Tras casi dos años críticos, uno de los principales destinos del turismo nacional inició su camino de reconstrucción comercial. No obstante, desde el sector turístico reclaman créditos subsidiados. Hay pleno empleo en el rubro hotelería y estaciones de servicios, requieren trabajadores gastronómicos. La ciudad muestra un movimiento comercial activo.

Martes 23 de noviembre 2021. Después de casi dos años, Puerto Iguazú, uno de los destinos turísticos más importantes del país comienza a reactivarse. “Tuvimos un promedio del 80 por ciento de ocupación hotelera este fin de semana largo, pleno empleo en el sector y la proyección para los próximos meses es excelente”, dijo el presidente de la Asociación Hotelera, Gastronómica y Afines de Puerto Iguazú (AHGAI), Santiago Lucenti.
Además del turismo otro rubro que tiene pleno empleo es el de las estaciones de servicio debido a la presencia de brasileños y paraguayos que hacen largas colas para cargar los 15 litros del cupo establecido de combustible. “Se estableció el cupo de 15 litros para los extranjeros por cada venta, por eso muchos brasileños y paraguayos cargan combustible y vuelven a la fila porque el ahorro es de 100 pesos promedio por litro”, dijo Marcelo Vera, playero de una de las estaciones de servicio.
El playero también comentó un rebusque económico de algunos automovilistas de Iguazú: llenan sus tanques sin cupos y se lo venden a los extranjeros, con una ganancia de tres mil pesos por tanque, aseguró.
Los extranjeros hacen hasta dos horas de fila. “Llegamos a las 8; son las 10.00 y estamos aguardando; mientras tanto mi mujer hace fila de nuevo, parada, más atrás; me guarda el lugar para una segunda carga porque solo nos permiten cargar 15 litros por vez y mi tanque tiene 40 litros. Cargo en total 30 litros y la diferencia son unos 3.000 pesos argentinos; aprovechamos también y compramos en los supermercados, principalmente vino argentino, que conseguimos a menos de la mitad de precio que en Foz de Iguazú y lo re vendo en mi comercio”, graficó el comerciante brasileño José Almeida.
La mayoría de las estaciones de servicio sólo reciben pesos argentinos o tarjetas de crédito internacionales. Es por ello que aparecieron los denominados “arbolitos”, cambistas callejeros, instalados a metros de las estaciones de servicio, ofreciendo cambiar los reales o guaraníes por pesos. “Hoy (por el lunes) el real se cotiza a 33 pesos para la compra y 35 pesos para la venta; mientras que por cada guaraní recibían tan solo 0,15 pesos argentinos”, dijo Jorge F., cambista que opera a metros de la frontera.
A la vez, a pocos metros de otra estación de servicio que además de pesos, recibe dólares, se ubica otro grupo de “arbolitos” que ofrecían la moneda norteamericana a 198 pesos argentinos. “Nosotros trabajamos para otras personas; somos simples vendedores de dólares que nos ganamos el pan del día”, dijo Manuel P, en una calle céntrica de Puerto Iguazú.
Otro de los rubros que se activó es el alquiler de locales comerciales. “Volvimos a ver una ciudad plena con locales comerciales alquilados”, dijo el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Iguazú y a la vez dueño de una inmobiliaria, Joaquín Barreto. “La mayoría se pactaron en pesos, sólo dos locales comerciales sobre una de las calles céntricas se acordó al valor del dólar oficial”.
Los comercios están abiertos algunos hasta la medianoche y otros, hasta la madrugada. Los comercios volvieron a contratar personal. “Recontraté a tres empleados que tuve que cesantear en época de pandemia”, dice Marta Silvestre, propietaria de un local de regalos ubicado en pleno centro de la ciudad, que muestra reactivación.
También el rubro gastronómico resurgió. “Estamos volviendo a la época prepandemica”, dijo Solange Picco, encargada de un restaurante.
El planteo de los propios lugareños es que los precios en los comercios suben casi a diario. Los comerciantes aprovechando la ola de brasileños van subiendo los precios de los productos, sobre todo de los alimentos, y nuestros sueldos no se acomodan a esas subas”, expone Guillermo R., empleado de un supermercado céntrico.
Es la nueva Iguazú. La que parece que dejó atrás la desolación de hace no más de un año; la situación, similar, se observa en el aeropuerto internacional y en el Parque Nacional Iguazú.

Unos 6.000 visitantes promedio
El sábado, 6070 personas visitaron las Cataratas del Iguazú mientras que el domingo ingresaron 6.171. El lunes, unas 6.000 personas disfrutaron del Parque y la maravilla natural de la humanidad (al cierre de esta edición no se conocían aún los números oficiales).
La gente se concentró, masivamente, en Cataratas, el Hito Tres Fronteras, las principales calles y comercios, mostrando una ciudad en movimiento durante este fin de semana largo.
“El promedio de ocupación hotelera de este fin de semana largo fue de un 80 por ciento”, dijo el presidente de la Asociación Hotelera, Gastronómica y Afines de Puerto Iguazú (AHGAI) Santiago Lucenti, que anticipó “un verano muy bueno”.
“Tenemos reservas ya concretadas. El PreViaje nos ayudó mucho, la gente lo está utilizando mucho, al igual que los misioneros utilizan los distintos Ahora y la billetera virtual Yacaré que promociona el Gobierno provincial; también está la promoción del banco Nación, que permite con cualquier tarjeta de crédito de distintos bancos ofrece un reintegro del 25 por ciento y pagar en hasta nueve cuotas el consumo en la empresa adherida al banco Nación; es un esfuerzo compartido entre la entidad bancaria y el comercio. El consumidor sólo debe consultarle al hotelero si es cliente del banco estatal”.
En cuanto a la frecuencia de vuelos Lucenti, pidió que Aerolíneas Argentinas recupere la frecuencia de antes de que se desate la pandemia pero que también las incremente, mientras anhelan la llegada de vuelos internacionales.
Más allá de la presencia de turistas de otras provincias, Lucenti destacó la visita de misioneros “que ven a Iguazú como una alternativa de descanso de fin de semana”.
Brasil está muy caro para los argentinos. Esa situación económica en función del poco valor del peso frente a las monedas extranjeras hace que, por ahora, Foz de Iguazú, no sea competencia para la ciudad argentina: “esto hace que tengamos un turismo nacional fuerte y, debido a los costos, estoy seguro que tendremos mucha presencia de extranjeros cuando se abran las fronteras”.

Créditos y recuperación
El sector turístico de Puerto Iguazú sostiene que los 18 meses de la primera etapa de la pandemia de Covid19 les dejó muchas deudas. “Estuvimos sobreviviendo; muy pocos hoteles hicieron inversiones; tenemos muchas deudas sobre las espaldas, como por ejemplo resolver la deuda de energía eléctrica que el Gobierno provincial prorrogó el año pasado”, explicó Lucenti.
En ese sentido dijo que el sector necesita una línea de crédito con tasa subsidiada, con un período de gracias para reinversión para el sector de hotelería; “los recursos que estamos generando están destinados a pagar sueldos y deudas atrasadas, es imposible hacer inversiones sin ayuda crediticia del Estado nacional”.
En este período de reactivación, el sector turístico muestra pleno empleo en Iguazú. Incluso falta mano de obra en la gastronomía porque, a partir del parate, muchos empleados volvieron a sus lugares de orígenes y otros iniciaron actividades en forma autónoma, dijo el empresario.
Para Lucenti,el sector hotelero necesitará solo un año para recuperarse. “El promedio histórico hotelero de esta ciudad fue del 60 por ciento de ocupación de camas, por semana; con ese porcentaje y con ayuda crediticia, el sector turístico de Iguazú se recuperaría en su totalidad en unos doce meses”.

AFS – Misiones Plural