En la batalla entre taxis tradicionales y la innovadora plataforma Uber, la contienda se extiende más allá de lo estrictamente legal. La disputa tiene dos escenarios iniciales: Posadas y Puerto Iguazú, en Misiones. Además del enfrentamiento por la porción económica del negocio, se enfrentan el arraigado sistema de taxis y la disruptiva economía de plataforma, plantea el autor del artículo. Más allá de las acusaciones de competencia desleal, los usuarios son los que están marcando la diferencia, priorizando la calidad del servicio, la seguridad, y la conveniencia de las aplicaciones en detrimento de los taxis tradicionales. En medio de esta batalla, la tecnología y la adaptación a las necesidades modernas se erigen como elementos cruciales. La pregunta que prevalece es si el sector de los taxis podrá transformarse y abrazar la digitalización antes de que el conteo final determine al ganador en este emocionante enfrentamiento. La contienda está lejos de su desenlace, y los próximos rounds prometen ser tan intensos como reveladores.
Nota relacionada: Uber en Posadas
Por Oscar Alejandro Degiusti
Jueves 12 de octubre de 2023. ¿Y, cómo sigue la pelea entre Taxis y Uber?
En un artículo anterior sobre Uber y los taxis en Posadas, analicé la irrupción de las denominadas economías de plataforma como una nueva etapa del capitalismo global y, por supuesto, lo que eso implica. Planteé que el contexto nos obligaba a realizar otro análisis del conflicto, donde no alcanza con la dicotomía entre “legales e ilegales” sino que debíamos entender y comprender las lógicas de consumo que instalan a estas plataformas en los primeros lugares de preferencia de los usuarios de este tipo de transportes. Ojo, que la respuesta no se reduce sólo a la variable del precio.
En ese escrito me centré en la ciudad de Posadas y las respuestas y acciones que desde los distintos actores involucrados se fueron sucediendo. Pasado unos meses y ante el anuncio de que la plataforma Uber comenzaría a funcionar en la localidad turística de Puerto Iguazú, observo que la historia se repite, por eso haré algunos comentarios con el objetivo de que sirvan para reflexionar respecto a esta disputa entre Taxis/Remises Vs. Uber.
• La figura sindical que aglutina “a los trabajadores de Taxis y Remises” se denomina Sindicato de Peones de Taxis de Misiones: si hay “peones” es porque debe haber “patrones o contratistas” según reza el diccionario de antónimos. El peón sería aquella persona que “presten servicios en relación de dependencia, sea que el taxi se encuentre o no abonado a algún sistema de radio taxi, o tuviera algún sistema de radio llamada y/o cualquier otro sistema de comunicación” según reza el estatuto sindical.
Ahora de acuerdo a números que ofreció -en un medio- el Secretario General del Sindicato de Peones de Taxis, en Posadas existen 1150 taxis y 150 remises habilitados, pero son sólo 273 propietarios de taxis (persona dueña del vehículo con la correspondiente licencia).
Existen propietarios que tienen un vehículo y ellos lo trabajan, pero también hay propietarios que tienen más de un vehículo (si sacamos un promedio nos da cuatro vehículos por propietario), incluso hay propietarios con diez o más vehículos. Es decir que la ecuación entre peones y propietarios de licencias es bastante inequitativa. Sin ahondar mucho, más hay preguntas que quedan: ¿Los patrones o dueños de las licencias y los vehículos, facturan como alquiler de vehículos o hay una relación de dependencia con los “peones de taxis” que manejan los vehículos? ¿El que tiene un vehículo y lo maneja, es “peón” o es “patrón”? ¿Por qué hay sólo 680 afiliados al Sindicato de Peones de Taxis si son 1150 Taxis que incluso un vehículo puede ser manejado por más de una persona?
En Puerto Iguazú, con una población de algo más de 80 mil habitantes, existen 860 licencias de remises (830 propietarios) y 470 licencias de taxis (430 propietarios). Hay una proporción mayor que en Posadas con casi 400 mil habitantes, que los justifican en la característica de constituir una ciudad turística. Igualmente hay mayor número de propietarios que en la ciudad Capital.
• Es bastante usual que los funcionarios y algunos políticos, ante la presencia de una tribuna, les hablen en un leguaje que sea identificado y aprehendido por el grupo de referencia. Así es como el intendente de Puerto Iguazú en una movilización de taxista contra la potencial presencia de Uber, sentenció: “Quédense tranquilos que ustedes saben que las personas que quieran trabajar tienen que inscribirse en la app y todos vamos a tener esa información y desde el municipio vamos a salir a realizar cazas de las personas que quieran trabajar allí” y continuó “Los vamos a cazar. A retener, a detener y a cobrar la multa que corresponda. Y los vehículos van a ser devueltos; así no más”.
Antes de continuar es un buen momento para explicar esta acción: según el diccionario de la RAE la palabra “cazar” significa “Buscar o perseguir aves, fieras y otras muchas clases de animales para cobrarlos o matarlos”.
Pero es necesario resaltar algunos atributos de lo que significa “la caza” en nuestra realidad actual: por un lado no es una contienda de iguales como podría ser el duelo, sino por el contrario es una traición de quien se llama “cazador”, porque hay una intencionalidad de engañar y sorprender a “la presa” sin que esta lo espere. Nadie espera un tiro, o una trampa en el camino u otro ardid pensado desde el engaño, y con lo que ello significa. Es en definitiva un acto de cobardía, ya que una de las partes está indefensa pero dejemos eso para otro momento.
La línea de tiempo subsiguiente era bastante obvia. El 30 de agosto salieron a cazar y tal cual tituló el diario Primera Edición: “Taxistas emboscaron a chofer de Uber y lo entregaron” a inspectores de tránsito”. Es decir planearon el engaño desde la simulación del pasajero y así “cazaron a su presa” (¡Qué orgullosos se deben haber sentido por la puntería!). Hay otro caso donde se confundieron de presa, un vehículo que no era de Uber y debieron pasar un mal momento según la crónica del portal http://www.lavozdecataratas.com del 31 de agosto (“No soy Uber”: es de Andresito y llegó al aeropuerto a buscar familiares).
Tal vez el término “cazar” es una acción algo habitual en algunos taxistas y remiseros cuando se trata de “turistas”, y especialmente en traslados a Ciudad del Este. Y no estoy diciendo nada distinto a lo que se comenta en cualquier reunión en Puerto Iguazú. Siempre hay alguna anécdota para escuchar en el mundo del turismo.
• Pongo en contexto estos párrafos iniciales como para entender la composición del sector y la virulencia manifiesta entre los “Taxis y Remises” contra la plataforma de UBER en esta contienda que involucra especialmente a los taxistas y Remiseros (propietarios y peones) junto a los funcionarios y legisladores comunales en un rincón, y por el otro a quienes se animan a manejar para la aplicación. El usuario ni siquiera la mira, en principio no son tomadas como relevantes las opiniones que pueda ofrecer, al menos es lo que se desprende de las actuaciones y los discursos manifiestos.
• Entonces por un lado tenemos un sector de propietarios y peones de taxis, que rechazan totalmente el ingreso de plataformas como Uber con el argumento central de la competencia desleal que existe ante la diferencia de tributos que deben afrontar unos y otros, que redundaría en menores márgenes de ganancia y con ello el no poder mantener a una familia. No hay en la defensa del sector cuestionamiento alguno a la desproporción entre algunos propietarios con varios vehículos y los peones que los alquilan y no poseen ninguna licencia. Tampoco existe autocrítica alguna hacia el sector, como para plantear cambios acordes a los tiempos que corren (recordemos sólo que el taxímetro tiene más de 120 años); off the record son varios los conductores que opinan que “en algún momento va a entra (por la plataforma) así que es preferible incluso trabajar con los dos sistemas”.
• En otro rincón, el Estado Municipal en su rol de ente de contralor y fiscalización de la actividad, y los Concejos Deliberantes desde donde “se legisla y piensa” en la actividad y en los usuarios. Y como expresé en otro artículo, se visibiliza preferentemente una normativa donde se asegura el pago de tributos e impuestos al municipio, y por supuesto la defensa del sector. Así, los requisitos formales sobresalen sobre las nuevas necesidades de los usuarios.
• A esta altura es necesario ahondar en las miradas y opiniones de quienes son usuarios de este tipo de transporte, y que más allá de algunos discursos no son escuchados, y luego ofrecer algunas reflexiones y propuestas que a futuro deberían evaluarse ante los cambios de hábitos y nuevas necesidades hoy insatisfechas de la sociedad.
¿Qué dicen los usuarios?
En las redes sociales en general resaltan como distintivo el precio “…vos elegís si queres te sigan robando” expresaba un usuario de Uber comparando lo que le salía un taxi y lo que le salió un Uber. En ese mismo diálogo que seleccioné, otro usuario le dice que en una provincia una vez que las plataformas adquirieron una posición dominante “…te sale lo mismo que un Taxi…”. Y otra respuesta a esa afirmación fue “…La diferencia es que cuando pedís el UBER sabes quién te lleva, en qué vehículo y cuanto te va a costar. Y eso no es menor”.
En España una encuesta acerca de ¿Qué es más seguro un taxi o un uber?, concluyó que “De cada 100 usuarios de los distintos transportes al menos 89 aseguraron que ni ellos ni sus familiares han sido víctimas de la delincuencia mientras se transportaron en Uber, Cabify o DiDi, mientras que en los taxis comunes sólo 67 de cada 100 usuarios se salvan de la delincuencia”, según los resultados de la encuesta.
Otros reclamos de los usuarios en comparación con el sistema tradicional de Taxis refiere a modelos de autos más nuevos, conductores más atentos a los distintos detalles, los sistemas de calificaciones, líneas de quejas y reclamos y sistemas de rastreo por GPS con el fin de penalizar malos comportamientos, cobro con tarjeta, y también asuntos de información del vehículo y del conductor que otorgan mayores niveles de seguridad al pasajero.
Pero ¿qué diferencia a estas plataformas del servicio de Taxis tradicional? Desde el sector de los Taxis enfatizan en los impuestos y tasas, y otros costos que deben pagar como un sector económico. Pero en realidad la ventaja competitiva de estas multinacionales neoliberales es la prestación de servicios en la gestión de datos geolocalizados, que les permiten predecir en forma inmediata quien, cuando, frecuencias, volúmenes, destinos y orígenes más comunes, costos y precios entre otros datos de los usuarios o pasajeros. Geolocalización que les permite al final de un recorrido, captar pasajeros que se encuentran en las cercanías de ese recorrido final, además de las inversiones en promoción de las mismas.
Por otro lado, la irrupción de las nuevas tecnologías ha modificado los hábitos de uso y consumo de las personas, que incluso se han profundizado desde que la pandemia de Covid-19 paralizó el mundo. La digitalización ha ganado espacios en el trabajo y en los domicilios particulares. Nos habituamos a resolver situaciones con los celulares, entre ellos a solicitar vehículos para trasladarnos.
Y en este sentido, un elemento a considerar justamente hablando de aspectos culturales, es el hecho de que el “sistema de taxis se ha desarrollado en un ambiente regulado con nulos incentivos para que el taxista provea un buen servicio” (Mariano Tappata). Entonces, la calidad y la experiencia como conceptos actuales no aparece visibilizado en las legislaciones sobre esta modalidad de traslado.
No es sencillo enfrentarse a cambiar hábitos y costumbres, pero tampoco podemos aferrarnos a un contexto del siglo pasado (el taxímetro como tal tiene una antigüedad de más de 120 años). Este nuevo tiempo exige adaptarse y sacar provecho de estas tecnologías que llegaron para quedarse definitivamente.
Entonces, la pregunta es ¿Qué han hecho los taxis y Remises ante el crecimiento y penetración de este tipo de empresas de plataformas?
Ya observamos las reacciones del sector de taxis ante el ingreso de la plataforma Uber en Posadas y en Puerto Iguazú: gestiones y presión ante los responsables del contralor del sector para imposibilitar la llegada desde lo legal, y acciones de violencia real y simbólica contra conductores y vehículos que estén afectados a la plataforma. Pero si modificamos la pregunta a ¿qué han hecho los taxis y remises para, adaptarse a las nuevas demandas y necesidades de los usuarios de este tipo de transporte? Nada o muy poco sería la respuesta.
Tengamos presente que esta problemática es global, está ocurriendo en distintas latitudes del mundo con similares respuestas, algunas más violentas como en algunos destinos turísticos de México, pero también con reflexiones y propuestas que entienden las nuevas demandas de una sociedad cada vez más globalizada y dependiente de las app para gestionar aspectos de si vida cotidiana.
“La digitalización es completamente necesaria”, comenta el presidente del sindicato del taxi de Catalunya. “El objetivo es ofrecer el mejor servicio posible al cliente y que siga confiando en el taxi”, explica Andrés Veiga, presidente de Pide Taxi (una app de Taxis). Para el director de Free Now en España (otra app de Taxis) expresa que “El taxi convive en un ecosistema competitivo que es plenamente digital: en la medida que se digitalice podrá competir mejor en ese ecosistema” y que “En la medida que seamos capaces de ayudar al taxista a competir en un entorno cada vez más digitalizado, donde hay más clientes que quieren usar el móvil y aportemos ese valor, justificamos el precio”, haciendo referencia justamente a este cambio de hábitos en la gente.
Pero volvamos a los usuarios y sus miradas al servicio de Taxis actualmente. Y lo real es que hay una demanda insatisfecha por razones de precio y/o de calidad del servicio y/o seguridad y agregaría de demanda de nuevos servicios. Estos elementos unificados reflejan la imagen del servicio, que si se trata de ciudades turísticas también terminan afectando a su imagen.
Calidad del servicio, precio y seguridad y nuevas demandas constituyen entonces los componentes valorados por los usuarios, y naturalizados en los vehículos de las plataformas, e ignorados en general en las Ordenanzas y en las respuestas corporativas de las empresas de taxis y remises de la ciudad de Posadas.
• Calidad del servicio: algunos de los potenciales problemas sobre los que habría que avanzar: el solicitar el servicio desde una app específica o de mensajería, tal vez una categorización de servicios (Premium, tipo de coche, etc.); la reducción de tiempos de espera, la flexibilidad, medios de pago aceptados en el vehículo a contratar, condición del vehículo, etcétera.
• Seguridad y transparencia en la prestación del servicio; información clara (p.e. carteles con información de costos aproximados entre puntos nodales de la ciudad -terminal de ómnibus al centro por ejemplo, o desde Puerto Iguazú hasta Ciudad del Este, etcétera.), información completa sobre el conductor, la empresa y el número de registro.
• Nuevas demandas: si aceptan mascotas, servicio para que adolescentes viajen solos (este servicio existe en Canadá y EEUU y funciona con cuentas que incluyen un número PIN único que los adolescentes tendrán que dar a su conductor antes de embarcar y grabación de audio en la aplicación. Una función de seguimiento del viaje en vivo también permite a los padres seguir el trayecto a través de la aplicación de Uber. Y los padres pueden ponerse en contacto directamente con el conductor durante el viaje, así como con el equipo de asistencia de Uber y solo los conductores altamente calificados serán elegibles para completar viajes con adolescentes).
Llegado a este punto me interesa rescatar dos experiencias donde el sector de Taxis entiende que la digitalización y las nuevas tecnologías son herramientas que no se pueden ignorar, y que más tarde o más temprano habrá que adaptarse
En España, por ejemplo, la Asociación de Radio Taxi de España ha creado la app Pide Taxi, donde unificaron los taxis de más de 100 ciudades, y desde donde es posible ver el recorrido del taxi, elegir el tipo de taxi que necesitas (gran capacidad, movilidad reducida, 8 pasajeros, etc.), pagar a través de ella, calcular el precio aproximado del trayecto, ver qué tipo de vehículo te recogerá y su número de licencia para conocer de antemano todos los detalles, toda la flota, con aire acondicionado, terminal de datos, impresora y sistema de comunicación GPS y GPRS, podes además almacenar direcciones favoritas, gestionar los servicios de la empresa para abonados, programar los servicios con antelación, consultar el historial de tus servicios fácilmente entre las principales funciones.
En Barcelona el Ayuntamiento decidió diseñar Picmi Taxi, una aplicación creada entre el Área Metropolitana de Barcelona y el Instituto Metropolitano del Taxi, una app de carácter público donde todos los vehículos con licencia están geolocalizados a través de un dispositivo.
La aplicación funciona como si la persona «alza la mano» para pedir un taxi, con la diferencia que los taxis cercanos podrán conocerlo desde el móvil. Una vez realizada la petición del taxi, el usuario puede saber cuántos minutos tardaría el vehículo en llegar al punto de recogida indicado. En función de esto podremos aceptar o no el servicio. También es posible saber el precio aproximado de la ruta, a través del calculador de precios del IMET. También es posible indicar si se busca un taxi adaptado o de más capacidad. Desde la aplicación podremos ver información del taxi elegido, desde el modelo hasta la matrícula y el número de licencia. Justo antes, cuando el taxi haya llegado al punto de recogida, recibiremos una notificación al móvil. Por el momento no está previsto que se puedan hacer reservas ni pagar a través de la aplicación.
El dilema
Finalmente los usuarios de este tipo de transporte nos encontramos en un verdadero dilema: usamos las plataformas multinacionales globales de capitales foráneos que han entendido las necesidades insatisfechas de los pasajeros, o seguimos priorizando los Taxis y Remises con trabajadores en regla pero que siguen utilizando criterios de calidad en el servicio del siglo pasado, y poco transparentes. Yo quiero Taxis con servicios y calidad propios del Siglo XXI.
En el sector de Taxis vemos como están quienes ven a las app como demonios y otros que comprenden que “el mundo va hacia grandes plataformas de movilidad donde podrás pedir una moto alquilada, un patinete, un taxi o una VTC o un vehículo sin chofer”, y el sector del taxi no se puede quedar fuera de ese mercado, ya que es lo que se va a imponer a la larga” es lo que opinaba un taxista de Barcelona.
¿Cuántos rounds más habrá?
