La izquierda resurge en Francia con una ola rojiverde en las grandes ciudades. Candidaturas ecologistas y progresistas conquistan los principales ayuntamientos en unos comicios marcados por una abstención récord. El partido de Macron sufre un duro revés y no dirigirá ninguna localidad de más de 100.000 habitantes.

Lunes 29 de junio de 2020 (Alexandra Ruiz – Reuter y Francce24). El partido Europa Ecológica-Los Verdes (EELV) logró este domingo 28 de junio hacerse con el control de un grupo de ciudades importantes como Lyon, Estrasburgo y Burdeos, durante la segunda vuelta de las elecciones municipales. Entre tanto, el partido del presidente Emmanuel Macron sufrió un fuerte revés, en unos comicios locales marcados por estrictas medidas sanitarias y una histórica abstención.
“Hoy, la ecología está dando un gran paso. Un paso gigante”, dijo este domingo, el secretario del partido de los verdes, Julien Dayou, mientras festejaba junto con sus aliados de izquierda, los resultados de las elecciones de municipales.
EELV se aseguró el control de metrópolis emblemáticas como Lyon, gobernada por el Partido Socialista (PS) desde 2001, y Burdeos, el bastión del gaullismo desde hace 73 años. En alianza con los socialistas y el movimiento de extrema izquierda, Francia Insumisa (FI), de Jean-Luc Mélenchon, también lograron el poder en Marsella, segunda ciudad más importante de Francia. Igualmente se impusieron en Estrasburgo, Poitiers, Besanzón y Tours, además de conservar el control de Grenoble.
Los verdes han venido ganando fuerza desde en las elecciones europeas del año pasado, donde su desempeño puso a prueba a los partidos tradiciones. “Es el mandato de actuar por el clima y la justicia social” aseguró Dayou en un comunicado.

¿Francia, roja y verde?

Las largas listas de los candidatos ecologistas electos, sumados a los rojos, por las alianzas con los progresistas, irrumpieron con fuerza en el panorama electoral de este domingo, confirmando a los verdes como el principal partido de la izquierda, lo que es toda una novedad en el paisaje municipal francés.
Lyon, la tercera ciudad más grande de Francia, es un claro ejemplo de este cambió de color. Allí, Gerard Collomb, que dirigió la tercera ciudad más poblada de Francia durante 17 años, perdió el apoyo del partido macronista, La República en Marcha (LREM), tras anunciar una alianza con el partido de Los Republicanos (la derecha), lo que dio paso a una holgada victoria de los los verdes con el 53 por ciento de los sufragios.
“Nada se hará contra las lionesas ni los lioneses, sino juntos, vivimos un momento histórico”, aseguró Grégory Doucet, nuevo alcalde de Lyon. Doucet, de 46 años, nunca antes había ocupado un cargo electo y era todo un desconocido en Francia hace seis meses.
Burdeos, un bastión de la centroderecha con más de 250.000 habitantes, también fue tomada por los ecologistas. Pierre Hurmic, de 65 años, será el nuevo alcalde de la capital de la región de Nueva Aquitania, tras haber obtenido el 46,48% de los votos, imponiéndose al candidato de la derecha, el alcalde saliente Nicolas Florian (44,12 por ciento) y al de la izquierda anticapitalista (9,39 por ciento).
Con una campaña en la que se proclamaba “Burdeos por el clima, la ecología y las solidaridades”, Hurmic logró desbancar a por primera vez desde 1947, al candidato de la derecha que, no solo se vio obligado a concurrir a la segunda vuelta en las elecciones, sino que perdió uno de los feudos tradicionales de su partido.
“He sido elegido con un programa y lo aplicaré: dotar a Burdeos con la transición ecológica que merece”, dijo Humic, tras su elección.
Estrasburgo, Besanzón, Poitiers, Annecy y Tours, también quedaron bajo la bandera de los verdes.

Marsella, otro bastión arrebatado a la derecha

Uno de los resultados más destacados de la contienda de este domingo, se produjo en Marsella, la segunda ciudad del país. Allí, la lista Primavera Marsellesa, producto de la coalición rojiverde, se convirtió en la más votada dándole a Michèle Rubirola la alcaldía después de un cuarto de siglo de gobierno centro-derechista.
El éxito en Marsella refleja que los buenos resultados de la izquierda no se pueden atribuir solo a los verdes.
Los macronistas no dirigirán ninguna de las ciudades de más de 100.000 habitantes
El LREM, el movimiento centrista que llevó a Emmauel Macron a ganar las elecciones de 2017, no logra echar raíces a nivel local. Solo el primer ministro, Édouard Philippe, obtuvo la victoria con el 59% de los votos en la ciudad de Le Havre, en el norte del país, de la que ya era alcalde antes de entrar en el Ejecutivo y donde encabezó de nuevo la candidatura macronista.
De acuerdo con la prensa local, existen rumores sobre una inminente reestructuración gubernamental para dar un giro más social y ecologista al mandato del presidente. Lo que podría enviar a Philippe de regreso a Le Havre.

Anne Hidalgo revalida su cargo como alcaldesa de París

anne Hidalgo

Anne Hidalgo (foto), una socialista que cuenta con el apoyo de EELV y los comunistas, fue reelegida con el 48,7 por ciento de los votos. La alcaldesa ha hecho de la lucha contra el cambio climático y la contaminación, los elementos clave de su programa electoral.
Después de que se anunció su victoria, Hidalgo, a cargo del Hôtel de Ville durante los últimos seis años, dijo que los votantes habían elegido hacer de París un lugar más “ecológico, social y humanista”.
“Han elegido la esperanza, el trabajo en equipo, un París que pueda respirar, que sea mejor para vivir, que muestre más solidaridad y que no deje a nadie en el camino”, dijo en un breve discurso.
Tras sufrir un fuerte declive electoral a raíz del nefasto mandato de François Hollande, el Partido Socialista (PS) volvió a sonreír en las urnas. Además de París, el PS conservó otros bastiones locales, como Nantes, Rennes o Lille. También conquistó las alcaldías de Montpellier y Metz.

Perpiñán, en manos de la extrema derecha

El frente republicano no pudo conquistar la ciudad sureña de Francia: Perpiñán. Allí, por primera vez se sentará un alcalde de la Reagrupación Nacional (RN), que nunca antes habían obtenido la alcaldía de una ciudad de más de 100.000 habitantes.
El ultraderechista Louis Aliot derrotó con el 53 por ciento de los votos al alcalde saliente, el conservador Jean-Marc Pujol, a pesar de que este, había recibido el apoyo de los partidarios del presidente Emmanuel Macron y de los verdes.