
Mario Pegoraro ha quedado posicionado como el puente entre el partido y el PRO. Lejos de sumarse a las presiones por cargos en el Estado protagonizadas por sus pares de la mesa provincial de la UCR, el ex candidato de Cambiemos viene ayudando a la construcción de una alianza política que pueda convertirse en alternativa de gobierno en Misiones. El lugar que ocupa lo ha convertido en el blanco de todas las críticas al interior del partido.
LA CONSTRUCCIÓN DE UNA ALTERNATIVA: De ser el diputado provincial de la UCR con menos prensa, Mario Pegoraro saltó al centro de la escena el año pasado cuando aceptó compartir la fórmula que el macrismo presentó en Misiones para disputar la Gobernación. Tuvo, entonces, que desobedecer la decisión del comité provincia y su bloque de respaldar una fórmula propia en las elecciones provinciales. Consideró que la decisión era incoherente con la tomada por el partido en la Convención de Gualeguaychú de sumarse a la alianza Cambiemos liderada por Mauricio Macri. Los resultados de las elecciones generales en Misiones y después en el balotaje le terminaron por dar la razón. A pesar de que por su formación no tiene los recursos retóricos del ucerreísta tradicional, fue el que la vio más clara. Él, como muchos votantes radicales y la dirigencia del PRO en la provincia no pudieron entender las razones por la cual la UCR se presentó en la provinciales por fuera de Cambiemos y en las nacionales para diputado con lista propia, lo que sólo logró dividir el voto y facilitar la consagración del cuarto diputado por la Renovación y postergar la de Humberto Schiavoni, nada menos que el presidente del PRO en el orden nacional. No es fortuito, entonces, que Pegoraro haya quedado posicionado en la provincia como el puente más confiable entre el macrismo y el radicalismo, entendiendo por radicalismo, no a los directivos enquistados en el partido, sino a los tradicionales votantes independientes. Es la relación, dirigente-ciudadanía que cualquier fuerza política necesita aceitar si se propone construir una alternativa política en la provincia que sea confiable para los misioneros.
DISPAREN CONTRA PEGORARO: En este cuadro, no es casual entonces, que Pegoraro se haya convertido en el blanco de todas las críticas de los directivos de la UCR Misiones que vienen manejando el partido desde hace años. No lo expulsaron porque sería una mala señal para la dirigencia del PRO cuando los ucerreístas se encuentran totalmente dedicados a colocar su gente en las delegaciones nacionales del gobierno. Por eso lo mantienen en una especie de limbo. Fue suspendido. Una categoría de entenado que no se entiende ya que al mismo tiempo le cobran los aportes al partido pero no lo invitan a participar de las reuniones del bloque de diputados. Se llegó al punto de dedicarle la mayor parte de las deliberaciones en la reunión que el ucerreísmo realizó el sábado 13 en Oberá. Blanco de todas las disertaciones, por su decisión de sumarse a Cambiemos cuando el partido en la provincia había tomado otra decisión, no se le dio cabida a poner en consideración que esa decisión estaba en tensión con la tomada en Gualeguaychú. ¿Pero por qué molesta Pegoraro?. Molesta a la estrategia de apriete que vienen llevando adelante fundamentalmente, Luis Pastori y Gustavo González, para colocar a su gente en los cargos de las delegaciones nacionales en la provincia. Pastori importó la metodología del mismo apriete que llevan adelante en el orden nacional, también por cargos. Sin embargo, en Misiones, los reclamos no tienen el mismo antecedente como respaldo ya que, la UCR no estuvo con el PRO por convicción, sino que abiertamente se colgó de la boleta de Macri en abierta actitud oportunista. El resultado de las elecciones ha demostrado además que no tienen dimensión electoral para apretar ya que sus votantes se fueron directamente al PRO. Todo esto transparenta la razón por la cual el diputado Pegoraro se ha convertido en el principal adversario de los jefes de la UCR. Mientras, Pegoraro, que no se suma a las presiones por los “puestos”, se suma silenciosamente a los recorridos que viene haciendo Alfredo Schiavoni en la construcción de una alianza que pueda convertirse en alternativa.

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