidos en créditos impactan en la economía. Para ciertas economías-como la de Argentina y América Latina- podemos pensar en un multiplicador en 1.5 y 2 si es a corto o mediano plazo. Hay más de mil empleos sostenidos, que se suman entre 1 y 2 nuevos. En empleo y mejoras de ingresos vemos un impacto económico y social importante, que también moviliza toda la cadena de valor. En nuestro primer año nos focalizamos en la inclusión, en incluir la mayor cantidad de emprendedores en condiciones de llevar adelante una actividad sostenible. En segundo año atender las cadenas de valor. Observar como cada emprendedor se incorpora a una cadena de valor y tratar de fortalecer esos segmentos o esos nichos de mercado. En definitiva Estamos avanzando en cadena de valor, en mejora de la tecnología, en mejora organizacional, en el financiamiento del activo fijo y también capital de trabajo, para tratar de cubrir todas las demandas de pymes y emprendedores de Misiones.

– El presupuesto para el próximo año es de unos 300 millones de presos de presupuesto para créditos y capital operativo, que se combina con el recupero. ¿Hay un buen nivel de recupero?

– Venimos recuperando entre 3 y 3,5 millones de pesos por mes de 7 u 8 millones que estamos entregando. Casi el 50 por ciento de lo que entregamos cada mes es el porcentaje de recupero. Esto implica doble satisfacción no sólo porque los emprendimientos funcionan de acuerdo al plan de negocio pautado y pueden cumplir con la cuota y el acuerdo, pero nos permite recapitalizar el fondo y que los que primeros recibieron el fondo sean partícipes del crecimiento y desarrollo de nuevos emprendimientos. Se convierten en actores indirectos de los nuevos créditos que otorgamos. Estamos con una buena gestión de recupero; la gran mayoría está en cumplimiento normal. Hay muy pocos que tienen dificultades para devolver pero con la gran mayoría de ellos estamos en contacto y viendo cómo encontramos la respuesta adecuada en función de sus situaciones y necesidades, como refinanciación, restructuración o alguna indicación sobre el giro que deben tener en sus negocios para poder crecer y cumplir con la cuota y ver la mejor salida, que si es finalizar el acuerdo, también podemos aconsejar eso. En los casos donde no pudimos llegar a acuerdos, iniciamos algunas acciones de ejecución pero son las menos. La gran mayoría cumple y podemos volver a prestar.

– ¿Tienen detectados los motivos por los que fracasaron algunos emprendimientos?

– La mayoría de los fracasos fue por las condiciones macroeconómicas nacionales. Encontraron un contexto desfavorable en términos de costos fijos, que se sumo a la caída general de demanda, que en algunos segmentos fue más pronunciada por la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores. Ese mix de aumentos de costos y caídas de ventas significó que muchos emprendimientos no se consoliden. Otros segmentos, el de las ideas, que tiene una alta mortalidad en los primeros años. Por eso implementamos estrategias específicas en la gestación de ideas con la incubadora en los primeros años. A veces les cuesta por naturaleza propia del ciclo madurativo sostenerlo. Pero el fracaso mayoritario viene de la mano por el costo y pérdida de demanda en los mercados.

– ¿Cuál es el futuro? ¿Hacia dónde va el Fondo de Crédito Misiones?

– Hay segmentos nuevos que sostenemos; la idea es sostener y acercar nuevas propuestas en termino de dificultades que observamos a veces con el monto, las garantías o el destino del crédito y trataremos de llegar también a segmentos donde no estamos, quizás a los más pequeños, de escala barrial, con nueva metodología como los créditos solidarios. Estamos pensando en las cooperativas que tienen sus problemáticas particulares y que si bien las atendemos, necesitamos más enfoque. Y pensamos en expansión territorial, con nuevas sedes con atención más cercana, fortaleciendo las redes de atención con los municipios y las cámaras de comercio para capturar mayores necesidades. Nuestro objetivo es ofrecer un crédito para cada etapa del desarrollo de su empresa, cuando se inicia, cuando crece, cuando se consolida, cuando se expande. Para cada momento de la Pyme el Fondo de Crédito quiere estar presente.