El amplio predio ubicado en el noroeste de la capital misionera genera trabajo genuino, donde unas 25 familias producen alimentos para avanzar hacia la tan mentada soberanía alimentaria.

Miércoles 13 de agosto de 2025. Un proyecto innovador busca transformar un predio de varias hectáreas en el barrio Nemesio Parma de Posadas en un cinturón verde productivo, con capacidad para emplear entre 20 y 25 familias. La iniciativa, impulsada por el dirigente Martín Sereno (de la organización Tierra, Techo y Trabajo) y con el apoyo técnico del Instituto de Macroeconomía Circular (Imac), apunta a fortalecer la producción local, generar empleo y avanzar hacia la soberanía alimentaria.
Posadas, capital de Misiones y con cerca de 500 mil habitantes, consume una gran cantidad de frutas y verduras frescas. Sin embargo, la mayoría de estos alimentos provienen de otras provincias e incluso del exterior, lo que encarece los precios debido a los costos de transporte y debilita la economía local.
«El cinturón verde busca revertir esta situación, creando un área productiva periurbana que abastezca a la ciudad con alimentos frescos, sanos y a precios accesibles», explicó Sereno a través de un comunicado de prensa emitido desde su espacio político.
El proyecto ya está en marcha: se preparó el terreno, se realizaron capacitaciones y se inició la siembra con enfoque agroecológico, evitando el uso de agrotóxicos y priorizando el cuidado ambiental. «Las familias trabajan con un fuerte compromiso hacia la seguridad alimentaria. Queremos que todos, sin importar su condición socioeconómica, puedan acceder a una alimentación saludable», destacó el dirigente.

Generación de empleo en tiempos de crisis


En un contexto económico adverso, el cinturón verde también se presenta como una alternativa laboral. «La situación en el país es muy dura. Desde que asumió Milei, hay menos trabajo y menos ingresos. Este proyecto permitirá a las familias del barrio tener un empleo digno», afirmó Sereno.
Además, al eliminar intermediarios, los alimentos llegarán a precios más justos, beneficiando tanto a productores como a consumidores.
Para Sereno, este proyecto trasciende lo agrícola: «Es una política pública con impacto social y económico. Estamos sembrando sueños en un barrio popular, demostrando que es posible producir lo que comemos, generar trabajo y fortalecer el arraigo de las familias misioneras».
Con esta iniciativa, Posadas da un paso firme hacia la autosuficiencia alimentaria, combinando sustentabilidad, agroecología y desarrollo comunitario.