El gobierno de Nicolás Maduro anuló la autorización de Argentina a Brasil para custodiar la embajada argentina en Caracas, alegando que los refugiados opositores en el edificio planean actos de terrorismo. Argentina condena esta medida unilateral y denuncia el asedio de fuerzas de seguridad venezolanas a la sede diplomática. La tensión diplomática aumenta mientras la comunidad internacional observa el deterioro de la situación.

Sábado 7 de septiembre de 2024 (Misiones Plural con información de agencias). La crisis diplomática entre Argentina y Venezuela escaló este sábado con la decisión del gobierno de Nicolás Maduro de revocar la autorización a Brasil para custodiar la embajada argentina en Caracas. La medida, fundamentada en acusaciones de «actividades terroristas» y «planificación de magnicidios» por parte de refugiados opositores en la embajada, fue rechazada enérgicamente por el gobierno argentino, que denunció la violación de tratados internacionales.
En un comunicado oficial, la Cancillería argentina manifestó: “La República Argentina rechaza dicha medida unilateral y advierte al gobierno venezolano que debe respetar la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que consagra la inviolabilidad de los locales de las misiones”. El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, liderado por Diana Mondino, subrayó que cualquier intento de intromisión o secuestro de los asilados en la embajada será duramente condenado por la comunidad internacional.
El conflicto se intensificó tras la denuncia de que patrullas de los servicios de inteligencia y fuerzas de seguridad venezolanas rodean actualmente la residencia oficial argentina en Caracas. Entre los asilados se encuentran seis colaboradores de la líder opositora María Corina Machado, acusados por el gobierno de Maduro de conspiración y traición a la patria. Estos refugiados, que se encuentran en la embajada desde marzo, han denunciado el asedio constante y la falta de electricidad, exacerbando la situación humanitaria dentro del edificio.
El gobierno de Javier Milei expresó su agradecimiento a Brasil por haber representado los intereses argentinos en Venezuela y por su compromiso en la custodia de los inmuebles diplomáticos. Esta gratitud fue reafirmada incluso después de la sorpresiva decisión de Venezuela de revocar el permiso a Brasil. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, también desempeñó un papel importante en la mediación de la crisis, aunque su relación con Maduro mostró siempre señales de tensión.
El comunicado de la Cancillería argentina instó a la comunidad internacional a condenar las acciones del gobierno de Maduro, destacando que “acciones como estas refuerzan el convencimiento de que en la Venezuela de Maduro no se respetan los derechos fundamentales del ser humano”. La medida venezolana también suscitó críticas de otros países de la región, incluyendo a Chile, Paraguay y Uruguay, quienes describieron la acción como injustificada y violatoria de convenciones internacionales.
El trasfondo de esta crisis diplomática se sitúa en un momento de gran tensión política en Venezuela, donde las recientes elecciones del 28 de julio son objeto de controversia y acusaciones de fraude. A pesar de la cercanía ideológica entre Lula y Maduro, el gobierno brasileño insistió en la transparencia electoral y también demandó la publicación detallada de los resultados. La situación plantea un desafío para las relaciones internacionales en la región y deja en incertidumbre la futura representación diplomática de Argentina en Venezuela.

Contexto político y humanitario


El asedio a la embajada argentina pone en riesgo la integridad de los asilados y expone la difícil situación de derechos humanos en Venezuela. Los líderes opositores refugiados hicieron llamados urgentes a la comunidad internacional para garantizar su protección y facilitar su salida segura del país. Entre los refugiados se encuentran figuras prominentes de la campaña presidencial de Edmundo González, quienes están acusados de delitos graves como conspiración.
María Corina Machado, líder opositora, defendió en redes sociales el derecho al asilo otorgado por Argentina, destacando su apego al derecho internacional y la necesidad de proteger los derechos humanos de sus colaboradores. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, mientras aumenta la presión sobre el gobierno de Maduro para que respete los tratados diplomáticos y los derechos de los asilados.
Esta revocación unilateral por parte de Venezuela de la autorización a Brasil para custodiar la embajada argentina expone una crisis diplomática y colocan nuevamente a Venezuela en el centro de la controversia internacional. La respuesta de Argentina y el apoyo de la comunidad internacional serán determinantes en la resolución de este conflicto, mientras los asilados siguen esperando una solución que garantice su seguridad y derechos.