La violencia ejercida por un grupo de tareferos en las calles de Posadas oscurecieron los reclamos que intentaban visibilizar con el acampe en la Plaza 9 de Julio. Son el eslabón olvidado en la distribución de la renta yerbatera. Los industriales que están en un buen momento por el aumento del consumo interno y las exportaciones que el año pasado superaron los 77 millones de dólares no se hacen cargo de los meses de la interzafra. Tirar ladrillazos en lugar de argumentos y confundiendo al adversario los dejó con las manos vacías. Contrasta con los avances logrados por las organizaciones que institucionalizaron los reclamos y elaboraron propuestas en el Foro por un Programa Agrario, Soberano y Popular.

Viernes, 29 de noviembre de 2019. Posadas fue escenario esta semana del complejo entramado de reclamos ciudadanos y la resolución institucional de los conflictos que subyacen en todas las organizaciones políticas de la sociedad. La tensión entre la calle y el palacio, entre la violencia y el diálogo, entre un Estado represivo y un Estado que habilita canales para la gestión de las demandas sociales.
Por un lado el derecho inalienable en una democracia de manifestarse, para visibilizar demandas que son emergentes de patrones de negación de derechos sociales y desigualdad, fue ejercido por grupos de tareferos que entre el domingo y ayer jueves acamparon en la Plaza 9 de Julio en Posadas.
Al mismo tiempo, las organizaciones de más densidad representativa, nucleadas en el Foro Nacional por un Programa Agrario Soberano y Popular, exponían reclamos y propuestas en la Cámara de Representantes también en Posadas, en una jornada que convocó al Gobierno actual y electo y a legisladores de los diferentes bloques.
El Foro aunque institucionalizado, cabe destacar, no es la contracara de las movilizaciones de base. Desde su conformación en mayor pasado es un espacio que une a organizaciones sociales, urbanas y del ámbito rural, grandes protagonistas en la resistencia al neoliberalismo. El propósito de las Jornadas es superar la fase meramente testimonial de los reclamos y después de poner en común el diagnóstico que hacen de la realidad de los sectores más pobres de la Argentina, definir propuestas políticas que profundicen y consoliden las experiencias vital-productivas y a la vez establecer un programa político, que opere como un claro esquema conceptual referencial para el diálogo institucional. No hay academia que pueda reemplazar el “sentirpensar” de los pueblos excluidos.
La resolución institucional de los conflictos
¿Qué se llevó la calle y qué se llevó el diálogo institucional?
Como se informa en la nota adjunta de Patricia López, en el Foro se abordaron las principales demandas de los pequeños productores misioneros que proponen un nuevo modelo agrario: tenencia de tierra, producción agroecológica, herramientas de trabajo y acceso a derechos fundamentales como salud, educación; agua potable y energía eléctrica.
El diputado Martín Sereno, presidente del bloque del Partido Agrario y Social e integrante del movimiento Evita, a quién nadie puede negar presencia en las movilizaciones, sin dejar la calle, pasa a la acción directa con la presentación de proyectos de leyes en el Parlamento. Insitucionaliza los reclamos. Cataliza de esa manera las esperanzas, logra un anclaje democrático en los reclamos que de otra manera tienden a anarquizarse y, como enseña la historia, terminan alentando la emergencia del fascismo. La sociedad es muy permeable a las promesas de orden.
Un síntoma de esa reacción se puso en evidencia entre el miércoles y ayer en Posadas. La violencia extemporánea de un grupo de tareferos, primero contra automovilistas en la esquina de Corrientes y Bolívar y después contra policías, terminó deslegitimando la protesta y oscureciendo lo que se pretendía visibilizar con el acampe frente a la Casa de Gobierno. Los posadeños, siempre predispuestos a la solidaridad con los tareferos, desde esta semana les dieron la espalda. Se notó en las alcancías vacías habituales en las puertas del California.
¿Por qué las organizaciones de tareferos no estaban en el Foro? Era el marco adecuado para exponer las particularidades del trabajo a destajo de los cosecheros. Ámbito para denunciar el desfinanciamiento de la interzafra dispuesto por el gobierno de Macri y que Passalacqua compensó con más de 100 millones de pesos y buscarle la vuelta para que no queden al arbitrio de los gobiernos de turno.
Pero quedó en evidencia, a partir de las agresiones perpetradas en la tarde del miércoles en el piquete ambulante de la avenida Corrientes, que el propósito del acampe no estaba claro.
Siempre en política la pregunta metodológica es ¿quién gana con lo sucedido? ¿quién pierde?
Las imágenes de los enfrentamientos entre manifestantes con policías son como rayos en un cielo despejado.

tareferos plaza
Hablando de los incidentes en sí, bien es cierto que el Estado tiene el deber de garantizar la seguridad de todos y al mismo tiempo no puede desconocer la obligación de proteger los derechos de las personas que ejercen su derecho a manifestarse pacíficamente. Pero también es cierto que los organizadores de una manifestación tienen también un papel importante de auto-vigilancia.
La violencia arruinó todo. Los manifestantes se fueron con las manos vacías y deslegitimados. El grupo violento quedó aislado y el referente con su poder de convocatoria muy afectado entre los otros grupos de tareferos.
Un lugar bajo el sol
Buscar en la trayectoria del líder del grupo violento, Ricardo Dos Santos, que fue del Pays, que trabajó para la reelección del intendente de Oberá y después en las elecciones nacionales para Cambiemos, desalienta teorías conspirativas de que está bancado desde algún partido político, como sucedió con el tractorazo de principios de siglo financiado por la oposición y los patrones del campo.
Sin embargo, Dos Santos, en sus declaraciones desliza los intereses subyacentes en la movilización que terminó defraudando a su gente. Como el pez, que por la boca muere, puso sobre la mesa el enfrentamiento con los máximos referentes del Pays y del Movimiento Evita, Martín Sereno y Héctor Bárbaro trasfiriendo la metodología de la anti-política que se basa en acusaciones al voleo, sin pruebas que a la larga termina minando la credibilidad, no de los acusados, sino de toda la política. No responder es la manera de no caer en el barro. Los diputados podrían por ejemplo, hacer pública la resolución de la ministra Stanley que, se dice, lo dio de baja al comprobar que presentaba beneficiarios apócrifos, con documentos falsos, para recibir planes sociales. También podrían desocultar su relación con las autoridades de la Cooperativa denunciada junto al responsable del FET por manejos de recursos que están sospechados.
Son acusaciones cruzadas que no conducen a nada, y reiteramos desprestigian la política y desvían las miradas a las cuestiones de fondo.
Buscar un lugar bajo el sol siguiendo el estilo Carrió, sólo es conducente si se tienen detrás los servicios de espionaje e influencia en la Justicia.
Desigualdad y distribución del ingreso
En síntesis, convocar a una movida en la Plaza 9 de Julio para dirimir una interna en las organizaciones de base, anunciaba el fracaso de la protesta y el desprestigio consecuente con sus compañeros de necesidades. Dos Santos levantó la carpa después de la reacción de la mayoría de los otros grupos que repudiaron la violencia. Aislado, se fue con las manos casi vacías, con una promesa de ser incluidos en las listas de beneficiarios de la tarjeta. Poco. Nada para tanto kilombo.
Como dijimos, la visibilización del drama de la pobreza en el campo quedó oscurecida por la violencia.
Muchos más fuerza que un ladrillazo tendría un volante, por ejemplo, hacer escuchar voces de los trabajadores olvidados en la cadena de producción yerbatera.
Contrastar el buen momento de la economía del té y de la yerba que, como infusión de los pobres ha aumentado el consumo en los últimos años como asimismo la exportación que el año pasado registró incrementos que en los dos productos superan los 150 millones de dólares.
¿Qué hacen entonces reclamando en la Plaza? No es en la Casa de Gobierno donde está la apropiación de la renta yerbatera. ¿Qué hace el INYM con los recursos del sellado más que enviar misiones absurdas a China? ¿Por qué no sale el Fondo de la Yerba similar al FET?
Estas deudas con los tareferos son innegables. Pero tirarle ladrillazos a una farmacéutica de Posadas es equivocar el enemigo. Ese episodio del miércoles en la avenida Corrientes puede estar poniendo de manifiesto la vigencia de la lucha de clases. Pero si no hay decisión de tomar por asalto el Palacio de Invierno, el camino es la institucionalización de la resolución de los conflictos, para lo cual la defensa del sistema republicano y federal de gobierno es mucho si se tiene en cuenta el avance de las derechas en el continente.

 

 

 

fotos: @CaritoSpk y noticiasdel6.com