El investigador y director de Ciencia y Tecnología de Misiones, Maximiliano Rossi, destacó los avances científicos en la yerba mate, desde la decodificación de su genoma hasta su potencial en productos biotecnológicos. Destacó además la importancia de vincular la investigación con la producción industrial para impulsar la economía local y promover la sostenibilidad ambiental, planteó durante una entrevista con Plural, programa periodístico de Canal 4 Posadas.

Jueves 19 de diciembre de 2024. El doctor en Biotecnología y director general de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Educación de Misiones, Maximiliano Rossi, destacó los avances científicos logrados en la investigación de la yerba mate, incluyendo la decodificación del genoma de la planta y el descubrimiento del proceso en que la planta produce cafeína. «Después de seis años de estudio, logramos descifrar el proceso de producción de cafeína en la yerba mate, que fue publicado en una revista científica», explicó en Plural, programa periodístico de Canal 4 Posadas, donde se refirió también a los resultados de su gira por Estados Unidos y Europa, donde promovió la yerba mate y el té misionero desde una perspectiva biotecnológica.
Rossi, quien realizó su doctorado en yerba mate en la Western Michigan University, fue invitado por la Asociación Americana de Yerba Mate para participar en actividades de promoción y publicidad de la yerba mate, destacando sus propiedades y beneficios para la salud. «La yerba mate es considerada hoy una ‘superplanta’ y una planta medicinal con innumerables propiedades beneficiosas», dijo, para explayarse sobre el potencial tanto para las industrias farmacéuticas como la cosmética.
Este recorrido por fuera de la Argentina le permitió promover el potencial de la yerba mate en mercados internacionales, no solo como infusión sino como materia prima para productos de mayor valor agregado. «En Estados Unidos y Canadá hay un gran interés en productos biotecnológicos derivados de la yerba mate, como cremas anti-age, productos farmacológicos antiobesidad, antidiabéticos y anticancerígenos», mencionó.
El investigador, también profesor de Biología y licenciado en Genética, resaltó la importancia de vincular la investigación científica con la producción industrial para generar riqueza y desarrollo regional. Entiende que es importante que “los descubrimientos de laboratorio se apliquen a algo productivo. En Misiones, ya hay empresas que fabrican productos cosméticos con yerba mate, y la idea es abrir nuevos mercados y beneficiar a los productores locales».
La biotecnología, según Rossi, permite por un lado la creación de productos innovadores y contribuye a la sostenibilidad ambiental. «La biotecnología utiliza pocos recursos naturales para producir mucho, ayudando a reducir la deforestación y la pérdida de biodiversidad», recordó.
Por otra parte subrayó la relevancia de la educación y la formación en biotecnología en Misiones, destacando los esfuerzos de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) en este campo, que estudia diversas líneas metabólicas de la yerba mate. “Hay un gran interés en nuestras plantas medicinales», resumió.
Sobre el final de la entrevista, hizo un llamado a seguir avanzando en la promoción y comercialización de los productos biotecnológicos de Misiones, aprovechando el interés internacional y la riqueza natural de la provincia. «Estamos en el momento justo para promocionar la yerba mate y otros productos de Misiones en el mundo, combinando ciencia y tecnología para el bienestar de nuestra región», enfatizó.

Maximiliano Rossi en Plural


-Queremos hablar de los resultados de la gira que tuviste por Estados Unidos y por Europa…
-Sí, estuve primero en Estados Unidos y luego en varios países de Europa…

-Estuviste promocionando el té, la yerba… ¿De qué se trató específicamente esta gira?
-Primero que nada, como sabés, soy director de Ciencia y Tecnología de la Provincia; me desempeño en el Ministerio de Educación, y también soy científico. Una de estas bases fue en febrero de este año, cuando fui invitado por la Asociación Americana de Yerba Mate y la Western Michigan University, donde hice el doctorado en yerba mate, para participar en la promoción y publicidad desde el lado biotecnológico.

-¿La yerba mate se estudia fuera de la Argentina?
-Sí, claro. La planta que tenían allá, cuando fui en febrero de 2017, estaban a 10 grados bajo cero y con nieve; la tenían en unos invernaderos y yo decía: «¿Esto es la yerba mate?». Era una planta pequeña con apenas diez hojitas; pero sí, se estudia la yerba mate. La tienen meramente para investigación porque hoy sabemos que la yerba mate tiene innumerables propiedades. Hoy está considerada como una «superplanta», una planta medicinal. La idea, justamente, lo que hice primero de todo en mi doctorado, fue estudiar las propiedades que tenía, más que nada desde el punto de vista metabólico. Por ejemplo, cómo la planta produce cafeína, o cómo genera ciertos compuestos químicos que son buenos para la salud humana. Después de seis años de estudio en yerba mate y biotecnología, tanto en Estados Unidos como en la UNaM, logramos descifrar cómo la yerba mate produce cafeína. La cafeína es un alcaloide importante que también está presente en el café, la guaraná, el cacao, el té y el citrus. Son pocas plantas, pocas especies en el mundo, las que producen cafeína y su valor es su peso en oro, porque es muy utilizada hoy por hoy en bebidas energéticas, en la industria farmacológica y la cosmética. La cafeína es importante. Hoy sabemos cómo la planta de yerba mate produce cafeína. Eso fue publicado en una revista científica junto con mis colegas, directores y codirectores de tesis en Misiones y mi tutor en Estados Unidos. También avanzamos con lo que es el genoma de la yerba mate.

-¿Detectarlo, aislarlo, secuenciarlo llevó mucho tiempo? ¿Eso es el ADN?
-Sí, exactamente; el ADN. Es decir, extraés el ADN de un núcleo de una célula y lo que hacés es leer absolutamente todo el código que está escrito en cuatro letras: A, T, C, G. Así como lo tiene el ser humano y todos los seres vivos, incluyendo bacterias. Es un código genético inscrito en miles de millones de pares de bases. Pero ahora, el tema no es solo secuenciar el ADN sino darle sentido. Es como un rompecabezas de miles de millones de piezas que tenés que ordenar y entender. Por ejemplo, este gen tiene que estar antes de este otro gen. Tenés que darle sentido. Después de más de siete años de secuenciación del genoma, porque es mucho ensayo y error, se trabajó en partes: una parte en Estados Unidos, otra en Europa y otra en Brasil. Con mi doctorado me uní al grupo de la UBA que estuvo secuenciando junto con otros equipos. Finalmente, logramos decodificar el genoma completo, que en las próximas semanas estaremos publicando en una revista científica de Inglaterra. Publicaremos el genoma junto con los datos que obtuve sobre la cafeína. Esta invitación que recibí en Estados Unidos, en febrero y marzo, y de paso me permitió promocionar las propiedades de la yerba mate. Generó un interés increíble, porque en Estados Unidos y Canadá no están tan interesados en la yerba mate como infusión, como la tomamos nosotros -capaz más los países asiáticos- sino que están más interesados en productos de mayor valor agregado. Y ahí es donde entra en juego la biotecnología: cremas para la cara, productos anti-age, cremas humectantes, productos farmacológicos relacionados con la antiobesidad, antidiabéticos, se están haciendo líneas de investigación antiparkinson, Alzheimer, anticancerígenos… Hay una vía increíble de investigaciones que se están haciendo. Creo que estamos en el momento justo para promocionar esta planta, que es nuestra, más específicamente de Misiones y Sudamérica, con estas propiedades que tiene. Además, podemos beneficiar a los productores locales, porque la idea es abrir nuevos mercados. Por ejemplo, me reuní con pequeñas empresas de municipios en la provincia que ya están fabricando champús, acondicionadores, cremas y hasta desmaquillantes con yerba mate. Hay una cantidad increíble de productos que se están haciendo del té misionero, de la yerba mate, de la moringa. Entonces por qué no promocionar esto desde un enfoque científico, desde la divulgación científica. Lo que se hace en el laboratorio muchas veces no es entendido por el público en general. Incluso para nosotros, los científicos, a veces es difícil entender otras investigaciones de lo técnicas que son. Entonces, desmenuzar esto y mostrarle a la sociedad lo que tenemos y el potencial que hay es fundamental. En mi caso, como hice un doctorado en yerba mate e investigué otras plantas de alto interés agronómico, estas experiencias me valieron invitaciones por parte del sector público y privado en Estados Unidos y Europa. También acompañé mediante mi cargo en el Gobierno de la Provincia, donde estuve en consulados y embajadas. Primero estuve en Miami, que es la puerta de entrada de Latinoamérica a Estados Unidos de otros productos: alfajores, yerba mate, dulce de leche. Los estadounidenses están muy interesados en nuestros mercados. Me reuní con empresarios en Miami. En esta ocasión no pude ir a Nueva York, pero sí estuve en febrero en allí. Ellos quieren hacer un paso a paso de cómo… son todo el análisis de negocio, análisis de factibilidad: cuánto costaría hacer de la materia prima esta primera parte a este segundo producto de valor agregado. Una parte se puede hacer en Misiones, otra parte…

-Te iba a preguntar: ¿enviar el producto ya manufacturado?
-Claro, lo que se puede hacer básicamente es, por ejemplo, lo que digo yo: extractos sólidos que se hacen en forma de polvillo, donde se pueden mantener muchos de los químicos contenidos en un extracto sólido. Otros están contenidos en extractos líquidos. Porque hoy por hoy la biotecnología, para explicarlo un poco, es una ciencia aplicada. Una ciencia básica es la ciencia donde están los descubrimientos, donde se proponen las teorías, las leyes de la matemática, la genética, la biología. Cuando aplicamos este conocimiento a algo productivo por ejemplo, ahí entra en juego la biotecnología. La biotecnología viene a reemplazar una cantidad de cosas que por ahí utilizamos y desgastamos el planeta utilizando, por ejemplo, vastas zonas de cultivo, utilizamos deforestaciones y también pérdida de biodiversidad. La biotecnología viene a utilizar poco recurso natural para hacer mucho. Te doy un ejemplo de eso: En el año 2006 fui invitado por la primera empresa del mundo, Genentech (Genetic Engineering Technology), en hacer la insulina humana. Antes se sacaba de cerdo la insulina. Después se empezó a sacar a partir de bacterias. Lo que se hace es que se clona el gen que codifica para la insulina humana en bacterias. Estas bacterias recombinantes, en biorreactores gigantes, empiezan a producir esta proteína y luego se comercializa. Esto genera una cantidad de riqueza impresionante. Lo que le dejó para San Francisco, California, Genentech fue increíble. Fui invitado a Genentech en 2006. Esto fue una prueba fiel de cómo la biotecnología genera billones de dólares a nivel mundial. Yo creo que está, no sé si entre la primera o la segunda industria, después de las telecomunicaciones. Hoy por hoy es importante que nuestro país le dé importancia a la biotecnología. Nosotros trabajamos ya desde el Instituto de Biotecnología de Misiones, las carreras como genética desde el año 1975 y otras carreras que están relacionadas también a la productividad. Qué mejor que en una provincia donde nosotros conservamos la diversidad, conservamos el bosque y tratamos de no contaminar. En Europa y Estados Unidos ellos están muy sorprendidos por el proceso de cultivo, por ejemplo; no tanto por la yerba o el té, sino cómo se hace el proceso de cultivo sin dañar, o aunque sea, dañar lo menos posible, al ambiente. Esas calificaciones verdes que tienen estos países nos posicionan también a nosotros muy bien. Te lo digo sin mentir, porque estuve reunido en la parte pública y privada, desde Suiza, Portugal, España, con empresarios y gente del sector público también que están muy interesados, y realmente el mundo presta mucha atención a todo esto. Como decía Silvia, hoy por hoy el cambio climático es una realidad y es algo que hay que tomar en serio porque el planeta se desgasta. Existe una erosión de nuestros recursos naturales que también va a nivel genético. Hay erosiones genéticas porque, la verdad, yo siempre digo: hay dos posibilidades en la vida respecto a todo lo orgánico, a lo vivo: o se adapta o se extingue. Entonces, hay que cuidar también la biodiversidad en todos los niveles. Biodiversidad desde las bacterias y hongos, que son microorganismos necesarios para la salud del suelo, de las plantas y de los alimentos, hasta los ecosistemas, la biósfera en general. Hay que tener en cuenta esto. Hay que tratar de ver que la biotecnología, en ese sentido, viene también a ayudar un poco al ambiente. La biotecnología tiene muchas áreas: está relacionada a la parte ambiental, a la parte acuática, a determinados ecosistemas. En mi caso, estoy viendo la parte productiva, cómo utilizamos la yerba mate para hacer algún producto de alto valor agregado. Esa es mi idea y eso es lo que yo pregono en estos países donde fui invitado. Demuestro con realidad científica qué se investigó y qué se puede hacer. Hoy Japón te saca una hoja y te hace un producto. Es decir, ¿por qué no nosotros empezamos a mirar nuestros productos, que son muy buenos? Estamos llenos de plantas medicinales. No solamente la yerba mate como planta medicinal y productiva; hay muchas especies que son importantes, desde musgos hasta plantas como la yerba mate.

-¿Empezar a hacer todo esto acá, es un camino o una idea que está en papeles nada más?
-Fijate vos que ayer u hoy estuvo el Gobernador reunido con empresarios de la India. Hay comisiones que se hicieron durante mucho tiempo en varios países donde se mostró el interés, pero hay que avanzar con los planes de negocios. La idea es vincular: trabajar también con embajadas y consulados, que promocionan y publicitan nuestros productos para nuestro bienestar como misioneros y como argentinos porque esto es a nivel país. Pero salir un poco del consumo clásico y tradicional para decir: «Estoy haciendo una pastilla para bajar de peso, natural, totalmente efectiva».

-¿La yerba, por ejemplo, se utiliza en algún otro producto acá en la Argentina?
-Sí, hay productos, pero a baja escala, desde helados, licores, productos cosméticos. Y, a nivel de estos otros productos que yo te digo, por ejemplo, como vía de estudios de investigación anticáncer, por ejemplo, son vías que están empezando a estudiar. La UBA, por ejemplo, la Universidad Nacional de Misiones y otras universidades del país están estudiando el potencial que tiene la yerba mate. Pero eso es a escala de laboratorio. Siempre digo que la escala de laboratorio es importante porque es donde vos sacás conocimiento, y ese conocimiento luego tiene que ser aplicado a algo productivo. Hay que hacer ese salto a la parte productiva porque es lo que genera riqueza a una región, a un país. Así lo hizo Estados Unidos con la biotecnología y, la verdad le fue bien.

-¿En la UNaM se estudia también la yerba mate?
-Así es. De hecho, hay una planta piloto ya en la Facultad de Exactas. El Instituto de Biotecnología, que se encuentra en el campus, está estudiando una cantidad de líneas. Yo estudié la línea de las cafeínas. Hay una cantidad de líneas metabólicas que se estudian de la yerba mate. Hay investigadores de muchos años que estudian la yerba mate. También están en contacto con gente de la UNNE, en Corrientes, en Resistencia. Hay un vínculo muy interesante. Y lo que yo fui a ver afuera, la verdad, es un interés muy grande sobre nuestros productos. Porque el té misionero también es muy importante, la manera en la cual se cosecha, la forma de cultivar, los potenciales que tienen en antioxidantes, en polifenoles, en cafeína, son importantes.