El experto en coaching para el desarrollo personal y emprendimientos, Rubén Fernando Jara, revela cómo su enfoque innovador está ayudando a personas y empresas a navegar con éxito en un mundo en constante evolución. Desde su formación en el Instituto de Capacitación Profesional de Buenos Aires hasta su carrera como emprendedor internacional, Jara comparte su visión de cómo el querer, combinado con la preparación y el trabajo, puede conducir al verdadero poder. La nota con Plural TV.
Jueves 28 de septiembre de 2023. Rubén Fernando Jara, coach especializado en el desarrollo personal y emprendimientos, se sumergió en el mundo del coaching para transformar vidas y negocios. Califica y desafía la idea de «querer es poder» como una filosofía doméstica y, en su lugar, asegura que el deseo debe ir acompañado de preparación y trabajo constante para alcanzar el éxito, especialmente en un mundo en constante cambio.
En una entrevista con Plural TV, Jara argumenta que la falta de herramientas adecuadas, o distinciones en términos de coaching, puede llevar al estancamiento, ya que intentar diseñar el futuro con herramientas del pasado solo conduce a resultados repetitivos.
Su formación en el Instituto de Capacitación Profesional de Buenos Aires marcó el inicio de su compromiso con el crecimiento personal y profesional. Sin embargo, su verdadera evolución se produjo cuando decidió abandonar las metodologías de capacitación tradicionales y buscar metodologías para obtener resultados más rápidos.
El alcance de su trabajo es amplio, ya que ofrece sus servicios tanto a individuos como a empresas, desde las más pequeñas hasta las más grandes. En un mundo donde el trabajo duro ya no es suficiente, Jara destaca la importancia de adaptarse a las nuevas realidades, como la influencia de la inteligencia artificial en los negocios.
Para Jara, el verdadero proceso de coaching comienza cuando las empresas buscan soluciones en lugar de buscar culpables. Cambiar empleados sin cambiar el modelo mental no produce resultados significativos. El enfoque está en proporcionar a las personas y las empresas las herramientas adecuadas para prosperar en un entorno en constante cambio.
Su trabajo trasciende las fronteras: Rubén es de Misiones pero trabajó en los últimos 30 años en varios países, desde Estados Unidos, España y ahora en Argentina. La tecnología y la conectividad le permiten colaborar con clientes de todo el mundo desde la comodidad de su hogar.
Jara también habló sobre su página de servicios, que se centra en brindar a las personas la oportunidad de viajar más y experimentar un estilo de vida enriquecedor. No se trata de una agencia de turismo tradicional, sino de un esquema de membresía que permite a las personas viajar de manera más económica e incluso disfrutar de alojamiento gratuito en ciertos casos. Además, ofrece productos de rejuvenecimiento y educación para adaptarse a las nuevas oportunidades en el mundo laboral.
En última instancia, Rubén Jara ve su trabajo como una misión de elevar la vida de los demás, destacando la importancia de trabajar juntos en lugar de competir. Su enfoque de coaching no se trata de querer, sino de querer hacer cosas nuevas y actuar en consecuencia.
En un mundo en constante evolución, entiende que ofrece un camino hacia el éxito basado en la adaptación, la preparación y el trabajo constante. Su experiencia y visión están cambiando la forma en que las personas y las empresas abordan los desafíos del siglo XXI.
Rubén Jara en Plural TV

-¿A qué te dedicás, Rubén?
-Yo hago coaching para desarrollo personal, para emprendimientos específicamente, que se basa en apoyar el proceso de una persona, desde la visión que tiene, trabajar todo lo que hay que hacer para que eso suceda, o sea, nos paramos en una visión, venimos al presente y ahí empezamos de nuevo.
-¿Dónde te formaste?
-En el Instituto de Capacitación Profesional de Buenos Aires. Ahí comencé, pero por supuesto que la formación general comenzó muchos años atrás, como decimos, con la universidad de la calle, desarrollando negocios de marketing de afiliados; llegó un punto en el que me cansé de escucharme a mí mismo, de dar siempre el mismo método de capacitaciones tradicionales, ahí fue donde busqué la carrera y donde adquirí distinciones impresionantes para obtener resultados mucho más rápidos.
-¿»Querer es poder»?
-No, yo digo que eso es un facilismo, que -medio en chiste, medio en serio- digo que es filosofía barata, porque si estás en el medio del río, sin saber nadar, te vas a ahogar, y no creo que quieras ahogarte. En el mundo de los negocios, o en el de los deportes o en cualquier ámbito, querer, más preparación, más trabajo, es poder. Es lo mismo cuando dicen “¿qué tengo que hacer para tener éxito?” “Tener una actitud mental positiva”, te responden; y uno pregunta “¿dónde compro un poco de eso?”. O si alguien viene con un problema es fácil decir “no te hagas problema, no pienses en eso”, “¿y cómo hago para no pensar en eso? Cuando no quiero pensar en algo es cuando más lo hago”, se puede responder. Ahí es donde viene la falta de herramientas, distinciones les llamamos en el coaching, porque como te decía hace un rato, si querés diseñar tu futuro pero con las herramientas del pasado, producís más de lo mismo y quedás siempre en el mismo lugar.
-¿A quiénes nos sirven estas ideas? ¿A empresas, personas, emprendimientos?
-Desde una persona hasta la empresa más grande. Muchas veces hace falta alguien externo para poder ver lo que está pasando, porque a veces hay gente que dice `hay que trabajar duro´, pero hoy por hoy trabajar duro no alcanza. Imaginate alguien que estudia muchísimo, pero ¿de qué te sirve estudiar mucho con un programa de hace 10 años atrás si otro viene a tu costado con la inteligencia artificial y trae distinciones diferentes? En las empresas, por ejemplo, sucede que cuando algo no funciona buscan a quién echarle la culpa. Y por ahí está el famoso dicho de que “la culpa no es del chancho sino de quien le da de comer”. Cuando empezás a hablar con los directivos, con quien está gestionando la cuestión, ahí empieza el proceso de coaching real, no es cambiar de empleados, porque si cambiás de empleados pero no cambiás el modelo mental no cambiará mucho la cuestión. Entonces cualquier persona que quiera emprender, que trabaja, trabaja, trabaja y no le salen las cosas; cree que el tema es trabajar duro porque eso le contaron y, a lo mejor a tu abuelo o al mío le funcionó trabajar más duro que el vecino, pero hoy trabajás duro, y viene otro que le va mejor que vos y no está trabajando. El otro día fui a un partido de básquet de Siglo XXI y Mitre, estaba sentado en la tribuna, miro para abajo y alguien estaba haciendo trading desde su celular. Nosotros estábamos mirando un partido de básquet, él estaba haciendo dinero, o perdiendo, no lo sé, depende de cómo se preparó y de cómo le fue ese día, pero estaba haciendo algo diferente, mientras hay otro que está trabajando 12, 14 horas, y seguramente gana menos que él. Las cosas van cambiando, si no evolucionás con eso, si alguien no viene y te lo muestra y te apoya en el proceso, ¿cómo hacés para salirte de donde estás?
-Y vos estás para apoyar y acompañar…
-Exactamente, yo hago las dos cosas, hago el proceso, la mayor parte del tiempo todo esto que adquirí lo apoyo en proyectos personales. Por ejemplo, a menos que me pidan algo puntual o alguien que me busque para un proceso de coaching para un proyecto, aplico lo que sé en proyectos personales para apoyar a la gente que trabaja en esos proyectos, que son emprendedores que cada uno hace su propio emprendimiento, y entonces los apoyamos a que con menos recursos, con menos tiempo y esfuerzo puedan producir más resultados, ya no pasa más por trabajar duro.
-¿Estabas trabajando fuera del país?
-Así es. Desde muy chico me gustó viajar, y por eso acá en Argentina viví en distintas ciudades, luego me fui a Estados Unidos, después volví con un proyecto para acá, luego viajando en 2007 conocí a la que hoy es mi esposa -en el aeropuerto de Lima-, gracias a poder viajar, y gracias a un proyecto de la actualidad que permite producir dinero desde cualquier lado es que pude hacer eso. Me mudé a Colombia, luego a México, vivimos en España, los últimos cinco años en Estados Unidos y ahora vinimos para acá.
-¿En qué se parece o se diferencia Misiones a esos lugares para poder desarrollar tu trabajo?
-Se parece en todo porque hoy por hoy, con la tecnología, no depende de dónde estás sino de qué servicio podés brindar y dónde están los clientes.
-¿De qué se trata tu página de servicios?
-Llevamos adelante varios proyectos con unos socios, pero hay uno que arranqué hace cuatro o cinco meses que al día de hoy te puedo decir que es el negocio más divertido, emocionante y fácil de implementar que he iniciado. Porque la página tiene que ver con algo que casi todo el mundo quiere hacer. Si a alguien le preguntás qué harías si tuvieses más tiempo y dinero, o qué harías si tiempo y dinero no fuesen un limitante, de diez personas, nueve te dicen viajar´, o `viajar más´. Esta página es un portal para que la gente pueda entrar y adquirir los mismos hoteles, cruceros que adquirirían en Expedia, Despegar, Hotels; no es que le vendemos un viaje a la gente, no es una agencia de turismo, sino un esquema de membresía para crear un estilo de vida, y ¿cómo creás estilo de vida? Si la gente quiere viajar le das la posibilidad de hacerlo con menos dinero, y hasta en algunos casos con hotel gratis. Por otro lado, hay algunas líneas de productos en el área de rejuvenecimiento que hacen falta, y por otro lado, educación. Recién veíamos que la forma de ganar dinero en el mundo va cambiando, y si la forma de ganar dinero en el mundo va cambiando, hay que cambiar la forma en que nos educamos. Hay nuevas materias, se pierden ciertos puestos de trabajo pero se ganan otros, por ahí va el tema de darle a la gente lo que necesita. Entonces esta empresa vive de membresías, es tipo Netflix, se paga una afiliación de muy bajo costo y luego cada uno lo puede desarrollar al ritmo que quiera sin dejar de hacer lo que está haciendo, crear un emprendimiento. Tenemos un equipo muy potente con el que le brindamos herramientas inclusive fuera de la empresa, porque cuando uno inicia un emprendimiento, sea una panadería, un taller mecánico o un negocio en internet, todos tenemos el mismo desafío, ¿a quién le voy a vender, a quién atraigo a mi negocio? Nosotros les brindamos una herramienta que soluciona eso, y cualquier persona independientemente de cuánto dinero tenga o cuánto sepa, trabajando en equipo lo va a poder lograr. Esa es la misión o el propósito, es “elevo mi vida pero elevando la de otros”, o sea, no hago el camino solo, no tengo que aplastar a otros para surgir, sino que apoyo a otros para que me vaya mejor (enlace a la página, acá https://rubenfjara.com).
-¿Se entienden esos conceptos hoy por hoy?
-Se entiende y bastante, la diferencia no es si se entiende o no se entiende, la diferencia es quién lo quiere hacer o no, porque también está el que se hace el desentendido. Porque si tenés a 100 personas y les preguntás si quieren progresar, o si quieren ganar más dinero, todas te van a decir que sí, pero cuando les decís “vamos a adquirir nuevos hábitos, vamos a aprender nuevas cosas”, ahí es donde se empieza a filtrar la gente. Entonces no es cuestión de que se entienda o no porque el sistema funciona aunque no lo entiendas, siempre y cuando sigas determinados pasos: ese es el éxito de las franquicias, por ejemplo. ¿Quién monta una franquicia? Alguien que quiere hacer algo pero sin correr el riesgo. Yo te aseguro que cualquiera de esta sala hace una hamburguesa más rica que la de McDonald’s, pero no cualquiera monta un sistema. En el sistema está el éxito, no tanto en el producto en sí, después el producto lo sostiene o no. Tenés una empresa que la mitad más uno del mundo habla mal de su producto y es la que más factura; entonces acá hay algo que no me coincide. No se trata de entender o no, sino de quién, en este momento de su vida, quiere hacer un cambio y está dispuesto a hacer algo. Ahí es donde vamos a la cuestión de que querer no es poder, sino que se trata de querer hacer cosas nuevas y hacerlas; si la persona empieza a poner excusas como “es que el presidente de turno, o el clima, o que la semana que viene llueve”, yo digo “bueno, te hablo en seis meses”.
-¿Ya estás trabajando para misioneros?
-Yo en realidad trabajo desde acá, pero me paso el día trabajando desde el teléfono y la computadora para gente de España, Ecuador, Colombia, México, de Misiones, de Buenos Aires, porque no importa dónde estén. Hoy por hoy ver algo por una región, en el mundo del internet ya no hace falta.
-¿De qué rubros pueden acercase a vos?
-En el mundo del marketing de afiliados siempre me ocupé en crear redes para empresas que venden productos, uniendo personas que necesitan un producto con personas que lo tienen, te ponés en el medio y ganás dinero, como cualquier negocio pero con la facilidad de no tener que invertir porque la empresa se lleva todos los dolores de cabeza. Hoy por hoy, esto que estamos haciendo tiene que ver con la unión de dos mundos, hay mucha gente que le gustan los negocios digitales, que no le gusta estar explicando, asesorando a cerca de un producto, pues lo tenemos a través de viajes y la educación, y hay gente que sí le gusta el mundo de los productos, y también lo tenemos, entonces se convierte en algo muy potente.
-¿Cuando empezaste fue algo que fue encontrando su camino o empezaste bien direccionado y ya sabías a dónde ibas?
-Cuando empecé fue en el mundo del marketing en el año 1992; estudiaba ingeniería electrónica, trabajaba en electricidad y como técnico electromecánico; en cuanto a relaciones públicas, era un bruto –hablando en criollo-, no me gustaba hablar con la gente. Pero me di cuenta que haciendo lo que estaba haciendo no podía viajar como me gusta viajar. Comencé a buscar opciones y así fue como comencé; al principio me costó, pero está claro que cualquier cosa que te va a dar un resultado diferente va a costar porque hay que hacer cosas distintas. Hay gente que me dice “para hacer lo que vos hacés hay que trabajar muy duro”, pero no, duro era hace 20 años, cuando tenías que ir y venir para todo, cuando un llamado de un minuto de Buenos Aires a Estados Unidos costaba 3 dólares y medio; a España, 4 dólares y medio. Hoy por hoy hablás gratis a cualquier parte del mundo, hacés un zoom; si nos vamos un fin de semana a otro lado, estás conectado; te podés ir a la montaña, a la cafetería. Hoy por hoy es muy fácil hacer el marketing por afiliados.
-¿La pandemia te impactó o te favoreció?
-Me favoreció. Qué pasó con la fortuna de Jeff Bezos, el creador de Amazon: la pandemia aceleró un proceso que de todas formas iba a pasar. Por eso hoy por hoy hay tanta gente buscando cómo ganar dinero desde su casa, porque ya descubrió que eso se puede hacer. Eso que al principio generó una resistencia, después dijeron “ahora no quiero tener una hora de tránsito para ir, y una hora para volver; si en pandemia podía trabajar desde mi casa, dejame trabajar desde mi casa”. Se buscan nuevas ocupaciones, profesiones, carreras, trabajando por medio de internet claro que favorece, se abrieron muchísimas posibilidades.
