Tono Pérez, el último director de la época del periodismo luminoso, falleció este sábado dejando un legado de compromiso y profesionalidad en el mundo periodístico argentino. Modernizó el periodismo en Misiones y luchó por el ejercicio de este oficio en tiempos difíciles, dejando una huella imborrable en la historia de El Territorio y el periodismo nacional.

Por Carlos «Pato» D`Onofrio

Sábado 29 de julio de 2023. Murió hoy Tono Pérez. Humberto Antonio Pérez, el último director de medios de la época del periodismo luminoso. Luminoso de iluminar. En El Territorio, en la agencia nacional de noticias DYN, en la tv y en la radio mantuvo siempre el código de ética. Inspiraba a sus redacciones en el propósito principal del periodismo de manejar la información como un derecho humano de la ciudadanía, no del diario o la radio.
Integrante de la familia que tenía mayoría de acciones en El Territorio, le tocó ponerse al frente de la Redacción en 1972, a los 21 años por lo que tuvo que dejar sus estudios en El Salvador en Buenos Aires. Es decir que pertenece a la generación de “serás lo que debas ser o sino serás periodista”. Definición despiadada de opción de vida que cabe a muchos próceres del periodismo argentino, pero que no deja de traslucir un dejo de romanticismo.
No defraudó. Siempre al lado de Lucho, su hermano Luis Alberto que sí había estudiado comunicación en los Estados Unidos, fue el artífice de toda una revolución en el periodismo gráfico de Misiones. Siendo un humanista, que nunca dejó a un colaborador librado a su suerte en sus horas difíciles, al mismo tiempo tuvo la visión de incorporar al diario las últimas tecnologías. Logró el primer diario del país en imprimir en of-sett. No sólo logró mayor precisión en las rotativas y mayor sanidad para los trabajadores, sino que ese avance determinó cambios profundos en la Redacción. Hasta ese momento, el fatigante proceso del plomo dejaba una sola página abierta después de las 18:00. Desde entonces, los periodistas del diario dejaron de ser empleados públicos para reconvertirse en trabajadores de 7 x 24, como se dice ahora.
En una palabra, modernizó el periodismo que, desde entonces se puede afirmar ganó en profesionalidad.
Por supuesto que no fue fácil hacer la inversión. Los socios que no están al frente, ni están comprometidos con una empresa generalmente son conservadores. Con sus pocos 20 años Tono tuvo espaldas suficientes para bancar la oposición que también era política. Sabemos que al poder económico, entonces los señores de la yerba, no querían convivir con un periodismo en serio.
Tiempos aquellos, los 70, por supuesto antes de internet, pero el diario tenía una tirada de alrededor de 40 mil ejemplares, para una población en Posadas de apenas más de 80 mil habitantes.
Tiempos de violencia política que en el diario lograban un cauce deliberativo y racional que anulaba los extremos. Había un director que manejaba y arbitraba las diferencias, que muchas veces eran portadas por sus periodistas con anclajes en diversas fuerzas políticas y corporativas.
Tiempos de dictadura en la que había que tener huevos para informar sin mentir. Sin las fake news que lamentablemente propalaban en los diarios de tirada nacional y que hoy se dicen republicanos después de hacer negocios con las juntas militares.
Tono tuvo también espaldas para resistir presiones de todo tipo. Realmente, era un subversivo ya que nunca renunció al derecho a informar en respeto al derecho a estar informado de los misioneros.
En los tiempos de Tono, su Redacción eran verdaderas asambleas de debates entre periodistas radicales, peronistas, desarrollistas, socialistas, sindicalistas, y hasta cooperativistas. Estaba toda la información y el diario era una síntesis.
Al poder no le gustaba tanta equidad, y a los partidos tradicionales tanta pluralidad.
Paradojalmente fue la visión de largo alcance la que debilitó a Tono en la conducción del diario. Se adelantó a los tiempos al comprender que la incipiente internet venía a transformar todo. Se endeudó para invertir en satélites, tv por cable, señales de servicio. Un visionario. Cuando tenía los pies más en el futuro que en el endeudamiento del momento, los accionistas de la Sociedad Anónima aprovecharon para perpetrar algo parecido a un verdadero golpe de Estado. De Estado puede ser exagerado, pero el diario era lo más parecido a la expresión de la unidad de clases y sectores sociales de Misiones. El Territorio de los Pérez era como la bandera.
Terminó desplazado por los correntinos que nunca disolvieron el odio por la territorialización de Misiones ni perdonaron la implantación de un esquema productivo en base a una división democrática de la tierra.
La memoria de Tono estará ligada siempre a esos tiempos del periodismo casi heroico. Por supuesto que también a su presidencia en el club Guaraní Antonio Franco, al que llevó a brillar en las canchas de grandes del fútbol argentino. Pero hay que subrayar que Guaraní era un cable a tierra, su pasión estuvo en la Dirección de El Territorio, que alcanzó la consideración en el orden nacional. Fue creador y director de DYN cuando la agenciase escindió de Noticias Argentinas. Su prédica, que trascendió fronteras, le valió entre otros méritos ser consagrado miembro del Instituto de Relaciones Internacionales.
Con todas estas luchas cargadas silenciosamente en sus espaldas, así y todo, Tono era una persona exquisita, modesta, lejos de arrogancia alguna, y fundamentalmente un protector de su gente y un amigo de sus amigos.