Recuperan CIC de Vista Alegre y lo transforman en espacio de producción y capacitación comunitaria.
Martes 18 de noviembre de 2025 (TTT). Un grupo de vecinos del barrio Vista Alegre, en Bernardo de Irigoyen, recuperó el Centro Integrador Comunitario (CIC), que permaneció abandonado durante varios años. Con el apoyo del dirigente Martín Sereno, de la organización Tierra, Techo y Trabajo, los residentes ejecutaron un trabajo colectivo que incluyó la limpieza, pintura y reparación del lugar. Lo transformaron en un hábitat comunitario y programaron talleres barriales, formaciones en agroecología, panadería comunitaria y huertas. Este esfuerzo convirtió un espacio oscuro en un lugar de encuentro, producción y esperanza.
Sin embargo, la situación cambió con la llegada del gobierno de Javier Milei. “Lamentablemente, con el brutal ajuste, todo ese esfuerzo recibió un fuerte golpe. Las ventas cayeron mucho, la huerta comunitaria dejó de funcionar y varias personas tuvieron que buscar otros trabajos o migrar a Brasil. Las actividades se redujeron por la caída del consumo y la crisis general que atraviesa a nuestro pueblo”, explicó Sereno.
El dirigente agregó que, a pesar de las dificultades, la comunidad resistió y mantuvo las tareas en la medida de lo posible, con algo de acompañamiento de la Municipalidad local y las familias productoras. Lograron sostener una feria que antes contaba con entre 10 y 15 puestos, y que hoy, con enorme esfuerzo, mantiene solo algunos. Incluso, varias familias comercializan productos que traen desde San Antonio, a pesar del alto costo del viaje.
Trabajo diario y resistencia

En las ferias que organizan se comercializan verduras de hoja, plantas anuales, porotos, maíz, pepinos, tomates, lechugas, repollos, maní, leche, queso de chacra, frutas de estación, pickles, dulces, mermeladas, jugos y una amplia variedad de alimentos sanos y agroecológicos. Estos ingresos resultan fundamentales para las familias, “aunque claramente no nos alcanza, porque el consumo popular en nuestros barrios fue arrasado por el gobierno de Milei”, coincidieron los vecinos.
Debido a esto, las familias diversificaron sus tareas: realizan entregas a domicilio en el pueblo una o dos veces por semana, organizan pedidos, buscan nuevos clientes e inventan alternativas para sostener sus ingresos.
“Es increíble cómo nuestra gente se las arregla para salir adelante a pesar de todos los inconvenientes y la pobreza que golpea con más violencia a los sectores populares. Con ese esfuerzo lograron poner en pie nuevamente al CIC y lo mantienen activo. Esto reafirma que cuando el Estado nacional abandona, la comunidad se organiza. Este espacio comunitario es un ejemplo de cómo darle impulso a lo nuestro. En estos tiempos tan difíciles, eso también es resistencia con trabajo y dignidad”, afirmó Sereno.
El dirigente, junto con el Instituto de Macroeconomía Circular (IMaC) de Misiones, acompaña a las familias de Vista Alegre, que cuidan el territorio en comunidad con el objetivo central de producir y comercializar alimentos sanos.
