sindicalistas en el senado 7abril16

Una intervención contundente de Sandra Giménez en el Senado desnudó el juego ambivalente de algunos popes del sindicalismo. Empujados por sus bases salen a ponerle límites a las políticas de ajuste de Macri, pero simultáneamente, sin olvidar que ayudaron a que llegue a la presidencia, intentan darle tiempo. Endurecen los discursos pero tratan de eludir la lucha y delegarla en el Congreso. La movida del 29 es sólo gimnasia.
Por Carlos. A. D´Onofrio

POSADAS (Viernes 8 de abril) En todos los medios de circulación nacional se publicó la reunión de las cinco centrales sindicales con los senadores celebrada el miércoles 6 en la comisión de Trabajo. El abordaje de la noticia tiene dos caras y podría servir para una clase práctica del mecanismo de informar, saturar de información para ocultar el fondo de la verdadera información.
Página 12, el diario del progresismo porteño titula: “Hay que ponerles un límite a los despidos” y en la bajada destaca que “Los gremialistas reclamaron una ley de emergencia ocupacional para detener las cesantías que impulsa el gobierno nacional”. La Nación, que representa desemboza y coherentemente los intereses de la pampa húmeda, tituló: “Sube la presión sindical por una ley contra los despidos” y como eje de la nota subraya que “el pedido carga con una advertencia implícita: si el Congreso no avanza rápidamente en la aprobación de una ley que frene la ola de despidos en los sectores público y privado, el movimiento obrero en su conjunto saldrá a la calle a reclamar”. Al mismo tiempo, adelanta que “como un anticipo de lo que podría ocurrir en caso de que el Parlamento no apure una respuesta, las tres CGT realizarán una movilización al Monumento al Trabajo el 29 de este mes para escenificar su poder y celebrar el 1° de mayo.” Clarín, que se viene mostrando ya desvergonzadamente defendiendo al Gobierno, toma la información y nada ingenuamente titula: “El sindicalismo reclamó en el Senado una ley de emergencia ocupacional” y en la bajada, con letra roja advierte: “Ofensiva gremial en el Congreso: representantes de las tres CGT y de las dos CTA se reunieron con los legisladores para discutir temas como despidos, salarios y cambios en Ganancias” En el texto toma palabras de Hugo Moyano tras la audiencia. Dice que dijo: «vinimos a transmitir nuestras preocupaciones y ellos tendrán que hacer las evaluaciones que correspondan. En la medida que se sigan perdiendo puestos de trabajo y la inflación sea imparable, los tiempos se acortan». Curiosamente, el enfoque es el mismo de la nota de Página, que termina así: “los sindicalistas se retiraron satisfechos por el encuentro con los senadores, pero destacaban como “un hecho histórico” que se hayan presentado todos los dirigentes de las organizaciones obreras, además de “tener una agenda en común”. Sin embargo, por lo bajo apuntaban otra vez a la necesidad de “mostrar rapidez para sancionar la emergencia ocupacional”, dejando en el aire el resultado de la reunión”.
Esta síntesis es generalizada en todos los medios. Adelantan que los bloques opositores quedaron comprometidos con el tratamiento de una ley y, todos informan que la iniciativa quedó en manos de Miguel Pichetto como presidente de la bancada mayoritaria del Senado. Y alguno que otro menciona a Pino Solanas aprovechando para criticar las políticas del macrismo al señalar que “en estos casi cuatro meses se han sabido atender las demandas de los sectores más pudientes”. Esta crítica viene a completar el escenario con un toque de discordia.
Sandra invisibilizada por la prensa porteña
Sin embargo, la reunión no fue tan armoniosa como se la pinta. Ningún senador puede estar ignorando el cuadro de situación general. El gobierno de Macri se propone, ya inocultablemente, la restauración del neoliberalismo en la Argentina. La Alianza PRO Cambiemos, expresa, también ya inocultablemente, los intereses de los sectores económicos más poderosos de la Argentina aliados a la globalización con eje en la desregulación financiera. Y todos saben, porque la compulsa electoral fue ayer no más, que algunos sectores representantes de los trabajadores acompañaron a Macri. La tradicional burocracia sindical, que mezcla negocios empresarios con sindicalismo, estaba abiertamente enfrentada al gobierno del FPV. Nadie lo puede negar.
Con-frontar incluye al otro
Es el escenario en el que se paró la senadora Sandra Giménez para con-frontar con los dirigentes sindicales. Utilizamos el prefijo “con” para precisar el concepto que, es diferente al de “enfrentar”. Confrontar, parte del reconocimiento del otro, de escuchar sus argumentos. No trata de eliminarlo. Sino con ese otro lograr acuerdos desde las diferencias. Y aunque sea paradójico, son los abordajes que más se temen en las relaciones políticas.
Sandra, para nosotros, así sin necesidad del apellido tuvo una intervención esclarecedora que no casualmente fue invisibilizada por la prensa porteña. Nos tomamos tiempo para ver la repercusión de lo sucedido en esa reunión en el Senado. Sólo un sitio de internet hizo referencia, pero…confundió el nombre. Pobremente destaca que Barrionuevo “no esperaba que lo cruzaran feo como lo hizo la misionera Patricia Giménez, del Frente para la Victoria. “Ustedes lo trajeron a la presidencia. Háganse cargo”, le recriminó. Barrionuevo recogió el guante: “Yo no trabajé para el gobierno de Cambiemos. No tengo nada que ver con lo que usted dice. Mi rótulo dice sindicalista y peronista”, aclaró.
Por eso, Sandra para nosotros, así sin necesidad del apellido para saber de quién estamos hablando.
Responsabilidad por la restauración neoliberal
Plantear de esa manera la exposición de Sandra, como un mero cruce ingenioso de palabras, es también ocultar el fondo del reclamo de nuestra senadora. No le dijo así, ni menos dirigido nadie especialmente. Es cierto que les imputó, no a todos, como aclaró, haber tenido responsabilidad en que Macri haya llegado a la Presidencia. Y lo de “hacerse cargo” es un encuadre necesario para que las críticas a las medidas de ajuste, de incremento de las tarifas y de cesantías laborales, formuladas desde Moyano y Barrionuevo a los referentes de la CTA, no queden en el discurso. Fue muy clara cuando remarcó que “estas medidas no son producto de la casualidad ni de una economía desmadrada que no tiene conducción, son producto de decisiones políticas que toma el Presidente” Desarmó así el argumento de Barrionuevo que relativizaba el sentido ideológico de lo que está sucediendo cuando afirmó que los funcionarios del gobierno cometen errores porque son jóvenes. Y si fuera así, Sandra les recomendó, como parte de los movimientos políticos que ayudaron a Macri a llegar, vayan a pedir cambios por los errores cometidos.
En noticiasdel6.como, único medio local que se hizo eco de la participación de la senadora en el reunión con las cinco centrales sindicales, se puede ver el video para notar la cara de circunstancia que ponen, fundamentalmente Moyano y Barrionuevo.
La lucha no se delega
A la salida de la reunión, Moyano, Barrionuevo y Caló pusieron cara de malos para amenazar con medidas y con el habitual juego del método sindical de “presionar para negociar”. Por eso necesitan tiempo y hábilmente dejaron la iniciativa en manos del Congreso, donde hay pavos reales como Pichetto que agarran víboras con la mano con tal de permanecer. Así, los sindicalistas se lavan las manos y si no pasa nada, será culpa de los senadores K. Por eso los títulos de La Nación y Clarín, en el que también cayó distraídamente Página 12.
Esta delegación de la lucha en contra de los efectos del ajuste neoliberal de Macri, es lo que intentó Sandra no caiga exclusivamente en manos de los senadores. Por eso les pidió que digan la verdad. Les recordó que ya habían estado en Diputados pidiendo la ley y en e so quedó. En nada. Fue cuando rechazó enfáticamente la psicopateada: “no nos vengan a pedir que nosotros pongamos palos en la rueda”. Y fundamentó que para frenar los despidos, los tarifazos y la inflación, hay que trabajar juntos, para eso, les exigió que se dejen de imprecisiones y pongan fecha. ¿Revisar los despidos desde el 10 de diciembre? ¿Ponerles un límite ya? Concretamente, les pidió que se definan, que asuman la iniciativa. Elípticamente, les dijo que no se puede estar bien con Dios y con el diablo.