Lo que una vez fue un simple «obrador» ahora representa la esperanza y acción colectiva en Posadas. El Movimiento Evita convirtió un espacio del barrio Lapachito en el epicentro del empoderamiento comunitario, donde la cooperación y el trabajo conjunto son las herramientas clave para construir un futuro mejor, según definen.

Miércoles 27 de marzo de 2024 (Prensa de TTT). En una iniciativa ejemplar de revitalización comunitaria, el barrio Lapachito en Posadas presencia un resurgimiento gracias al esfuerzo conjunto de militantes del Movimiento Evita. En colaboración con la agrupación Mujeres Valientes, transformaron un antiguo «obrador» en un próspero espacio socio-comunitario que le da un nuevo impulso a la vida local.
En principio el obrador estaba destinado al Programa de Obras Tempranas (POT) para proporcionar servicios básicos a más de 300 familias, aunque evolucionó hacia un centro multifuncional que por ahora alberga a la Cooperativa Ñande Pó, especializada en textiles y panificados, así como diversas actividades que van desde comedores y merenderos hasta talleres sobre género y prevención de adicciones.
La transformación estructural del lugar es evidente, con mejoras significativas como la instalación de machimbres en el techo para mejorar la comodidad tanto de los trabajadores como de los visitantes. Pero este proyecto va más allá: planean convertir el espacio en un patio de comidas en colaboración con Mujeres Valientes y la cooperativa.
El objetivo es claro: fortalecer la presencia de la feria popular, aumentar la productividad de la cooperativa y crear más de 20 puestos de trabajo. Además, se invita abiertamente a los vecinos interesados en participar y comercializar sus productos en esta dinámica feria de Lapachitos.
Paula Ávalos, referente local del Evita, destaca la importancia de estas mejoras: «Estamos avanzando con las refacciones para que nuestro trabajo sea óptimo, confiable y de calidad como lo hacemos desde la Cooperativa Ñande Po, y hasta que la realidad sea como la soñamos».
Este proyecto no solo busca mejorar la calidad de vida de los habitantes del barrio, sino también impulsar el desarrollo económico y social de la comunidad, fortaleciendo así el tejido comunitario y fomentando un sentido de pertenencia y colaboración mutua. La recuperación del obrador no solo es un cambio físico, sino un símbolo del poder transformador que puede tener la acción comunitaria coordinada.

Proyecto integral que incluye a familias del barrio
El proyecto de remodelación del obrador en Lapachitos, forma parte de diversas iniciativas de infraestructura. Entre ellas está crear un mural que ilustre la historia del barrio, situado entre las calles Juan Cabrera y Juan José Paso, así como el cartel de entrada, la numeración, nomenclatura de las calles y pasillos del barrio, la instalación de tanques de agua en todas las viviendas, y la transformación del obrador, entre otras tareas de carácter social. Estas acciones buscan eliminar la marginación del barrio en todos los aspectos.
La inversión de la remodelación -que está en proceso- es posible con el aporte que proviene de las ventas de las producciones que elabora el equipo de cooperativismo Ñande Po, que trabaja en el lugar, y la contribución del Movimiento Evita, que a través del secretario general de la organización, Martín Sereno, referente político del espacio político Tierra, Techo y Trabajo proporcionó herramientas que fomentan la producción y el fortalecimiento de las ferias y cooperativas locales, incluyendo insumos esenciales como un congelador, exhibidor y un rostizador de pollos, además del capital humano de cientos de mujeres y hombres del trabajo y del movimiento, que efectúan tareas diarias en el predio, desde los constructores, operarios y albañiles hasta las cocineras.
El espacio del obrador «es uno de los tantos que organiza nuestro Movimiento en la provincia, pensados para cuidar, fortalecer y acompañar a las familias de los sectores populares, priorizando la militancia y la organización, el trabajo y la remuneración digna, buscando la igualdad de oportunidades», señalaron las militantes de Mujeres Valientes.

«Desde el Evita tenemos esta visión de comunidad»
El dirigente Martín Sereno manifestó que desde el primer momento, la iniciativa de las mujeres trabajadoras y militantes fue transformar ese lugar para que tenga un permanente uso colectivo. Con ese objetivo se amplió y se montó toda la estructura de la Cooperativa Textil Ñande Pó, donde trabajan más de 20 mujeres. Se construyó un salón comunitario donde con diferentes talleres de formación y se brinda apoyo escolar a las infancias, y recreativas para jóvenes y adultos», ponderó el ex diputado provincial.
El obrador también se utiliza como comedor popular donde se cocinan comidas y meriendas para las familias que necesitan recurrir a esos espacios comunitarios para garantizar su alimentación.
«Además se hacen ferias con exposición y ventas de productos de las cooperativas y se sostiene una huerta comunitaria. Es decir, se transformó en un verdadero espacio multiuso, donde se trabaja, se produce, se contiene socialmente, se forma, se aprende, se organiza, se realizan reuniones, demostrando cómo el uso colectivo de los espacios permite una articulación más grande entre los vecinos y vecinas», explicó.
Para Sereno, ese es el uso óptimo que se le podría dar a muchos espacios comunes que existen en cada barrio, y donde no existen
-consideró- el Estado debería conformarlos a modo de articulación vecinal.
«Para nosotros y nosotras, el obrador es el resultado de la visión de comunidad que tenemos desde el Evita y TTT en cada barrio porque creemos que estos espacios facilitan esa construcción desde el pueblo. Por eso le imprimimos tanto esfuerzo y dedicación a las tareas, con la mirada puesta en alcanzar día a día el sueño de la comunidad organizada», manifestó el dirigente de Evita Misiones.