Los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional solicitaron al Gobierno Nacional una recomposición del presupuesto de gastos de funcionamiento, entre otros ítems. “Por segundo año, no tenemos presupuesto aprobado, y eso nunca es una buena noticia para el sistema universitario”, manifestaron en el plenario que tuvo lugar en la Universidad Nacional de San Luis, donde también eligieron como presidente del CIN al rector de la Universidad Nacional de La Pampa, Oscar Alpa.
Miércoles 9 de abril de 2025. Los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) afirmaron que “las condiciones precarias a las que fue sometido el sistema universitario y científico nacional a lo largo de 2024 se profundizaron en los primeros meses de este nuevo año”.
“Por segundo año, no tenemos presupuesto aprobado, y eso nunca es una buena noticia para el sistema universitario”, se manifestaron en el plenario que tuvo lugar en la Universidad Nacional de San Luis.
En la oportunidad, eligieron como presidente del CIN al rector de la Universidad Nacional de La Pampa, Óscar Alpa.
En un documento suscrito por la totalidad de los rectores, sostienen que “cuando el presupuesto lo resuelve el Congreso Nacional, independientemente de la valoración que se hiciera de su impacto, hay transparencia y previsibilidad y, por lo tanto, es posible planificar las acciones y el desarrollo de nuestras instituciones. Cuando se prorroga, hay incertidumbre y discrecionalidad que obstruye la planificación. A la pérdida acumulada a lo largo de 2024, se suma que lo transferido en los primeros tres meses de este año es menor, en términos nominales, que lo recibido en cada uno de los últimos meses del año pasado”.
En tal sentido, expresan que “desde enero de 2024, se ha acumulado una diferencia entre la variación de precios y las partidas otorgadas para gastos de funcionamiento del 134%. La situación es crítica y no hay respuesta. Solo dilación e indiferencia”.
El documento sostiene que “en materia salarial, el escenario es más sombrío y dramático. El desfase producido entre el proceso inflacionario y los aumentos otorgados desde fines de 2023 hasta marzo de 2025 es más del 80%, lo que empuja a miles de docentes y no docentes de las universidades a percibir salarios por debajo de la línea de pobreza”.
Afirma que “la situación del sistema científico es aún más grave y será terminal si no se toman medidas que reviertan la desinversión y el ajuste. No hay recursos para equipamiento, infraestructura y convocatorias. No hay recursos para producir ciencia y conocimiento aplicado, y se discontinúan proyectos y líneas de investigación y desarrollo tecnológico. No hay política científica, y los recursos humanos extraordinarios formados por la Nación empiezan a perderse. Hay que advertirlo con la gravedad que implica: lo que se pierde en ciencia demandará décadas para recuperarse”.
En otros párrafos, dstacan lo siquiente:
“Las obras siguen paralizadas; los fondos previstos incluso en el presupuesto reconducido para programas y proyectos específicos —como la creación de nuevas carreras o de institutos tecnológicos, el fortalecimiento de la ciencia y el desarrollo de la extensión, entre otros— no se ejecutan o solo se hace parcialmente”.
“Y las becas, verdaderos programas de asistencia a estudiantes de las universidades, tanto para favorecer las condiciones de equidad en el acceso y la permanencia como para promover carreras estratégicas, no se convocan en tiempo y forma, y no se actualiza el valor del estipendio”.
“No solo nada ha cambiado en este nuevo año. La situación es más compleja que la del año anterior”.
«Mientras tanto, nuestras comunidades hacen un enorme esfuerzo por sostener la continuidad de las actividades a pesar de la precariedad. Sin recursos mínimos e indispensables para funcionar, sin salarios dignos y sin inversión en infraestructura y equipamiento, el sistema universitario público argentino sigue formando generaciones de profesionales con reconocimiento por su excelencia en el mundo entero. El sistema científico y las universidades siguen generando ciencia y conocimiento relevante que aportan al desarrollo de la Nación. A tal punto que el trabajo para expandir las fronteras y el alcance de la educación superior permitió registrar este nuevo año uno de los índices más altos de matriculación reciente».
“Entendemos esto como una reivindicación del valor estratégico de la educación superior, como un hecho que pone en evidencia, con contundencia, el valor de la universidad pública argentina como política de Estado. Pero hay que advertir que las posibilidades de sostener este esfuerzo descomunal no son infinitas. Todo se va deteriorando de manera exponencial y, si no encontramos respuestas razonables a la situación salarial y presupuestaria, no habrá manera de continuar”.
Recomposición presupuestaria
“Frente a estas circunstancias tan complejas, este plenario, que reúne a las autoridades de todo el sistema universitario público, resuelve:
Solicitar al Gobierno Nacional una recomposición del presupuesto de gastos de funcionamiento, la transferencia de fondos previstos en el presupuesto reconducido para programas específicos, la actualización de las becas estudiantiles, la reactivación de la inversión en infraestructura y equipamiento, la reapertura del ámbito paritario nacional y una propuesta salarial razonable y consensuada en ese espacio.
Solicitar a la Secretaría de Educación de la Nación la formalización de las resoluciones aprobadas por el Consejo de Universidades referidas a créditos universitarios (SACAU) y aseguramiento de la calidad (SIAC).
Constituir una comisión ad hoc de este Consejo con el objetivo de elaborar un proyecto de Ley de Financiamiento Educativo Universitario para ser presentado ante el Congreso de la Nación, ámbito con competencia en materia presupuestaria.
Ratificar la voluntad de diálogo del sistema universitario y solicitar a las autoridades educativas nacionales un ámbito que permita abordar responsablemente los problemas planteados y encontrar con celeridad respuestas.
“Creemos en el acceso a la educación superior como un derecho, en el valor estratégico de la producción científica para transformar lo que nos pasa”.
“Vivimos una dura realidad”
Tras el plenario del CIN, el rector de la Universidad Nacional del Alto Uruguay (UNAU) de Misiones, Fernando Semczuk, concedió una entrevista a Misiones Plural.
-Es muy duro el comunicado del plenario. ¿El 2024 fue tan caótico para las universidades como lo plantearon los rectores?
–El comunicado no fue duro; el comunicado expresa la realidad universitaria, que es dura.
-¿Cuál es la realidad hoy?
–Hoy la realidad es que comenzamos a transitar el segundo año sin un presupuesto nacional que nos dé previsibilidad en una economía tan cambiante, tan fluctuante, con una inflación de fines de 2023 y todo el 2024 de más del 150%, con un desfinanciamiento real al sistema universitario en ciencia y técnica, en investigación, en el salario de los docentes y no docentes. Si comparamos el proceso inflacionario con el sueldo real de los docentes, hay un deterioro del 80%. Por lo cual, la realidad es muy, muy dura. El comunicado no es duro: expresa la realidad y el desfinanciamiento, y el no accionar o el desgaste que tiene el Gobierno Nacional hacia el sistema universitario argentino”.
-¿Usted cree que el Gobierno Nacional está buscando el desgaste de la universidad pública?
–“Sí, sin lugar a dudas. Hay una dilación, una indiferencia hacia todo lo que es el sistema público, no solamente el sistema universitario. En este sentido, todo lo que es público es indiferente y catalogado por el Ejecutivo Nacional, por lo cual a nosotros nos repercute directamente en nuestra universidad.
-En el caso específico de la Universidad Nacional del Alto Uruguay de Misiones, ¿cuál es la situación?
–Nuestra universidad crece año a año; es una universidad catalogada como nueva. Estamos arrancando el séptimo ciclo lectivo con un dinamismo en la planta docente que no tienen otras universidades, porque universidades de 30, 50 y 60 años ya tienen un presupuesto consolidado, en cambio nosotros no. Año tras año vamos necesitando mayor financiamiento, porque es lógico: necesitamos más docentes, infraestructura, tecnología, biblioteca, libros, becas. Eso no está contemplado para nada hoy en el Ejecutivo Nacional, y sin lugar a dudas me parece que hay un desgaste lógico.
-Usted tiene buen diálogo con el secretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez. Cuando habla con él sobre la situación de crisis de la universidad pública, ¿qué respuesta recibe?
–Tengo un buen diálogo; vamos trabajando. Hay una reciprocidad mutua de trabajo, de proyectos presentados. Al no tener un presupuesto nacional aprobado que dé previsibilidad mes a mes, se nos hace difícil trabajar. Tenemos un buen vínculo, un buen diálogo, pero cuando llegamos a la firma del convenio, hay un retraso que entiendo viene desde Capital Humano. Posteriormente, debemos conseguir la acreditación de sus fondos, que a veces tardan hasta siete meses en acreditarse. Por lo cual, esa no previsibilidad, esa dilación en todo el proceso, produce deterioros, por más buen vínculo y buena relación con Álvarez, que entiende nuestra situación complicada.
-¿Se vislumbra un 2025 difícil?
–Estamos arrancando un 2025 con un desgaste muy importante de todo lo que fue el 2024.
-¿Hubo deserción de docentes?
–Muy poca, pero hubo deserción. Sí lo que hay es un desgaste de nuestros docentes. Han hecho un esfuerzo enorme el año pasado y lo vienen haciendo empezando las clases. Están haciendo un esfuerzo enorme. En nuestra universidad no tenemos zona desfavorable, como sí tienen los docentes de la hermana Universidad Nacional de Misiones (UNaM). Nosotros captamos muchos docentes de la UNaM, por lo cual sumamos la distancia del traslado, que corre por cuenta del docente. Nuestros docentes cobran un 50% menos que los de la Universidad Nacional de Misiones.
-¿Tuvo que restringir becas y comedores?
–Nosotros no tenemos comedor universitario. Lo que tenemos es un plan de becas propios que trata de acompañar a la Beca Progresar o a la Beca Belgrano, que alcanza los 35.000 pesos, cuando alquilar un monoambiente cuesta como mínimo 200.000 pesos. Por lo cual, no les sirve ni para poder hacer las copias de sus libros. Nosotros, como universidad, hacemos un esfuerzo enorme de acomodar un poco los números con fondos propios. Trabajamos en becas para fotocopias, para alimentos, becas de traslado, pero también, obviamente, estamos dentro de un sistema que está totalmente desfinanciado, por lo cual no nos deja mucho margen de acción.
-Si tuviera la oportunidad de hablar con el presidente Milei, ¿qué le diría?
–Que confíe un poquito más en el sistema universitario, en la educación superior argentina, que es modelo; que no hay desarrollo sin educación. Nosotros somos parte, estamos dispuestos a ayudar y queremos que el país salga adelante. Pero sin educación, en cualquiera de los niveles, es imposible. Lo invito a que recurra al sistema universitario, que es una de las pocas cosas que funcionan bien en el país. El año pasado se habló mucho de auditorías, y es un sistema que está más auditado: la educación superior mes a mes rinde cuentas de sus gastos. Obviamente, lo invito a que nos conozca, que nos acompañe. Sin lugar a dudas, nuestros graduados y el desarrollo de la investigación van a acompañar al desarrollo del país y a que todos estemos cada día mejor.
-Milei le responderá: ‘No hay plata’…
–Hoy estamos hablando de unos 4.000 millones de dólares. La calidad que tienen nuestros graduados y el sistema educativo superior público en Argentina, con respecto a cualquier financiamiento de otro país, es excelente. Lastimar este sistema por un capricho del Gobierno Nacional hoy es lastimar 20, 30, 40, 50 años de un trabajo que se vino haciendo año tras año en la mejora de la calidad educativa, en la investigación, en la extensión universitaria, en la docencia, en todo lo que es la cuestión académica de nuestro país. Somos reconocidos en todo el mundo por la calidad de nuestros graduados, de los proyectos de investigación. Tenemos cinco premios Nobel. Entonces, no es poca cosa si se compara nuestro sistema educativo con el financiamiento en dólares que tiene, que está muy por debajo de cualquier otro país.
AFS – Misiones Plural – con información de Prensa CIN
