En el análisis político de la semana, la fuerza oficialista se percibe fortalecida, con un candidato fuerte y posicionado como Oscar Herrera Ahuad, que contrasta con la crueldad del espacio político nacional y la falta de coherencia de los partidos y frentes misioneros. La campaña para elegir diputados nacionales entró en su último tramo.
Domingo 12 de octubre de 2025. La última sesión ordinaria de la Cámara de Representantes de Misiones no solo marcó el cierre de un período legislativo intenso, sino que, según la lectura del oficialismo, dio inicio al tramo final de la campaña rumbo a las elecciones del 26 de octubre, cuando se elegirán tres diputados nacionales. Desde la óptica del Frente Renovador de la Concordia, la sesión estuvo atravesada por un contraste definitorio: la solidez institucional de un gobierno que continúa gestionando frente a una oposición que, acusan, carece de rumbo y coherencia, y parece haber perdido toda brújula política.
En este escenario, la fuerza oficialista se percibe a sí misma como fortalecida. Su análisis indica que, con un candidato fuerte y posicionado como Oscar Herrera Ahuad, el Frente Renovador se encamina a un muy buen desempeño electoral. Desde el oficialismo destacan que la figura del médico que cuidó a los misioneros durante la pandemia conserva un peso simbólico y humano difícil de igualar, asociado a cercanía, empatía y compromiso. Aseguran que se trata de un carisma y una confianza construida en base a hechos, una postura que consideran escasa en la política nacional. Interpretan que su crecimiento sostenido en la intención de voto refleja una valoración social hacia quien, entienden, gobernó con equilibrio y humanidad y ahora busca representar a Misiones en el Congreso con la misma vocación de servicio.
Un punto alto de la sesión legislativa, y que el oficialismo enmarca en este contraste, fue la aprobación del acuerdo para designar a la doctora Valeria Fiore Cáceres como ministra del Superior Tribunal de Justicia. La votación, que contó con amplio respaldo del bloque oficialista, puso sobre la mesa, desde su perspectiva, el debate sobre la independencia judicial y la coherencia política. En ese marco, la postura del radicalismo misionero, que votó en contra, es caracterizada por el Frente Renovador como sorprendente y basada en argumentos que, a su juicio, «no resisten el más mínimo repaso histórico».
El oficialismo acude a la «política memoriosa» para cuestionar a la oposición. Recuerdan que en 1987, bajo un gobierno provincial radical encabezado por Ricardo “Cacho” Barrios Arrechea y luego por Luis María Cassoni, el mismo radicalismo designó como ministro del Tribunal de Justicia al doctor Ismael Carlos “Pajarito” Acosta, quien provenía directamente del Poder Legislativo y de la UCR. Subrayan que nadie cuestionó entonces su idoneidad ni independencia, sino que fue celebrado como un gesto de confianza. Aquella decisión, tomada por el mismo partido, contrasta, a su entender, con la actitud actual de «rasgarse las vestiduras» en nombre de la institucionalidad.
Desde el oficialismo acusan de «contradictorio» y de una «incoherencia moral» que dirigentes como Ariel “Pepe” Pianesi, actual vocero de lo que denominan la «oposición radicalizada», se erijan en guardianes de una pureza institucional que su propio espacio nunca practicó. Señalan que, en los años de la restauración democrática, la UCR no dudó en incorporar a sus cuadros al máximo tribunal, mientras que hoy los mismos sectores rechazan, a su entender, a una profesional con trayectoria impecable solo por haber trabajado para el Estado provincial.
La lectura del Frente Renovador amplía el foco histórico para incluir ejemplos de juristas como el doctor Marques Palacios, abogado de EMSA, o el doctor Bertolini, un radical que jamás escondió su identidad política, quienes, sostienen, demostraron que el compromiso institucional no se mide por la pertenencia, sino por los valores. Concluyen que la oposición actual prefiere ignorar estos antecedentes, atrapada en una lógica de obstrucción y oportunismo que la aleja del pueblo. Para el oficialismo, no se trata de una discusión jurídica, sino de una actitud política que busca deslegitimar todo lo ajeno, resumiendo su crítica en la frase: «son los que borran con el codo lo que alguna vez escribieron con la mano».
Frente a esta oposición que, en su visión, se dedica a oponerse por reflejo, el Frente Renovador enfatiza que el Gobierno provincial sigue trabajando en el territorio. Como evidencia de esta gestión, destacan las recorridas del gobernador Hugo Passalacqua esta semana: la planta potabilizadora de Colonia Alberdi, que garantiza agua a más de 500 hogares con recursos provinciales; la nueva perforación del IMAS en Cerro Corá para 200 familias; y las obras del hospital y el tinglado municipal de Pozo Azul, que avanzan en un contexto donde, remarcan, la Nación «no envía un solo peso».
La frase de Passalacqua, «Invertir en agua es invertir en salud y dignidad», es presentada por el oficialismo como la síntesis del modelo misionerista: gestión presente, políticas humanas y obras concretas. Afirman que, mientras otros discuten teorías, Misiones construye realidades, marcando la diferencia entre la política que administra y la que especula.
En paralelo, la proyección nacional de esta gestión se vehiculiza, según su análisis, a través de la campaña de Oscar Herrera Ahuad y su propuesta de un «federalismo activo». Proyectos como la devolución del IVA para jubilados, pensionados y estudiantes universitarios; la defensa del modelo productivo local; y la inclusión, son presentados como iniciativas de impacto directo. Su video en lengua de señas explicando el uso de la Boleta Única de Papel es destacado como más que un gesto simbólico: la expresión de una política que, aseguran, no deja a nadie afuera.
La conclusión del Frente Renovador de cara al 26 de octubre es que el voto en Misiones será más que una elección de representantes. Será, en su lectura, una elección entre la coherencia y la contradicción, entre un proyecto que gobierna con estabilidad y otro que se limita a oponerse sin rumbo. Confían en que el pueblo misionero, que ya demostró su madurez en junio, sabrá distinguir una vez más quién defiende sus intereses y quién solo busca protagonismo. Porque, en su visión, en medio del desconcierto nacional, Misiones sigue siendo ejemplo de equilibrio, coherencia y futuro. Y eso, aseguran, en tiempos de incertidumbre, vale mucho más que cualquier discurso vacío.
