Milei convocó a gobernadores y a la política argentina a suscribir “un pacto” que no fue pactado, sino impuesto de manera unilateral. Los convocó a asistir el 8 de julio cerca de la medianoche, vestidos de oscuro. El documento es social, sin validez más que simbólica y para la foto: no se trata de un documento vinculante. Expresidente y varios gobernadores comunicaron que no van.
Por Raúl Puentes
Jueves 4 de julio de 2024. En el léxico cotidiano hispanohablante, «entre gallos y medianoche» es una metáfora que describe acciones, actos, realizados a escondidas, en horarios inusuales y con intenciones dudosas. Por lo general, estas actividades se realizan en momentos de poca visibilidad y escasa vigilancia, como la madrugada, cuando la mayoría duerme y las posibilidades de ser descubierto es menor.
La expresión entre gallos y medianoche se utiliza para señalar que algo se está tramando a escondidas, fuera del ojo público, y generalmente en condiciones que favorecen la discreción y la clandestinidad. Suele implicar que estas acciones tienen un tinte fraudulento o deshonesto, aprovechando la falta de testigos para salir impunes y dificultar cualquier tipo de defensa o intervención por parte de aquellos que podrían verse perjudicados.
Entre gallos y medianoche, la metáfora, encapsula la esencia de la clandestinidad y la astucia, recordándonos que muchas veces, las intenciones más oscuras se ocultan bajo el manto de la noche. Al menos, en la tradición hispana.
Se dice que el origen de la frase proviene de un hecho rescatado por la historia: cuando Jesucristo fue juzgado por el Sanedrín y los sacerdotes fariseos «entre la medianoche y el canto del gallo» (entre las 12 am y las 3 am aproximadamente), donde –en una hora de «tinieblas»–, prepararon el ardid para hallarlo culpable de crímenes que no cometió. El horario permitió que estos sacerdotes judíos saquen ventaja a una hora donde la mayoría «dormía» y así nadie pudiera defender a Jesús; en este contexto resultaría más fácil concretar los planes para condenarlo.
El gobierno de Javier Milei, que juega con la estética del oscurantismo tanto en sus imágenes y logos de Gobierno como en su propia dialéctica, da un paso más que simbólico, con citar a la política argentina a “un pacto” para la madrugada del 9 de julio, en una puesta en escena que incluye, por pedido oficial, la participación a la actividad desde la medianoche del 8 de julio, “con traje oscuro”.
Duhalde, Cristina, Alberto, ausentes
(Con información de Página 12 e Infobae). Este miércoles, el gobierno nacional terminó de enviar las invitaciones pendientes para el acto del 8 de julio en Tucumán. En este encuentro, el presidente Javier Milei y un grupo de gobernadores firmarán, cerca de la medianoche, el dilatado Pacto de Mayo. Además de las invitaciones a los mandatarios provinciales, también invitaron a los expresidentes. Cerca de las cinco de la tarde, Cristina Fernández de Kirchner recibió un correo de presidencia con la invitación y respondió casi de inmediato: «Fue respondida agradeciendo la misma e informando que no concurrirá», dijeron desde su entorno. Otro que confirmó su ausencia fue el expresidente Alberto Fernández, quien declaró: «¿No estamos en julio? El Pacto de Mayo no existe y el de julio no sé si existirá, pero sé que no me tendrá firmándolo». Mauricio Macri, en cambio, podría asistir, aunque su participación es incierta después de su explosivo tweet sobre la coparticipación de CABA. Eduardo Duhalde tampoco acompañará.
Tres gobernadores ya anunciaron que no participarán en el acto: Ricardo Quintela (La Rioja), Axel Kicillof (Buenos Aires) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Aunque sin confirmaciones oficiales, también se descarta la presencia de Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Gildo Insfrán (Formosa). Kicillof recibió el correo este miércoles por la mañana, pero no respondió. En su entorno explicaron que no irá porque «no va a ir para una foto». Tanto Quintela como Melella argumentaron que no estaban dispuestos a firmar un «pacto» sin una discusión previa.
Algunos gobernadores que sí confirmaron asistencia estaban preocupados el martes por la noche porque no sabían con certeza qué firmarían. El miércoles por la mañana, desde Casa Rosada enviaron el decálogo actualizado, explicando que el objetivo del pacto es «sellar los acuerdos básicos para sacar a la Argentina adelante». Nueve de los diez puntos se mantuvieron iguales a los anunciados por el Presidente en su discurso de apertura de sesiones el primero de marzo. Sin embargo, se retiró el punto número 9, que mencionaba una reforma política estructural, y se incorporó en el puesto cuatro uno que consigna: “Una educación inicial, primaria y secundaria útil y moderna, con alfabetización plena y sin abandono escolar”.
Al finalizar el día, desde Presidencia compartieron el texto que firmarán, que dice: «Declaramos solemnemente que es voluntad unánime de los presentes romper con las antinomias del pasado y refundar el contrato social que le dio nacimiento a nuestra querida Patria». Y continúa: «Los aquí firmantes declaramos y ratificamos nuestro compromiso con el Pacto de Mayo, conforme a lo convenido en las siguientes diez cláusulas, establecidas con el objetivo de reconstituir las Bases de la Argentina y reinsertar a nuestro pueblo en la senda del desarrollo y la prosperidad».
Alberto Fernández fue el que más explicaciones dio para justificar su ausencia. Según él, «los pactos son acuerdos entre partes» y considera que lo que propone el gobierno «es un contrato de adhesión a lo que ellos creen que hay que hacer». «Técnicamente eso implicaría que hagas propias las reglas que otro impone, como cuando te asocias a un club, que firmás y no podés cambiar las reglas. Las aceptas o sino no sos socio», ejemplificó. Subrayó también que el pacto «solo busca legitimar las políticas nocivas que ha impuesto este gobierno y siguen imponiendo», y agregó que «a la luz de los resultados de tan solo seis meses de gestión, yo creo que esto debe cambiar drásticamente». Por último, se quejó porque «nadie del gobierno discutió con el peronismo», y dijo: «No nos han oído cuando hablamos y ni siquiera nos han invitado a un diálogo». «Pudieron hacer ese diálogo en el Congreso, pero allí tampoco lo hicieron», criticó sobre los meses de debate en ambas cámaras por la Ley Bases y el Pacto Fiscal, donde el bloque de UxP no formó parte de las negociaciones.
El gobierno difundió la versión final del texto del Pacto, que incluye la modernización de la educación inicial, primaria y secundaria, y retiró el artículo sobre la reforma política. Este documento se firmará en Tucumán.
En un comunicado oficial posterior a la suspensión de la conferencia de prensa matutina, el Gobierno indicó que “el presidente Javier Milei convocó a gobernadores, expresidentes y líderes de los principales partidos políticos a participar el próximo 9 de julio en Tucumán, en el marco de la celebración por el aniversario del Día de la Independencia, de la firma del Pacto de Mayo con el objetivo de sellar los acuerdos básicos para sacar a la Argentina adelante”.
La idea es que a las 0 horas del 9 de julio, en la Casa Histórica de Tucumán, el presidente Milei firme junto a un grupo de gobernadores y ante cientos de dirigentes el esperado Pacto de Mayo, en el que la política se comprometerá a avanzar con 10 políticas de Estado a largo plazo, con el objetivo de terminar con el constante cambio de rumbo del país.
Las invitaciones fueron enviadas el martes por la noche, con la firma del mandatario nacional y con una frase del escritor y poeta Esteban Echeverría que reza: “Las glorias colectivas de la revolución son aquellas conquistadas por el heroico esfuerzo de la Nación en la Guerra de la Independencia y por los patriotas de mayo y julio: todas ellas son santas y legítimas”.
Detrás de los preparativos de este evento se encuentra la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien este martes por la tarde recibió en la Casa Rosada al anfitrión de la reunión, el tucumano Osvaldo Jaldo.
La incógnita está en quiénes serán los gobernadores que estarán al lado del presidente y quiénes no. También está en duda la presencia del expresidente Mauricio Macri, uno de los aliados más importantes del gobierno, hasta ahora.
