Víctor «Cacho» Bernal celebra que el Ministerio de Cultura de Misiones haya disparado el programa Cultura en Movimiento, que fortalece un ida y vuelta entre los artistas con más experiencias y los que recién comienzan. «Talleres para acercarnos, y mantener así, con vida, a nuestra cultura”, dice, en su paso por Plural TV.

Domingo 29 de agosto de 2021. La pandemia afectó fuerte al sector de la cultura, que de un día para otro vio cerrados cualquier escenario y prohibidas las aglomeraciones, que impidieron, restricciones mediante, cualquier tipo de actividad cultural. “En Misiones, algunos pudimos sortear la situación y otros no pudieron. Sucedieron cosas importantes, como esto que se llama Cultura en Movimiento, una idea que surgió desde el Ministerio de Cultura y músicos independientes” que derivó en el dictado de talleres de música, teatro, plástica y otras expresiones culturales, define el músico misionero Cacho Bernal.
De esta manera, con el soporte estatal, algunos artistas fueron contratados y la cultura llegó con talleres a distintos rincones, en una experiencia de ida y vuelta, como rescató Bernal en su paso por Plural TV, el programa periodístico que se emite por Canal 4 Posadas.
“Es un encuentro de músicos, o encuentro de artistas. Porque al encuentro tiene más que ver con encontrarte justamente con un par, desde esa horizontalidad: uno con mucha experiencia que ayuda a otro que recién está arrancando, o que no tiene experiencia. Es hacer; porque en el hacer empiezan las dudas o se expone la falta de una técnica o un recurso; desde ahí trabajamos, porque cuantas más herramientas tenés, más feliz sos; te expresás mejor, tenés más lenguaje y la música es eso, el lenguaje.

La entrevista

-¿Cultura en Movimiento es un ciclo de talleres dictados en toda la provincia?
-Ahora hay un grupo de gente que estamos trabajando con la música de raíz folclórica de Misiones. Eso significa trabajar con el gualambao, la galopa, el chamamé…

-La música tradicional de Misiones.
-Sí, yo digo la música de raíz folclórica de Misiones, para no entrar en inquisiciones de si esto es o no es; de si el reguetón pertenece o no a Misiones. Hablamos de lo que tiene que ver con nuestro lenguaje y nuestras vivencias. A partir de esta propuesta del Ministerio de Cultura, nos hace ver que vivimos en una provincia única…

-Con ese gran mboyeré (palabra del guaraní que significa mezcla o mestizaje) como lo llamás…
-Claro, porque me pasa que por ahí doy un taller en Mendoza o La Pampa y tenés que decir: “yo vivo en Misiones, que está acá; y acá está Brasil, acá está Paraguay y acá está Corrientes. Y como si fuera poco, dentro de eso están todas las corrientes migratorias. Todo ese mboyeré cultural somos nosotros, que hay que disfrutarlo y fusionarlo, siendo auténticos al respetar esos colores, la multiplicidad de colores que hay en toda Misiones. Eso se ve o se trasluce no solo en la música, sino también en la literatura, en la pintura, en la gastronomía; en las costumbres; en todo. Me encanta rescatar cuando camino Misiones las particularidades de la costa del Uruguay, de la costa del Paraná o del que vive cerca de Posadas. El que vive en el centro de la provincia tiene a 50 kilómetros a Brasil y para el otro lado, a 50 kilómetro tiene a Paraguay. ¿Cómo no vamos a hacer ese mboyeré entre brasileños y paraguayos? Esto es una cosa muy vieja que con Ramón Ayala hablamos mucho cuando, hace muchos años, se discutía sobre la música en Misiones.

-En los talleres se rescatan esas fusiones…
-Creo que por fortuna, Joselo Schuap (ministro de Cultura de Misiones y músico popular), con el equipo que tiene, con Laura Lagable, con Ernesto Lozina, van sorteando este contexto que tampoco es fácil, porque parece piola pero después aparecen los bemoles para hacerlo; y sortearlos, llegar a los lugares, tener esa cosa de ida y vuelta, de aprendizaje. Hablo de lo que me pasa a mí: cuando llegás a un lugar, lo primero que tiene que hacer es respetar al otro, que tiene su bagaje. Vos podés tener un montón de experiencia y podés acercar técnicas, pero también te quedás con un montón de cosas. Y ese ida y vuelta es fantástico; yo hago una búsqueda sonora con los cajones que tengo -cajones peruanos que son misioneros porque tiene más que ver con tocar nuestra música-, y después les paso los planos por si se quieren hacer los mismos cajones; y me voy trayendo lo de ellos también. Lo mismo pasa con la música, la danza, el teatro; hay un montón de áreas que ellos están incorporando. En el grupo que estamos, están Joaquín Benítez en bandoneón, Sergio Tarnoski en acordeón, Mauri Pérez Mondadori en piano, Frodo Peralta en guitarra; Flor Bobadilla y Dani Pineda también en voz; ese es el grupo de talleristas; y al final, terminamos tocando entre todos; una ‘encheamigada’ como dicen en Entre Ríos pero a veces no da el tiempo, porque esto es un aprendizaje. Un día se hace también una capacitación en para los sonidistas, o armado de escenario…

-Todo el combo, para una presentación en general…
-Es todo, incluso después hay capacitaciones sobre cómo presentar su proyecto; también hay gente que trabaja en armar un proyecto o una gacetilla de prensa; es muy piola; ojalá que esto no se corte, que no sea algo aislado y que tampoco termine este año. Esto hace que la cultura, como me dijo una profesora socióloga, que la cultura es un gran basural donde se va acumulando, acumulando y solo se ve lo que está por último, pero no se ve lo que está abajo; tenemos que abonar ese mboyeré cultural. Y para abonarlo hay que capacitarse.

-¿Y cómo participan los interesados; hay algún requisito?
-Sí, se inscriben y hay requisitos. Siempre aparece el problema de que como es gratis, la gente se anota y después no va. Ahora, si vos cobrás, el que se anota después va sí o sí. Hay que comunicarse con el Ministerio. Tengo muchas expectativas de que no se corte, porque es la única forma de sostener nuestra cultura y para que haya capacitación, el Estado debe estar ahí, debe hacerlo. Yo soy un tipo grande que viene peleando por esto hace mucho, para que el Estado arme talleres de capacitación en todas las áreas, no solamente con la música. Supongamos que alguien que vive en San Antonio, y es un capo tocando el acordeón, pero nunca tuvo a alguien que le acorte el camino, cuando esa persona será la que sostendrá la cultura cuando nosotros ya no estemos acá.

RP – Misiones Plural