Buscan, con el Gobierno, impulsar la producción y las ventas. Lo adelantó en una videoconferencia el presidente y CEO de Volkswagen Argentina, Thomas Owsianski., quien explicó que el sector necesita “una inyección de actividad que resultará en ganancia para todos”.

Miércoles 20 de mayo de 2020 (Télam). El presidente & CEO de Volkswagen Group Argentina, Thomas Owsianski, consideró hoy “absolutamente necesario un plan de estímulo” para el sector automotriz que permita salir de la actual coyuntura de producción y ventas a través de “una inyección de actividad que resultará en ganancia para todos”.
Durante una rueda de prensa por videoconferencia, Owsianski se refirió también a la negociación que el país tiene en marcha con sus acreedores externos, cuya resolución va a tener “un impacto significativo para el mercado, para bien o para mal” que ayudará a definir la estrategia futura.
“No es que va a haber una repercusión directa en la empresa, sino en el mercado. Según cómo evolucione la negociación sabremos cómo sigue el mercado en el cual hemos tenido una participación muy buena en los últimos 16 años, recién entonces podremos hacer números”, afirmó el ejecutivo, quien estuvo acompañado por Ángeles Stelzer, directora de Asuntos Corporativos de la marca.
Volkswagen retomó el lunes su actividad productiva en la planta de la localidad bonaerense de General Pacheco con un turno de producción de 6 horas y 110 unidades por día, volumen que “se irá ajustando de acuerdo a la evolución del mercado local y de los destinos de exportación”, en particular Brasil.
“Esto nos permite -agregó Owsianski- continuar con nuestras inversiones, de casi US$ 1.000 millones del proyecto Tarek, la nueva planta de pintura, la nueva caja manual en Córdoba, un nuevo centro de almacenamiento de autopartes y un nuevo centro de IT.
Al respecto, la charla con la prensa permitió precisar que este mes la empresa prevé iniciar la producción de las nuevas cajas de cambio para comenzar su exportación de julio, en agosto inaugurar la nueva planta de pintado de tecnología inédita en Sudamérica.
En tanto, el lanzamiento del nuevo modelo de fabricación local se realizará en mayo de 2021, para lo cual ya comenzó la planta de Pacheco la producción de las unidades de pre-serie y que, a comienzos del segundo semestre, tendrá su revelación de nombre e imagen a nivel global.
Ante la consulta de Télam sobre la necesidad de contar con medidas oficiales para impulsar a la industria automotriz que viene de dos años de caída de producción y ventas, Owsianski se manifestó a favor de alcanzar “un plan de estímulo” que involucre a toda la industria y el gobierno “como tienen casi todos los países” que cuentan con esta industria.
“Trabajamos junto con Adefa (la Asociación de Fábrica de Automotores y Acara (Asociación de Concesionarios de Automotores) para discutir con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y su equipo un plan de estimulo que es absolutamente necesario en este momento”, afirmó el CEO, tras los cual señaló que en “algunas semanas” se podrán conocer los detalles.
En ese mismo sentido, Owsianski entendió que “la salida de la cuarentena es difícil para las personas, pero más difícil para los mercados porque tienen que comenzar de cero”, lo que hace necesario “una inyección de actividad mediante medidas que funcionan y que al final también reporta ganancias para el gobierno, porque todos ganan”.
Sobre las nuevas proyecciones que hace la marca para 2020 contemplando el efecto de la pandemia, el directivo consideró que “con un 65% de las concesionarias recién habilitadas no se puede hablar de números hasta dentro de al menos dos semanas, pero antes de la cuarentena la situación ya era muy difícil, con un mercado muy frío”.

Alberto Fernández en Volkswagen

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, participó este martes del acto de reapertura de la fábrica de automotores Volkswagen en Pacheco, empresa que recibió del Estado Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). En su discurso, el jefe de Estado reconoció el trabajo de la empresa alemana para armar el protocolo sanitario y reivindicó el “rigor alemán” para el cumplimiento de este. “Cuando llegó la hora de abrir lo hicieron con los cuidados necesarios que esta nueva realidad exige”, destacó.
“Vamos a seguir haciendo la cuarentena porque está visto que es lo que tenemos que hacer. A nosotros nos preocupa el cuidado de la gente tanto como la productividad y el desarrollo de la economía argentina”, subrayó Fernández.
En otro momento de su participación, el Presidente reconoció que el impacto económico que generó la pandemia por la covid-19 es un “problema del mundo”, que va más allá de la Argentina. En ese sentido, insistió con que los países que no tuvieron cuarentena estricta, y en este momento retomó el ejemplo de Suecia, también sufrieron efectos negativos en lo económico.
“¿Si vamos a tener ese resultado económico, que es lo que debemos cuidar?”, se preguntó el Presidente, y contestó: “la salud de la gente”. “Es eso lo que hicimos y vamos a seguir haciendo, no como un tonto repite que nos enamoramos de la cuarentena”, como señalaron dirigentes opositores como la titular del PRO, Patricia Bullrich, el ex ministro de Salud, degradado a secretario, Adolfo Rubinstein (UCR), el ex ministro de Economía de Mauricio Macri Alfonso Prat Gay y el diputado de Juntos por el Cambio Luis Juez, entre otros.
Desde el lunes, Volkswagen retomó la producción en su planta de Pacheco a partir de la autorización del protocolo sanitario por parte de las autoridades nacionales, del gobierno bonaerense y del municipio de Tigre. El reinicio se hizo en un solo turno de trabajo de 6 horas. Se prevé que trabajen 1.500 personas bajo estrictas medidas para prevenir la propagación de la covid-19.
Para proteger a los trabajadores, los proveedores de la planta y a los clientes, la compañía alemana se comprometió al cumplimiento efectivo del protocolo, que aprobó el Ministerio de Trabajo de Nación, que supervisó el municipio y aceptó el sindicato de mecánicos Smata.
Este incluye transporte a cargo de la empresa mediante 20 minibuses que hacen recorridos fijos, control de temperatura corporal al ingreso, entrega de un par de barbijos por jornada laboral, distanciamiento social en todos los ámbitos de la planta (áreas de relevo y comedores), la prohibición de uso de los vestuarios, y puestos de sanitización.