La crisis en el mercado de alquileres no solo afecta a las familias, sino también a estudiantes universitarios y comercios, que se ven forzados a abandonar sus estudios o cerrar sus negocios debido a los altos costos. En ese contexto denuncian que la falta de regulación y control permite abusos y vulnera los derechos más básicos de los ciudadanos.
Jueves 4 de abril de 2024. El mercado de alquileres habitacionales en Misiones se encuentra sumido en una profunda crisis, caracterizada por la desesperación, angustia y falta de empatía del empresariado del sector y la dirigencia política, aseguró Adrián Torres, presidente de la Asociación de Inquilinos de Misiones, que también denunció la ausencia de herramientas y medidas paliativas para afrontar esta situación.
«Un desastre, angustia, quebranto, falta de empatía de la dirigencia política. La defensoría de los alquileres quedó en nada. No tenemos herramientas, no tenemos ni siquiera un llamado de preocupación de parte de los dirigentes, que son los que tienen la posibilidad de generar alguna herramienta paliativa para afrontar esta situación. Hacinamiento, precio desorbitante, todo lo que quieras encontrar, hay. Esa es la situación que se está viviendo en los alquileres», expresó Torres en una entrevista con Ariel Sayas en Canal Cuatro Posadas.
En este escenario desolador, el precio promedio de una vivienda familiar tipo en la capital de la provincia oscila entre 200 mil y 250 mil pesos, sin contar las expensas y servicios, lo que representa una carga financiera insostenible para la mayoría de los ciudadanos. Ante este panorama, muchas familias se ven obligadas a buscar alternativas como retornar a la casa de sus progenitores o agruparse con otras familias para compartir gastos.
La falta de regulación y control en el mercado inmobiliario permite prácticas abusivas por parte de algunas inmobiliarias, como la firma de contratos unilaterales que dejan desamparados a los inquilinos en caso de conflictos. Además, la desregulación actual favorece a los propietarios, quienes imponen condiciones injustas y aumentos desproporcionados, plantean los inquilinos.
Torres destacó además la necesidad urgente de legislación que proteja los derechos de los inquilinos y equilibre la relación entre arrendadores y arrendatarios. Sin embargo, lamenta la falta de respaldo a asociaciones civiles como la suya.
La crisis en el mercado de alquileres no solo afecta a las familias, sino también a estudiantes universitarios y comercios, que se ven forzados a abandonar sus estudios o cerrar sus negocios debido a los altos costos. En medio de esta situación caótica, la voz de los inquilinos clama por justicia y equidad en un sistema que privilegia el capital por encima de la necesidad humana.
Adrián Torres en Canal 4 Posadas
-¿Cuál es el cuadro situacional de los alquileres habitacionales?
-Un desastre, angustia, quebranto, falta de empatía de la dirigencia política. La defensoría de los alquileres quedó en nada. No tenemos herramientas, no tenemos ni siquiera un llamado de preocupación de parte de los dirigentes, que son los que tienen la posibilidad de generar alguna herramienta paliativa para afrontar esta situación. Hacinamiento, precio desorbitante, todo lo que quieras encontrar, hay. Esa es la situación que se está viviendo en los alquileres. Y después tenés el lobby de las cámaras inmobiliarias, que dicen que supuestamente hay más oferta de alquiler, que supuestamente los precios mejoraron, todo es supuesto y nada es real. La realidad es la que te dicen los inquilinos: no se consiguen viviendas a un precio razonable dentro de los sueldos promedios de un trabajador acá en Posadas, y casi en toda la provincia lo mismo. Las condiciones de habitabilidad son malas, mucho hacinamiento también; y la gente optó por hacer cooperativismo, volver a la casa de sus progenitores, trasladarse a las afueras de la ciudad y un montón de cosas, para ver cómo puede paliar una situación en la que obviamente no le alcanza el dinero.
-¿Cuánto sale en promedio una vivienda familiar tipo, sin animales, en la capital de la provincia de Misiones? Y digo promedio, no la tarifa Miami que hay en la Costanera.
-Entre 200 mil y 250 mil pesos, y a eso hay que sumarle las expensas y los servicios que son carísimos. Por lo tanto, hoy una persona tiene que contar con 400 mil pesos para afrontar servicios básicos más el alquiler. Estamos hablando de una familia tipo, son cuatro integrantes, mínimo dos habitaciones.
-¿Y qué pasa con esa gente? ¿Dónde va a alquilar?
-Muchos se vuelven a la casa de los progenitores, otras personas se agrupan para vivir dos familias en una sola casa, es decir que familias que se conocen se juntan para absorber los costos y alquilan una casa más grande.
-¿Eso ya pasa frecuentemente en Posadas, familias que se juntan para vivir en un mismo lugar, sería un estilo hostel, algo así para abaratar costos? ¿Y eso te lo permite la inmobiliaria, el propietario?
-Sí, todo está permitido, no hay ninguna regulación, no hay ningún control. Lo único que hay es propaganda y lobbies para decir que todo está bien y hacer la vista gorda. En este momento se dio el sueño de lo que diría la Cámara Inmobiliaria, que no había ley que les venía bien, porque todas eran malas según ellos, así es que hoy con esta desregulación está todo fenómeno, que es lo que querían. No quieren control, no quieren tributar, no quieren ningún reclamo, y cobrar los precios que quieren ya que son los formadores de precios, y mentir, obviamente.
-O sea, ¿es mentira que esto mejoró?
-Totalmente, es mentira. Hay que preguntar a los inquilinos, los inquilinos están desesperados. También quiero hablar de un tema respecto al cual se repitieron tres casos esta semana. Las inmobiliarias son muy astutas respecto a los contratos. La metodología es la siguiente: vos, inquilino, vas a firmar un contrato, te dicen que vayas a una escribanía que trabaja ya como en conjunto con la inmobiliaria y ponés tu firma, pero el propietario nunca va a firmar. Así es que cuando surge el primer problema, te dicen: «El contrato nunca se firmó por parte del propietario». Y el inmobiliario, que tiene que fiscalizar eso, que es un intermediario, un convidado de lujo en la operación entre dos partes, no le exige de la misma manera que al inquilino.
-Los inmobiliarios siempre dicen que son solo una intermediación entre la oferta y demanda…
-En su momento nos juntamos con la corredora inmobiliaria María Bower y nos dijo: “cuando una inmobiliaria o un corredor inmobiliario que esté matriculada haga las cosas mal, tráeme el caso, lo estudiamos y vemos de sancionar la matrícula». El primer caso que tuvimos no me solucionó nada y me dejó colgado. ¿Cómo vamos a trabajar con gente que te dice que quiere mancomunar los esfuerzos entre propietarios, inquilinos, cámaras, o corredores de inquilinos, para que las cosas se hagan bien, y cuando tenés un problema, como es su colega, trata de defenderlo?
-Pero es una actividad colegiada, para eso debe tener un tribunal de ética que debería actuar.
-Así es, pero no funciona, que me digan a quién sancionaron, o que le digan a ustedes que son periodistas, ¿a quién sancionaron? ¿A qué corredores sancionaron? ¿A quién le quitaron la matrícula? ¿Quién hizo las cosas mal? Porque acá todos hacen las cosas mal. Después encima te dicen “traeme el caso para ver si está o no. Hay un montón de inmobiliarios que no están inscriptos, que no están dentro del Colegio”. No lo sé, la verdad es que ya no quiero perder tiempo en eso, no me quiero detener. La realidad es la que estamos viendo, que esta es una estafa que le hacen a los inquilinos, que cuando van a buscar su contrato para defenderse, te dicen que el propietario nunca pasó a firmarlo. Obviamente que jurídicamente el contrato está, y si no lo firmó, no lo firmó. Igualmente la escribanía tampoco tiene la culpa, pues las dos partes tienen que ir a firmar, pero el intermediario es quien tiene que este garantizar que se firmen de las dos partes y tener una copia. Si me exige a mí, como inquilino que para poder entrar a la casa sí o sí tengo que firmar el contrato, tenés que exigirle al otro cliente, que es el propietario, que lo firme para darle la copia al inquilino, que es lo que corresponde. Es un mecanismo muy común acá. Yo tengo casos de gente que me dice: «¿qué hago?, porque ahora me desconocen el contrato, dicen que si me quiero quedar tengo que pagar dos veces más. Pero cuando firmé el contrato estaba vigente la ley, por lo tanto, hasta que no finalice ese contrato no se puede cambiar nada”.
-¿Qué ley está vigente actualmente?
-En este momento, mientras Diputados no defina qué va a pasar con el DNU estamos sin ley.
-O sea que la única ley es la ley de la selva.
-Así es, como las premisas no están equilibradas, una de las partes tiene que someterse a la parte que tiene el bien. Es decir, yo como inquilino, que tengo la necesidad de habitar un techo tengo que aceptar todas las condiciones que se le ocurre al propietario. Si es cada tres meses el ajuste, si es por un año de alquiler, por dos años, yo tengo que aceptar absolutamente todo lo que me piden porque no tengo alternativas, no me queda otra. Ellos te venden como que vos acordás, pero nunca puede haber un acuerdo entre partes cuando las premisas no tienen un equilibrio, es como que yo sea un empleador y vos seas un empleado, y no haya ninguna ley de por medio. Yo te digo: «Ariel vas a trabajar las 24 horas, no vas a tener vacaciones, no vas a tener nada, yo te pago lo que yo quiero, si te sirve firmá». Así que puedo decir que nos pusimos de acuerdo y Ariel firmó.
-Hoy, en esta relación oferta y demanda, no tenés la mediación de nadie.
-Si hacés un acuerdo entre las dos partes, obviamente que tenés que ir a los tribunales ordinarios por si hay algún incumplimiento, pero en los acuerdos ellos ya se aseguran en beneficio del propietario de bien de renta. Por lo tanto, no hay nada que litigar, eso es lo que está pasando ahora.
-Ahí juega un factor importante que es la necesidad…
-Cuando digo que las premisas no están equilibradas es porque el bien está por encima de la necesidad, todo hombre, todo ser humano, toda familia necesita un techo, tiene derecho a vivir en condiciones de habitabilidad razonable y condiciones de contratación justa y equilibrada. ¿Quién me tiene que garantizar las condiciones de contrato justo y equilibrado? El Gobierno, los legisladores, para eso existen las leyes, porque todos los mercados tienen que estar regulados, no existe la desregulación total.
-¿En la Provincia hay alguna legislación que al menos encuadre esta situación, esta relación compleja entre inquilino y entre propietario?
-Cuando fui al Concejo Deliberante, y cuando fui a la Legislatura, siempre dijeron que la Ley de Alquileres es competencia del Congreso de la Nación, que es allá donde tenemos que llevar los problemas. Ahora bien, Misiones es una provincia autónoma, tiene su órgano legislativo, pueden haber leyes complementarias que ordenen el mercado. Cualquier ley que pueda regular el mercado, porque el mercado inmobiliario es un mercado, aunque se lo desconozca, aunque se le dé la facultad de que sea de libre albedrío, es una operación comercial. Yo siempre digo lo siguiente: hay un cliente que lo que hace es contratar un servicio de locación de un bien, por más que sea de propiedad privada, y ahí existe una operación comercial, de hecho, las inmobiliarias son comercios. Ahora se desconoce eso con operación comercial, se habla de un acuerdo civil entre partes y ahí todo el mundo se lava las manos. Entonces yo digo que podemos legislar cualquier tipo de ley más ahora que no hay ninguna regulación. Se derogó la Ley de Alquileres, por lo tanto, en este momento cualquier legislación dentro de la provincia puede servir, aunque sea una fiel copia de la ley que se derogó.
-¿Cómo está la cuestión de los estudiantes universitarios?
-Mucha gente retornó a su localidad porque no pueden solventar los gastos, y otros se juntaron entre estudiantes para que le salga más barato el alquiler. Es carísimo el alquiler.
-¿Y los comercios?
-Ni hablar, a los comercios les pasa lo mismo, y ahora hay que sumarle los servicios que son impagables. La situación es caótica, es desastroso. Nadie puede llegar a decir, salvo que esté mintiendo, que está mucho mejor o que su situación mejoró. Para que mejore su situación de alquiler tuvieron que haber mejorado sus ingresos o su salario
-Alguien envió un mensaje de WhatsApp al canal y comenta: «Le escribo desde Eldorado, tengo una hija empleada de una fuerza provincial. Después de 4 años volvió a vivir a mi casa porque no puede pagar más el alquiler».
-Así es, sucede lo que te comentaba recién, muchos se tuvieron que volver a la casa de sus padres porque no pueden pagar más, muchos tuvieron que dejar de estudiar.
-Y es alguien con recibo de sueldo, calculo yo debe ser policía, alguien que teóricamente podría solventar, aclaro viste que antes, yo me acuerdo los propietarios te decían que tenían un inquilino policía y su esposa maestra y que podían pagar perfectamente el alquiler.
-Sí, pero hoy al policía tampoco le alcanza, no le alcanza a ningún asalariado promedio, no le alcanza a nadie. Esta es la situación, es caótica. La Asociación de Inquilinos es una de las ONG en el país que nunca recibe llamado de ningún organismo legislativo, sea comunal, provincial o nacional, solamente en épocas de campañas políticas ponen el tema en agenda, como para tomarse un café y hablar un par de cuestiones triviales, sacarse una foto y ver cómo avanzamos, pero la realidad es que muchas asociaciones civiles han recibido respaldo, sea económico o de herramientas de trabajo. Nosotros no recibimos absolutamente nada de atención, obviamente porque somos ciudadanos comunes de a pie que tenemos que solventar todo a pulmón, y obviamente ¿si no podés solventar los gastos de tu casa, vas a solventar los gastos de una asociación o gastos jurídicos que son los que más necesitás? No lo podés hacer, y ningún legislador llama por teléfono para ver si te pueden dar una mano. A nadie le interesa. Solo les importa sacarse una foto en época de campaña política, hablar un par de estupideces, y a ver cómo avanzamos. Y como siempre digo, cuando existe una ONG es porque en ese lugar el Estado está fallando, no está cubriendo las necesidades. Si existiera una Defensoría del Inquilino en el municipio de Posadas o en la provincia de Misiones, no existiría una ONG que defienda a los inquilinos, sino que mandarías tu problema a la defensoría. Entonces ahí es donde nacen las ONG, para cubrir esos baches que no cubre el Estado o los distintos gobiernos. Y esta es una de las pocas ONG que a nadie le interesa ayudar, porque ayudar a esta ONG sería ponerse en contra de un sistema económico muy poderoso.
-Y empoderarlos…
-¿Y empoderar para qué? Porque si como asociación te damos el beneficio de asesoría jurídica no me beneficia a mí, sino al inquilino que consulta con un profesional, a mí no me van a pagar un sueldo por eso, hay mucha ignorancia también, cuando en las redes alguno me putea, me dice “por fin se acabó el curro de los inquilinos chorros”. La gente cree que alguien me solventa, que alguien me paga un sueldo para hacer lo que hago.
-Además si soy propietario sería importante cuidar al inquilino porque es quien me paga el alquiler…
-Eso sería lo razonable, porque los inmobiliarios dice que los dos son sus clientes, pero no juegan por igual para los dos, defienden el capital por sobre la necesidad, lo hicieron así históricamente. No conozco una ley de 200 proyectos que duermen los sueños de los justos en los cajones del Congreso de la Nación que algún inmobiliario haya dicho: “qué buena ley”. Para ellos todos los proyectos son malos, todos empeoran el mercado, todos hacen que los propietarios dejen de ofrecer, y es una mentira, es una falacia terrible, porque cada día se construyen más casas. Y otra de las cosas que hacen es que se apropian del pobre jubilado que construyó toda su vida una casita este atrás o al lado de su casa para poder este mejorar sus ingresos. Entonces, cuando vos atacar el mercado te dicen que te “la estás agarrando con un pobre viejito”. No es así, y les digo que si hay alguien que puede llegar a ser solidario, comprensivo o socialmente empático con el inquilino es justamente ese jubilado, esa jubilada, que no está dentro de la estructura del mercado inmobiliario.
