La crisis geopolítica por el Ártico se agudiza tras el discurso del presidente Norteamericano Donald Trump en el Foro Económico Mundial de Davos. Después de varias chicanas, dijo que buscar “negociaciones inmediatas” por la isla de Groenlandia.
Miércoles 21 enero de 2026 (NA y Misiones Plural). El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró hoy que “cuando a Norteamérica le va bien, le va bien al resto del mundo”, a la vez que apuntó contra Europa en un discurso que brindó en el Foro Económico Mundial de Davos.
«Nos encontramos en un punto en el que nunca habíamos estado antes”, expresó en el discurso al que accedió la Agencia Noticias Argentinas y además dijo: “Veo que en Europa se pensó que la única manera de propiciar el crecimiento era a partir del gasto público, pero esto no es así”.
En tanto, el mandatario estadounidense criticó las políticas ambientales impulsadas durante el gobierno de Joe Biden, mientras que también dijo: “Muchos decían que a Estados Unidos le iba a ir mal, pero estoy demostrando que no tenían razón”.
“Es un placer estar de regreso en el hermoso Davos, Suiza, y dirigirse a tantos líderes empresariales respetados, tantos amigos y algunos enemigos”, indicó al abrir su discurso.
En tanto, al hablar acerca del gobierno interino de Venezuela, señaló: “El liderazgo del país ha sido muy bueno. Han sido muy, muy inteligentes”.
Además, Trump, señaló que Estados Unidos va a compartir con Venezuela los 50 millones de barriles de petróleo que ha sacado de ese país y dijo: “Venezuela hará más dinero en los seis próximos meses que el que hizo en los 20 años pasados”.
El presidente estadounidense afirmó que no usará la fuerza para tomar el control de Groenlandia y dijo: “Busco iniciar negociaciones inmediatas para volver a discutir la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos”.
Luego, Trump expresó que “Canadá existe gracias a Estados Unidos” y le envió un mensaje al primer ministro de ese país: “Recuerda eso, Mark (Carney), la próxima vez que hagas tus declaraciones”.
“Ahora lo que estoy pidiendo es un pedazo de hielo, frío y mal ubicado, que puede desempeñar un papel vital en la paz mundial y la protección global”, aseveró acerca nuevamente de Groenlandia.
Tensión sin precedentes
En un escenario de tensión sin precedentes en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este miércoles en que la «adquisición de Groenlandia es una prioridad para la seguridad nacional» de su país, desencadenando una crisis diplomática y militar inmediata con Dinamarca y la Unión Europea. La insistencia ha paralizado acuerdos comerciales, provocado despliegues militares y generado una contundente respuesta institucional internacional.
Como respuesta directa al discurso de Trump, el Comando Ártico Danés anunció el despliegue de unidades de élite (Jaegerkorpset) en la agreste costa de Blosseville, Groenlandia. Este movimiento, calificado como un refuerzo de la presencia en el Ártico, se suma al ejercicio militar multinacional «Arctic Endurance», que ya cuenta con la participación de una fragata danesa («Peter Willemoes») y una francesa («Bretagne»). El gobierno groenlandés, por su parte, distribuyó de manera preventiva una «guía de supervivencia» de cinco días para la población, recomendando acopio de agua, comida, medicinas y fuentes de calor, en lo que su ministro calificó como una «póliza de seguro» ante una eventual crisis.
El ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, fue contundente tras el discurso: «Donald Trump quiere iniciar negociaciones inmediatas sobre Groenlandia, pero no puede ser». Aclaró que, si bien existe un grupo de trabajo bilateral sobre seguridad, hay «líneas rojas» infranqueables: el respeto a la soberanía e integridad territorial. El ministro de Defensa, Troels Lund Poulsen, subrayó que la seguridad del Ártico es «una cuestión para la OTAN». Simultáneamente, el Parlamento Europeo paralizó la ratificación del acuerdo comercial con EE.UU. firmado en verano, en represalia por las «continuas y crecientes amenazas» de Trump, que incluyen aranceles del 10% a partir del 1 de febrero (escalando al 25% en junio) contra ocho países europeos que se oponen a sus planes.
En su intervención en Davos, Trump hizo un llamamiento formal a «negociaciones inmediatas» para la «adquisición» de Groenlandia. Aunque descartó explícitamente el uso de la fuerza («No recurriré a la fuerza»), su discurso estuvo cargado de justificaciones históricas y geopolíticas agresivas: en una revisión histórica, calificó de «estúpido» haber devuelto Groenlandia a Dinamarca tras la Segunda Guerra Mundial, después de que EE.UU. la defendiera. Después, cuestionó a la OTAN y acusó a Dinamarca de no cumplir con sus obligaciones de defensa y de invertir menos del 1% de lo prometido para la seguridad groenlandesa. Afirmó que solo EEUU puede garantizar su seguridad. En cuanto a la
justificación estratégica, describió a la Isla como «un pedazo de hielo, frío y mal ubicado» vital para la «paz mundial y la protección global», en un contexto de competencia con Rusia y China. El presidente normeamericano también apeló amenazas económicas, cuando reiteró los aranceles punitivos contra ocho aliados europeos si se oponen.
La comunidad internacional reaccionó con alarma. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, denunció en redes sociales a los líderes que «pisotean el derecho internacional», en un claro mensaje paralelo al discurso de Trump. El presidente estadounidense también generó roces con otros aliados: Trump dijo que «Canadá vive gracias a los Estados Unidos» y reprendió públicamente a su primer ministro, Mark Carney. Respecto a Ucrania anunció una reunión con el presidente Zelenski para instarlo a un acuerdo de paz con Rusia, afirmando que ambas partes están «razonablemente cerca» y calificando de «estúpidos» a quienes no la concretaran. Para la agenda doméstica, dedicó parte de su discurso a promocionar una orden ejecutiva para limitar la compra de viviendas por parte de inversores institucionales, con el lema «Estados Unidos no se convertirá en una nación de inquilinos», y propuso un tope del 10% para las tasas de las tarjetas de crédito.
Esta crisis trasciende lo anecdótico. Trump convirtió una idea esporádica de su primera presidencia en una política de Estado de su segundo mandato, presentándola como un pilar de seguridad nacional. La respuesta europea ha sido unitaria y firme, combinando la defensa diplomática y legal (UE) con un despliegue militar disuasorio (Dinamarca y aliados). La situación ha colocado a la OTAN en una incómoda encrucijada, enfrentando a su principal miembro con un aliado fundador. El escenario ahora es de máxima tensión en el Ártico, con movimientos militares en curso y una guerra comercial latente, mientras Groenlandia y Dinamarca se preparan, tanto militar como civilmente, para una confrontación que esperan no suceda, pero para la cual ya se están armando.
