Víctor Moríñigo, presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), se muestra optimista y espera que el 2025 traiga mejoras significativas para las universidades públicas del país, pese al contexto de crisis económica y políticia y a los desafíos que enfrenta el ámbito académico.
Lunes 30 de diciembre de 2024. El presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y rector de la Universidad Nacional de San Luis, Víctor Moríñigo, se expresó con firmeza sobre la situación actual de las universidades públicas en una entrevista con Misiones Plural. Subrayó la importancia de la lucha de la comunidad universitaria y de la sociedad en general para mantener abiertas las universidades en un año marcado por las protestas y el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Educativo.
En el balance del año 2024, destacó que, a pesar de las dificultades, las universidades lograron mantenerse operativas gracias al esfuerzo colectivo. «El 2024 fue un año que comenzó muy intransigente de parte del gobierno nacional y creo que lo terminamos de una mejor manera. Como mancha tenemos que no pudimos recuperar el tema salarial, que queda como un tema pendiente para el 2025», afirmó.
El rector reconoció que, aunque las marchas universitarias no lograron todos sus objetivos, sí generaron ciertos avances. «Después de la primera marcha el 23 de abril, se lograron fondos mínimos para el funcionamiento de las universidades. Sin embargo, la marcha del 2 de octubre no consiguió la recuperación salarial debido al veto presidencial», explicó Moríñigo.
Moríñigo mantiene una perspectiva positiva para el 2025, año electoral, y espera que el gobierno nacional presente una propuesta salarial que no solo incluya el porcentaje de la inflación, sino también la recuperación de la pérdida salarial del 2024 y del primer trimestre del 2025. «Si hace eso, estoy convencido que iniciará un año distinto, en el que no tendría conflictos con el sector educativo», señaló.
En respuesta a la propuesta del gobierno de que las universidades sean más controladas y auditadas, y que se autofinancien mediante el cobro de aranceles a estudiantes extranjeros, Moríñigo expresó su escepticismo. «El gobierno dice esas cosas para familiarizarse con su electorado. En la práctica, no tenemos ningún texto de lo anunciado meses atrás. Esperamos que consulten más a menudo para lograr una universidad de excelencia y con financiamiento», afirmó.
Moríñigo subrayó que la garantía del primer cuatrimestre del 2025 depende de la existencia de salarios dignos y una clara intención del gobierno de recuperar el poder adquisitivo de los docentes universitarios. «Si hay salarios dignos y una intención del gobierno de recuperación, sí», afirmó con convicción.
Por otra parte, el rector advirtió sobre la diáspora de docentes investigadores hacia países como Chile y Brasil, donde pueden obtener mejores salarios, y sobre el riesgo de una disminución en el nivel profesional de las universidades estatales si las políticas actuales continúan. «No se formarán nuevos docentes e investigadores, no se invertirá en ciencia y técnica, tampoco en laboratorios», alertó.
Respecto al desfinanciamiento de los hospitales escuelas y el Conicet, describió la situación como crítica. «El desfinanciamiento hospitalario es muy complicado porque es la universidad la que debe hacerse cargo del mismo ante el no envío de dinero de la Nación», explicó.
También rechazó la idea de una privatización encubierta de las universidades, hospitales escuelas y centros científicos, aunque advirtió sobre el riesgo de una «muerte por inanición de a poco».
El rector expresó que en una eventual entrevista con el presidente Javier Milei, resaltaría la importancia de las universidades estatales para el país y el desarrollo de su proyecto. «Milei debe entender que el recurso humano que necesitan las empresas que quiere que inviertan en el país en un gran porcentaje salen de las universidades estatales», concluyó.
Para finalizar, respecto a la Universidad Nacional de San Luis, Moríñigo destacó que, aunque el año comenzó con dificultades, la llegada de fondos en julio y agosto permitió mejorar la situación. «Terminamos el cuatrimestre de una manera decorosa, estamos felices de tener en San Luis unos 800 graduados que nos llenan de esperanza», afirmó.
La entrevista
-¿Qué balance hace del 2024, signados por marchas en favor de la educación pública, el veto de Milei a la Ley de financiamiento Educativo, entre otros?
-Como balance debo destacar que, al menos como universidad estamos abiertas y esto es gracias a la lucha de toda la comunidad universitaria y a la sociedad en general. El 2024 fue un año que comenzó muy intransigente de parte del gobierno nacional y creo que lo terminamos de una mejor manera. Como mancha tenemos que no pudimos recuperar el tema salarial que queda como un tema pendiente para el 2025.
-¿Fue un año negativo en definitiva porque no se lograron los objetivos planteados con las marchas universitarias, por ejemplo?
-Después de la primera marcha el 23 de abril pasado sí se logró que las universidades tengan fondos para sus gastos mínimos para poder funcionar, después de la marcha del 2 de octubre no logramos la recuperación del salarial pero no por fruto de la marcha sino por el veto presidencial y, esto es algo que nos queda pendiente, pero también se debe decir que cada vez que el gobierno se acercó fue luego de las marchas, esperemos que en el 2025 no es así.
-Usted tiene expectativas y son entendibles, pero la realidad es que el gobierno nacional se muestra inflexible…
-Es inflexible desde lo discursivo, pero después en lo particular creo que intenta hacer cosas para no volverse atrapar con el mismo inconveniente. Personalmente tengo una mirada positiva, el gobierno sabe que entre los meses de febrero y marzo debe armar una propuesta salarial de tres o cuatro meses que no solo incluya el porcentaje de la inflación de ese momento sino la recuperación de la pérdida salarial del año 2024 y primer trimestre del 2025. Si hace eso, estoy convencido que iniciará un año distinto, encima electoral en el que no tendría conflictos con el sector educativo.
-¿Cree que siendo el 2025 un año electoral puede permitir un acercamiento con el sector educativo universitario?
-Sí. Creo que además de la experiencia adquirida a través de unos prejuicios que derribó y sobre todo de alguna información que ya tiene en un año de gestión el gobierno tratará de evitar pagar un costo alto en un conflicto que puede ser evitable.
-El gobierno plantea que las universidades sean más controladas y auditadas y que de alguna manera se autofinancien cobrándoles un arancel a los estudiantes extranjeros…
-El gobierno dice esas cosas para familiarizarse con electorado. El gobierno sabe cada cosa que hace y como la hace la universidad y tiene un discurso público para los votantes y uno privado donde te dice: qué querés que haga, si a nosotros nos votaron para eso. Creo que hay un doble juego de decir más que de hacer. Por ejemplo, en el caso de los extranjeros no tenemos ni un texto de lo que se anunció meses atrás. Es muy extraño lo que hace el gobierno, hemos entendido que públicamente tiene un gesto adulto, pero en lo privado consulta cosas para hacer lo mejor posible, ojalá nos consulte más de seguido porque lo que queremos es tener una universidad de excelencia y con financiamiento.
-Así como se garantizó el último cuatrimestre 2024, ¿se puede garantizar el primer cuatrimestre 2025?
-Si hay salarios dignos y una intención del gobierno de recuperación sí.
-Rectores consultados, como el de la Universidad Nacional del Alto Uruguay Fernando Semczuk aseguran que los bajos salarios hacen que docentes prefieran dejar las universidades públicas y buscar otros trabajos o enseñar en universidades privadas o establecimientos de educación media, e inclusive dejar la investigación ¿Coincide?
-Sí. El dato particular es que el salario docente perdió 50 puntos con respecto a la inflación y esto hace en el seno familiar se plantee el tema y el docente anuncie que dejará de ser auxiliar de primera y diga me voy a dictar mi materia al nivel medio porque gana más o pasar de la universidad estatal a la privada donde también tiene un mejor salario. También está la diáspora de aquellos docentes investigadores que se van a Chile o Brasil donde cobrarán el doble o el triple que lo que perciben en la Argentina. Esto que digo es una realidad, hay programas científicos formales de los gobiernos brasileño y chileno enfocados para docentes investigadores argentinos.
-Ante esta situación, ¿bajó el nivel profesional en las universidades estatales?
-No ha bajado en lo inmediato, bajará en el mediano plazo si esta política nacional continúa. El problema es que no se formarán nuevos docentes e investigadores, no se invertirá en ciencia y técnica, tampoco en laboratorios.
-El desfinanciamiento no es solo en las universidades sino también en los hospitales escuelas y en el Conicet. ¿Es así?
-Sí. El desfinanciamiento de los hospitales escuelas fue muy duro. Estamos tratando de destrabar fondos. El desfinanciamiento hospitalario es muy complicado porque es la universidad que debe hacerse cargo del mismo ante el no envío de dinero de la Nación, porque no se le puede decir a un paciente que se vuelva a su casa porque no hay elementos para atenderlo. En el Conicet y en los demás centros científicos la situación es similar. Es un verdadero problema que vive la Argentina porque la mirada de este gobierno es solamente ahorrar.
-¿Vamos hacia una privatización “en cubierto” del as universidades, de los hospitales escuelas y de los centros científicos?
-No. Vamos hacia una muerte por inanición de a poco.
-Si tuviera la posibilidad de charlar a solas con el presidente Milei. ¿Qué le diría?
-Le diría que las universidades estatales son tan importantes para el país que incluso pueden servirle para el proyecto país que tiene en su cabeza, Milei debe entender que el recurso humano que necesitan las empresas que quiere que inviertan en el país en un gran porcentaje salen de las universidades estatales y, para satisfacer el proyecto país que tiene en la cabeza, el cual fue votado por más del 50 % de los ciudadanos y por ello se debe respetar hay que financiar el resto de la universidad, como ser las becas estudiantiles, las infraestructuras decorosas y laboratorios en un alto nivel, entre otros. Si los funcionarios de la Libertad Avanza visitarían las universidades estatales verían lo bien que se trabaja en la educación superior más allá de los inconvenientes existentes. Sería muy importante tener un encuentro institucional como los que tuvimos en su momento con los ex presidentes Mauricio Macri y Alberto Fernández, para el CIN sería una nuestra de diálogo.
-Además de presidente del CIN, usted es rector de la Universidad Nacional de San Luis. ¿Cuál es la situación que atraviesa esa alta casa de estudios?
-En San Luis terminamos un año mejor que como lo empezamos fruto que cuando en julio y agosto comenzaron a llegar los dineros reclamados en la marcha del 23 de abril pudimos ponernos de pie. Al menos terminamos con los comedores universitarios abiertos, se pagaron las becas, con las facultades siendo fuente de financiamiento para poder funcionar. En San Luis también vivimos el pozo de Milei con edificios tomados, con gremios desplazados por movimientos auto convocados, con estudiantes enojados y desesperanzados porque la política institucional no les dio una solución. Esto de alguna forma se pudo recuperar y terminamos el cuatrimestre de una manera decorosa, estamos felices de tener en San Luis unos 800 graduados que nos llenan de esperanza. Tenemos muchas expectativas para el 2025.
AFS – Misiones Plural
