Misiones abre mercados y atrae inversiones, acciones que impulsan el empleo y el desarrollo económico en la región, mientras los partidos políticos tradicionales como Juntos por el Cambio enfrentan una crisis interna. La falta de cohesión y la incapacidad de presentar propuestas sólidas se traduce en pérdida de dirigentes y adherentes mientras se consolida una propuesta en el Frente de Todos que podría llevar a Sergio Massa y Wado de Pedro como candidatos a la presidencia. Tanto en Misiones como en el país, la ciudadanía busca certidumbre y soluciones reales.
Domingo 4 de junio de 2023. El Gobierno de Misiones se mantiene en constante movimiento, enfocado en la generación de empleo y desarrollo económico a través de la apertura de nuevas oportunidades de negocios. En esta línea, avanzó en la inserción de productos misioneros en dos de las principales potencias económicas mundiales: Estados Unidos de Norteamérica y China. Además, creó y sostiene las condiciones necesarias para atraer inversiones a la región, aseguran los analistas políticos de la semana.
En ese sentido destacan al gobernador Oscar Herrera Ahuad, que demostró un compromiso incansable en esta tarea, dejando de lado las divisiones internacionales. Recientemente gestionó en Estados Unidos la apertura de nuevos mercados para los productos misioneros, como la industria forestal, el té y el tabaco. Rescatan también la participación del diputado nacional Diego Sartori en la comitiva que viajó a China con el ministro de Economía, Sergio Massa.
Misiones presentó sus productos y las condiciones favorables para que las empresas chinas puedan invertir en la región, como ya sucedió con la construcción de un mega parque solar en San Javier. Desde China, Sartori anunció el compromiso de Massa de visitar Misiones en las próximas semanas para anunciar la implementación progresiva de la esperada Zona Aduanera Especial.
Los analistas políticos locales sostienen que el objetivo de Sergio Massa, uno de los presidenciales por el oficialismo nacional, es aplicar en el país el modelo político del Frente Renovador misionero, priorizando la unidad y la fortaleza a través de un único candidato presidencial. La meta es eliminar las divisiones internas y construir una sociedad unida de cara a las próximas elecciones. En un momento en que la economía nacional está fuertemente afectada por la sequía y la caída en la producción en la zona núcleo, gestionar la situación se vuelve fundamental, entienden.
Mientras tanto, el oficialismo misionero ya tiene definidos a sus candidatos para senadores y diputados nacionales, quienes están recorriendo la provincia y escuchando las demandas de la población para llevarlas al Congreso Nacional: Carlos Arce, Sonia Rojas, Colo Vancsik y Yamila Ruiz tienen el mandato y el compromiso de representar los intereses de la provincia y no de los líderes nacionales, a diferencia de los legisladores de Juntos por el Cambio. “La sociedad ha expresado su deseo de que esta certidumbre se mantenga, tal como lo reflejó en las elecciones del 7 de mayo”, concluyen.
Por otro lado, tanto Juntos por el Cambio como el Frente de Todos continúan enfrentando divisiones internas y culpándose mutuamente por el rechazo social que experimentaron en las elecciones provinciales.
Juntos por el Cambio fue el más afectado, ya que perdió dirigentes y adherentes debido al crecimiento de los sectores liberales. Es evidente que el espacio liderado por Larreta y Bullrich dejó la novedad de lado y no logra cautivar a los electores porque solo proponen ajustes y peleas internas. La presencia de Mauricio Macri en la presidencia, un fracaso estrepitoso que afectó al país a niveles todavía no dimensionados, demostró que no tienen un proyecto de país sólido para ofrecer.
En el país, las encuestas reflejan un constante crecimiento de dos tercios de la población que se inclinan por las propuestas de Sergio Massa y Wado de Pedro por un lado, y de Milei por otro. La mayoría de los ciudadanos preferiría optar por una de estas dos opciones antes de volver a un modelo de ajuste y endeudamiento. El desgaste y las peleas internas de los candidatos de Juntos por el Cambio demuestran que «no están juntos ni tampoco representan un cambio real», analizan.
