Rectores universitarios ansiosos por la Ley de Financiamiento Educativo. De todas maneras, el presidente Javier Milei adelantó que vetará la norma si se aprueba.

Jueves 5 de septiembre de 2024. El presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Víctor Moríñigo, junto a los rectores de las universidades nacionales, esperan el tratamiento en el Senado de la Nación de la ley de financiamiento educativo y que se prevé que sea tratada en la sesión del próximo jueves.
La ley ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados de la Nación, aunque el presidente Javier Milei anunció que la vetará si el Congreso sanciona esta Ley. “La promulgación o el veto de la ley será responsabilidad exclusiva del presidente Milei. Las universidades han federalizado el tema, acordando en cada provincia explicar a los senadores la importancia de la aprobación de la Ley de Financiamiento Educativo”, afirmó Moríñigo, también rector de la Universidad de San Luis.
Moríñigo señaló: “Si se aprueba la ley y Milei la veta, habremos dado un paso importante, ya que la Cámara de Senadores habrá aprobado la ley. Si lo hace con más de dos tercios de los votos, la ley regresará a la Cámara de Diputados, donde confío en que obtendremos el apoyo necesario”.
Según Moríñigo, la ley requiere solo el 0,14% del PBI. “Estoy convencido de que si el Ejecutivo Nacional se hubiera sentado a dialogar con nosotros, podríamos haber resuelto la situación incluso con la mitad de ese dinero de aquí a diciembre”, añadió.
El presidente del CIN expresó su preocupación por la situación crítica del sector de ciencia y técnica en las universidades debido a la desinversión del Estado Nacional. En el plenario de rectores celebrado en Santa Rosa, La Pampa, se acordó la elevación del proyecto del presupuesto universitario 2025, solicitando al gobierno nacional el 1% del PBI, unos 3,5 billones de pesos.
Por otro lado, los gremios docentes y no docentes reclaman una recomposición salarial ante la pérdida del 45% en relación con la inflación. “En el plenario de rectores acordamos con los gremios seguir trabajando juntos hasta lograr una recomposición salarial”, dijo Moríñigo.
Moríñigo descartó la posibilidad de perder el año académico, destacando el compromiso de los docentes y no docentes con las universidades. “Estamos enfrentando un año complicado con un presidente que tiene prejuicios hacia lo público, incluidas las universidades”, afirmó.
El presidente del CIN no cree que Argentina se dirija hacia el arancelamiento o privatización de la universidad pública como en otros países de América. “Estoy convencido de que no habrá un cierre de la universidad pública. Habrá un achicamiento natural, no podremos llevar a cabo todo lo que planificamos, perderemos calidad y quienes la busquen se irán a la universidad privada con cuotas de entre 200 y 250 mil pesos mensuales”, explicó.
Moríñigo también rechazó la idea de arancelar las universidades para estudiantes nacionales y extranjeros. “No es justo culpar a los estudiantes extranjeros. Propongo convenios de reciprocidad entre universidades argentinas y extranjeras. Si 20.000 brasileños vienen a nuestras universidades, acordaría que argentinos puedan estudiar gratis en las universidades de Brasil”, propuso.
Finalmente, Moríñigo enfatizó la necesidad de mayor inversión per cápita por alumno. Comparó la inversión en Argentina, que es de 1.000 dólares anuales por alumno, con la de la Universidad de Sao Paulo (10.000 dólares) y la de México Distrito Federal (8.000 dólares). “Con el presupuesto universitario para 2025, la Universidad de Buenos Aires competiría con Europa, Estados Unidos, Sao Paulo o México D.F. con valores muy por debajo. Aun así, Argentina tiene cinco premios Nobel egresados de su universidad pública”, concluyó.

AFS – Misiones Plural