Guillermo Knass ofrece una mirada crítica pero esperanzadora sobre la situación económica actual, resaltando la necesidad de medidas prudentes y una gestión equilibrada para superar los desafíos presentes, según expresó en una entrevista con Alejandro Barrionuevo en Canal 4 Posadas.

Lunes 18 de marzo de 2024. Para el economista Guillermo Knass, el modelo implementado por Javier Milei se asemeja al Rodrigazo, marcado por ajustes bruscos que buscan reducir el déficit, aunque también se discuten otras estrategias, como el gradualismo macrista o el shock heterodoxo del plan Austral. Este enfoque, más cercano al monetarismo, busca equilibrar las finanzas públicas como paso fundamental para estabilizar la economía, dijo en una entrevista con Alejandro Barrionuevo para Dominio Público, programa periodístico de Canal 4 Posadas.
Al abordar la cuestión de los precios, Knass destacó la importancia de la competencia para determinar valores justos pero también reconoció la necesidad de intervenciones en situaciones excepcionales, como las de los desastres naturales. Destacó en ese sentido la existencia de prácticas cartelizadoras por parte de algunos sectores, lo que resalta la complejidad de mantener un mercado competitivo, dijo.
En cuanto al ajuste fiscal en curso, el economista entiende que el Gobierno está dando pasos positivos, reflejados en indicadores como el índice de febrero. Sin embargo, advierte que marzo podría registrar un ligero aumento debido a la actualización de precios en diversos sectores; también confía en que abril y mayo muestren una tendencia descendente. No obstante, reconoce que el impacto en el humor social es palpable, especialmente en el contexto de recortes en jubilaciones y gastos sociales.
En la entrevista con Barrionuevo, Knass resaltó la importancia de alcanzar un equilibrio fiscal para mitigar la inflación y evitar escenarios de desempleo y pérdida de competitividad. Criticó la falta de devaluación como una estrategia que encarece los productos en dólares, lo que dificulta la competitividad internacional, dijo. Por otro lado, descartó la viabilidad de la dolarización en el contexto argentino, favoreciendo en su lugar una suerte de competencia de monedas que permita a los ciudadanos elegir entre pesos y dólares.

Guillermo Knass en Dominio Público


-¿Cómo “la ves”, Guillermo?
-La veo sin sorpresa…

-¿Para vos esto es lo que iba a pasar o lo que tenía que pasar?
-Siempre es discutible. El modelo que Milei está utilizando para esto es el modelo ortodoxo, cuyo modelo en la Argentina fue el Rodrigazo, que estaba Ricardo Zinn detrás… fue quien lo diseñó porque Celestino Rodríguez era ingeniero, no era economista. Donde sacaron cuentas de dónde se debía ajustar para bajar el déficit y mandaron el ajuste con todo, sin anestesia. Hay otras maneras con riesgo de fracaso, como el gradualismo macrista, un shock heterodoxo como fue el plan Austral, que tuvo su éxito para mí pero que después falló por otras cosas, no por el modelo en sí. Pero este es más parecido a ese Rodrigazo, que libera tarifas porque están distorsionadas, libera precios, abre la economía, sanea las cuentas del Banco Central y mandó las medidas en los primero cien días porque dijo: si no hago el ajuste acá no lo hago más.

-¿El Rodrigazo fue la piña antes o es la piña que todavía nos tenemos que comer?
-Las etapas van por manual, cuando te digo manual me refiero a que está escrito, probado científicamente, publicado y avalado.

-¿Esto es Escuela Austriaca de Economía?
-No, esto es más monetarismo. El Milei panelista, austríaco, anarcocapitalista, es lo mismo que Del Caño pero del otro lado, pero sí el ortodoxo se aplica en determinados países donde dijeron, muchachos: “tenemos déficit, por eso tenemos inflación, como hay inflación no hay crecimiento, ni inversiones; un desastre todo, lo primero que tenemos que hacer es ir al equilibrio fiscal”. Eso es ser ortodoxo, ir al equilibrio fiscal, partiendo de la suposición ortodoxa de que si solucionás el problema fiscal, solucionás con tiempo toda la economía del país.

-Eso es como en la casa, si nos bandeamos con los gastos…
-El año pasado según las estimaciones preliminares tuvimos cinco puntos del PBI, cada punto son 6000 millones de dólares, o sea 30000 millones de dólares que le diste a la maquinita, que son sobrantes de pesos que generan inflación. Por eso te digo, algunos me catalogan como que estoy a favor. Yo no estoy a favor ni en contra, trato de ver si tiene alguna coherencia y si va a tener alguna salida en base a lo que está escrito en los manuales. No hay sorpresa de que si vos tenés inflación y estás emitiendo para salir de esa fase, primero tenés que cerrar el problema fiscal.

-Entonces se empiezan a cerrar por más que algunos dicen que en términos de gasto eso es meramente simbólico, los gestos que pide la gente contra la casta, también se eliminó ese piso insano de 110 por ciento de plazos fijos.
-Eso sirve para licuar la parte cuasi fiscal, para solucionar el problema del Banco Central.

-El dólar blue que rige la economía, y hoy en términos de dólares tu sueldo está más alto que lo que era en diciembre. Importamos alimentos y medicamentos de la canasta básica porque se zarparon, porque los formadores de precios se fueron y aplicaron valores muy por encima de la inflación.
-Ahí hay uno de los temas que no comparto con la ortodoxia pura. Los precios son sagrados, es cierto, lo mejor que podés hacer para que el precio sea el que tiene que ser, es que en condiciones de estabilidad, haya mucha gente vendiendo y mucha gente comprando, pero en condiciones de estabilidad, eso se llama competencia, que cuando existe el precio que se paga es el justo. Porque si quiero vender más barato y a pérdida me fundo, pero si vendo más caro el otro va a vender más barato. Eso es la competencia, que es lo mejor que hay para fijar precios. Pero en un contexto normal. Yo no creo que los precios siempre sean sagrados. Por ejemplo, hay un terremoto en una ciudad entera, se derrumbaron los puentes y quedó una sola panadería, el precio que va a vender esa panadería después que se derrumbaron todas, las otras no va a ser el mismo. Entonces ahí tenés que limitar un poco.

-¿Laboratorios y grandes alimenticias no cartelizaron precios? Que es ponerse todos de acuerdo para subir precios…
-Qué hubiese hecho Sourrouille antes de tomar esas medidas, los hubiese llamado, les hubiese dicho “estos se va a terminar pronto, tengan fe, el dólar no se va a disparar tanto, porque yo voy a cerrar la grieta fiscal y si cierro el agujero fiscal no se va a disparar más, entonces colaboren.

-Pero Caputo llamó a los supermercadistas…
-Pero lo hizo después. Quizás eso se debería haber anticipado, pero viendo el pensamiento del Presidente, de que los precios se acomodan solos, capaz tendría que haberlos llamado y decirles “sean cautelosos”, para colaborar con este proceso que si llegamos a la estabilidad de precios a los empresarios les conviene porque vivir en este desastre inflacionario no le conviene a nadie. Porque inclusive los que aumentan precios no ganan, sino que se cubren porque también sus costos aumentan. En este caso en particular se cubrieron de un dólar que se estimaba que si las cosas salían mal, que en la Argentina las cosas pueden salir mal, podía terminar en 1500. Y hay un problema con los precios que a veces no admiten los ortodoxos: los precios no son flexibles. Una vez que aumentan los precios no bajan, a todos les cuesta bajar el precio, ojalá fueran flexibles como la carne que sí bajó.

-La carne vacuna y la leche a expensas de los productores lácteos que tenían que derramar leche para que los tambos no les compren. ¿Por qué voy a un supermercado en cualquier país del mundo y me encuentro en competencia una manteca nacional con una manteca importada, con un queso importado, por qué eso es común en el resto del mundo y no se puede hacer en Argentina?
-Históricamente Argentina siempre fue un país que se cerró. Fue proteccionista, y el argumento del proteccionismo es que hay que cuidar las fuentes de trabajo, como ocurre en la industria textil, que los aranceles no son 35 por ciento, sino mucho más altos. ¿Pero cuál es la contrapartida de proteger a alguien? Que vende más caro, y como no tiene competencia levanta el precio y los consumidores lo pagamos más caro, entonces no es solo proteger la industria, se debe hacer hasta ciertas condiciones, porque si vas a ser la única panadería en la ciudad del terremoto me vas a reventar a la gente con los precios.

-¿Cuánto tiempo más creés que va a pasar en este ajuste hasta que se logre el ordenamiento fiscal y por ende el ordenamiento de precios?
-Así como va la cosa yo te diría que, a pesar de todo, el índice de febrero fue bueno.

-¿O sea que para vos el número es real?
-Así es, las consultoras también daban eso, yo no veo que estén dibujando, y espero que no lo hagan, marzo puede llegar a ser un poquito más alto porque entran muchas cosas a actualizarse como la parte escolar que no estaba en febrero, entonces después tenés abril y mayo donde debería ir descendiendo. Yo no puedo saber cómo va a estar el humor social, porque estirás la cara pero ves que sigue marchando la cosa, que siguen haciendo equilibrio, quitando dinero, saneando el Banco Central y demás, se estima que sin cambiar de rumbo, por eso está condicionado lo que te digo, en junio deberíamos empezar a ver una inflación de un dígito.

-¿Qué te dice el humor social cuando vas al supermercado, por ejemplo?
-Para mí el humor social no es una sorpresa, después discutimos el qué, las formas, yo no estoy con ánimo de defenderlo ni nada, pero lo que sí te voy a decir es que lamentablemente la solución única es llegar a un equilibrio fiscal, después me podés decir “en vez de los jubilados podías recortar esto y esto” bueno, pongamos el presupuesto en la mesa, y sí todo es opinable porque las partidas son muchas. El 50 por ciento del ajuste, o 45 fue entre licuación de jubilaciones y contención social.

-¿Cuánto representan los jubilados en la torta de gasto del Estado?
-Las prestaciones sociales representan un 60 por ciento. Hoy estamos tan empobrecidos es que lo que recauda el Estado es para cubrir gastos sociales, por el déficit de jubilación que tenemos. Si continúa habiendo inflación y no devalúan para acompañarla, eso significa desocupación, pérdida de competitividad con el resto del mundo e inundación de artículos importados. Y sale más barato porque el dólar se planchó cuando la inflación subía. Un 13 por ciento de inflación contra una devaluación de un 2 por ciento es un absurdo.

-¿No devaluar tiene algo que ver con la dolarización?
-Haciendo esto le queda más caro dolarizar porque si hay inflación y no estás devaluando, todo es más caro en dólares, vas a necesitar más dólares para devaluar, me parece una locura. Igual hoy ya no está hablando de dolarizar sino de competencia de monedas, pero competencia de monedas hay, podés decidir si quedarte en pesos o comprar dólares. Yo quisiera ver en los hechos a qué se refiere al final, porque dolarización a la Ecuador y en este país yo considero que no va.