La economía misionera siente el impacto del Gobierno de Javier Milei mientras algunos sectores que lo impulsaron empiezan a admitir sus preocupaciones porque son víctimas, también, de la crisis. La inflación y la caída de ventas golpean al comercio local, mientras la política va trazando su estrategia de respuesta, por un lado, y acomodamiento, por otro. Las reuniones de quinchos, super activas, con material de intercambio que se sustentan en las finas líneas que existen entre la información, las opiniones y las elucubraciones, como las que se pueden leer en esta columna.
Domingo 24 de marzo del año 2 de JMilei.
La política tradicional todavía está muy lejos de desaparecer. No es cierto que a nadie le importe nada y que a los jóvenes los arrastren de las narices con la nada misma de las redes sociales y la permanente mentira que la derecha instala entre sus seguidores pese a que siempre les resulta efectiva una media verdad sobre la que se paran para disparar una mentira entera. Dos viejos sabios de la política vernácula que esperaban que se enfriaran unas empanadas, conversaban: no es cierto que estamos quedando afuera, ahí tuvo que salir Cacho Barrios (el exgobernador Ricardo “Cacho” Barrios Arrechea) a respaldar a Martín Lousteau por la postura en el Congreso frente a los libertarios que vienen por el Estado. “Cacho respaldó la decisión de Lousteau de votar rechazando el DNU, fundamentalmente porque es inconstitucional y le da un poder de autócrata a Milei”.
“Claro, fíjate que en el peronismo, los «republicanos» de Pichetto y Puerta también toman distancia de las formas. Eso generó que aquí en Misiones, Pedro con su Activar se sumen a LLA mientras Ramón y su gente mantengan su autonomía”, dijo el otro. Así, la diputada puertista Florencia Klipauka oficializó su pase a La Libertad Avanza que disparó hace ya un par de meses su jefe político, Pedrito Puerta,
Estos también fueron los temas de los quinchos misioneros:
Desde el Gobierno analizan que en Misiones, pegó fuerte el ajuste. Lamentan en los quinchos que Nación cortó el 98% las transferencias no automáticas en el primer bimestre del año, pero también cortó totalmente la obra pública, “de todo tipo”. Ls analistas del Gobierno dicen que la deuda de Anses que supera 70 mil millones para pagar a los abuelos jubilados misioneros es perversa y traen a colación más deudas: más de 60 mil millones en regalías energéticas por los efectos de las represas para generar energía. Si bien se estima que el sector docente –como el agro, el empresariado del turismo, los comerciantes, la policía y los jóvenes en su mayoría- votaron por Milei y su ajuste, ahora reclaman por la eliminación del Fonid para el sueldo docente y también por el subsidio para el boleto de colectivo. El Fondo Nacional de Incentivo Docente será reemplazado “provisoriamente” por la provincia, hasta tanto se recuperen esos fondos que vienen de Nación. El Fondo Provincial de Incentivo Docente (el Fopid) no vino para quedarse sino que es provisorio, repite donde tenga oportunidad de hacerlo el Ministro de Educación. En resumen, todos esos conceptos significan créditos por 200 mil millones de pesos de diciembre a marzo que Nación adeuda a sectores de la economía provincial y que, de pagarse, estarían en la calle circulando en el bolsillo de la gente, analizan con esperanza puertas adentro de la Renovación.
Enfrente, la cotidianeidad, con un Presidente adolescentado que todos los días se enfrenta a su verdadero dilema: si logra bajar la inflación, que está ahorcando a propios y extraños y dedicándose a gobernar a pleno, o si se sigue peleando con todos (para distraer, claro está), llevando adelante un discurso de barricada, gobernando por decreto, sin consensos, “buscando enemigos para justificar su relato de una pelea contra la casta que en la realidad no existe porque en su propio gobierno fue sumando numerosos elementos de la propia casta, provenientes del gobierno menemista de los 90 y del gobierno macrista de un lustro atrás”, dicen los analistas en quinchos y pasillos oficialistas.
Las voces del Gobierno local no dejan pasar la oportunidad de recordarles a los sectores libertarios que hoy lloriquean por asistencia, que recibieron su propia medicina. Veamos: los propios dirigentes de la Cámara de Comercio de Posadas, cuya mayoría sugirió a sus empleados a votar por Milei y celebraron en redes sociales la llegada del leoncito a la Casa Rosada, ahora padecen el modelo económico y se abroquelan detrás de la organización que los rejunta para pedir asistencia. “Van a tener que admitir que van a ser planeros VIPs, porque están padeciendo al modelo económico que ajusta, ajusta y ajusta, mientras recorta transferencia, recorta subsidios a todos los servicios y propicia el aumento desmedido de la nafta en un contexto de inflación que no para y solo genera recesión económica. “¿Viste el comunicado la CCIP donde se declaran “en emergencia” y advierten la catastrófica caída de 75% de las ventas y posible disminución de hasta 20% del comercio?”. Bueno, eso…
“Che, pero todo esto se predijo”, contesta otro. Hubo advertencia de que esto iba a pasar y todavía no pasó lo peor, advierten otros. En el Gobierno local saben que falta más recesión.
Mientras tanto, los posadeños reactivan sus contactos con los comercios y amigos del Circuito Comercial encarnaceno, si al fin y al cabo somos ciudades hermanas. En un quinchito contaron que hay ilustres apellidos del comercio local buscando alquileres en Encarnación, porque ya vieron que los útiles escolares se compraron de aquel lado; y las camperas infladas que ya circularon en la semana, apenas refrescó un poquito.
De casualidad Misiones está unida a la Argentina, ya que todo su perímetro es fronterizo con Paraguay y Brasil. La situación se percibe en toda esa frontera y los pueblos mediterráneos, por llamarlos de alguna manera: el comercio está sintiendo la motosierra de Milei. “Andá a la zona del Campus Universitario de Miguel Lanús y recorrete los quiscos, a ver qué te dicen. ¡No venden nada! ¿Y el turismo? ¿Y los recortes de los vuelos? Para Semana Santa, Misiones tuvo reservas que superaban el 90% y ahora promedian el 60%, por compras hechas a mediados del año pasado.
Tanta púa que dicen desde el Gobierno local que hasta las iglesias están llenas de promeseros llorando miseria y pidiendo milagros. “Están todos afligidos”.
En otros pasillos políticos recuerdan que la inflación desde diciembre suma casi 80 puntos y eso repercutió en alquileres, alimentos, colectivo, ropa, combustible, remedios, prepagas, luz, agua. Para muchas familias, se volvieron impagables. Los negocios venden menos; las panaderías parece que venden más porque la galleta con té o matecocido sigue engañando al estómago.
Se escucha en todas las conversaciones como cada familia bajó considerablemente su calidad de vida y nivel de consumo: “primero cambié de marca del queso rallado a una segunda marca; después pasé a una marca desconocida y ahora no compro queso rallado; me parece un lujo”. Parece que hay una encuesta que señala que el 75% “ya no sabe dónde ajustar sus gastos porque no le alcanza, según comentan.
Desde el Gobierno local manejan que la macro economía también registra solo caídas en el primer bimestre: la producción industrial del -12,4%, las ventas minoristas el -25%, ventas de los supermercados del -14%, baja del 22% en los insumos de la construcción, caída de los aportes a la Seguridad Social superior al 28%, descenso en los salarios del Sector Privado del 18%, pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil de 30%; de los haberes jubilatorios del 40%.
También advierten los analistas que todavía no hay señales de protestas contundentes, ni de los gremios ni de las organizaciones sociales. Lo más contundente que se vio esta semana fueron las cámaras empresariales nacionales y provinciales: la Unión Industrial Argentina, La Sociedad Rural; la CEM y la Cámara de Comercio. Todas padeciendo la motosierra.
Mientras tanto, en Cambiemos de Misiones –que apoyó a este gobierno nacional, militó y pidió el voto por Milei–, sus dirigentes se desentienden de los tarifazos y la pérdida de poder adquisitivo que sufren los misioneros. El impacto de la nafta, la suba de la luz, los colectivos, los alimentos y las farmacias son parte del modelo político que ellos acompañaron y rápidos para desmarcarse, desde la Renovación recuerdan que no apoyaron esta propuesta de Gobierno, aunque algunos funcionarios -todavía en función- no ocultan sus simpatías libertarias.
En el PRO donde todavía creen que habrá más ajuste, se van reduciendo las filas. Algunos dirigentes se desesperan por ser oficialismo nacional y se pasan a las Fuerzas del Cielo. “El radical Arjol hace rato que actúa complaciente con el severo ajuste y acompaña todo lo que impulsa el presidente Milei. Casi no queda nadie en Juntos por el Cambio. Se achicó y se produjo una fuerte dispersión”, advierten en el oficialismo misionero.
