La ciudad maravillosa espera una ocupación hotelera récord y un impacto económico superior a los 1.000 millones de dólares, en una edición que consolida la fiesta como la mayor vitrina cultural de Brasil.

Viernes 13 de febrero de 2026. El Carnaval de Río de Janeiro, la fiesta más emblemática de Brasil y considerada el mayor espectáculo del planeta, movilizará este año a unos ocho millones de personas entre residentes y turistas, según proyecciones oficiales difundidas este jueves por la alcaldía de la ciudad. La celebración, que se extenderá desde este fin de semana hasta el 22 de febrero, promete dejar una millonaria inyección económica en la capital fluminense.
«El año pasado, el Carnaval generó 5.700 millones de reales (1.065 millones de dólares o 919 millones de euros) para la economía carioca, y la expectativa es que este valor sea aún mayor» en 2026, afirmó el presidente de la empresa de turismo de la ciudad (Riotur), Bernardo Fellows, en una rueda de prensa celebrada en el Palacio de la Ciudad. Las previsiones apuntan a que el impacto económico podría superar los 1.000 millones de dólares, impulsado por el gasto en hostelería, restauración, transporte y ocio.
El principal motor de esta movilización serán los desfiles callejeros, conocidos como ‘blocos’, que concentrarán a cerca de seis millones de foliões (asistentes). Las ‘ruas’ (calles) de Río se vestirán de música, danza y color durante más de un mes, con un calendario que arrancó este fin de semana. Para 2026, la Alcaldía recibió un total de 803 solicitudes de ‘blocos’, 118 más que el año pasado, aunque por razones logísticas se dio prioridad a los grupos tradicionales. Finalmente, 460 comparsas desfilarán por los barrios y las principales avenidas de la ciudad, incluyendo 35 agrupaciones nuevas que se estrenan este año.
El centro de Río concentrará el mayor número de presentaciones, seguido por la zona turística que abarca los mundialmente famosos barrios de Copacabana e Ipanema. La agenda incluye opciones para todos los públicos, desde comparsas infantiles y familiares hasta concentraciones multitudinarias como el tradicional Cordão da Bola Preta, que reúne a más de un millón de asistentes, o los ‘megablocos’ encabezados por artistas de renombre como Anitta.

Récord de ocupación hotelera y llegada de turistas
El auge de la fiesta se refleja directamente en la industria hotelera. Un relevamiento de Visit Rio, la asociación de turismo de la ciudad, señala que la ocupación hotelera para los días centrales del Carnaval alcanzará el 90%, un índice que consolida a la capital fluminense como el destino preferido por los viajeros nacionales e internacionales durante esta época.
“El Carnaval es la gran vitrina de Río para el mundo. Ver a la hotelería cerca de su capacidad máxima demuestra que el turista quiere vivir esta energía de cerca. Es un resultado que impacta en toda la cadena del turismo y refuerza el papel del sector como motor de la economía de la ciudad”, afirmó Luiz Strauss, presidente ejecutivo de Visit Rio. Datos de plataformas como Booking.com y Decolar ratifican esta preferencia, situando a Río como el destino favorito de los carnavaleros.
El movimiento en las principales puertas de entrada de la ciudad confirma la tendencia. La terminal de Autobuses de Río estima recibir más de medio millón de viajeros durante el Carnaval, lo que representa un crecimiento del 2% en relación con 2025. El pico de llegadas se espera para el sábado 14 de febrero, cuando cerca de 35.000 personas deberían desembarcar en la ciudad. En el Aeropuerto Internacional de Galeão, la expectativa es de más de 613.000 pasajeros, de los cuales 367.300 corresponden a vuelos domésticos y 246.600 a operaciones internacionales.
La compra de billetes aéreos desde el extranjero hacia Río de Janeiro creció en algunos países de Europa hasta un 9% para el periodo del 13 al 18 de febrero. Chile lidera la demanda con un incremento del 41%, seguido por Estados Unidos (+11%) y Argentina (+8%). En el contexto global del Carnaval en Brasil, la búsqueda de vuelos internacionales hacia el país aumentó un 21% en comparación con el año anterior.

El Sambódromo, corazón de la fiesta
En paralelo a la fiesta callejera, los majestuosos desfiles del Sambódromo Marqués de Sapucaí esperan congregar a cerca de dos millones de personas durante la semana oficial del Carnaval, que va del 13 al 22 de febrero. El Sambódromo, diseñado por el célebre arquitecto Oscar Niemeyer e inaugurado en 1984, es la pasarela donde las 12 escuelas de samba del Grupo Especial compiten por el título de campeón del Carnaval carioca .
Este escenario, que se construyó en un tiempo récord de 110 días con la participación de 2.500 obreros, cuenta con 13 sectores y una capacidad para recibir a más de 120.000 personas durante las noches de desfile. Para fortalecer esta “vitrina de Brasil en el exterior”, el Gobierno Federal, a través de Embratur y el Ministerio de Cultura, destinó 2,3 millones de dólares para apoyar de forma igualitaria a las 12 escuelas de samba del Grupo Especial.

Una fiesta con raíces milenarias
El Carnaval de Río de Janeiro no siempre fue el espectáculo organizado que hoy conocemos. Sus orígenes se remontan al periodo colonial brasileño, con la llegada de una tradición portuguesa conocida como «Entrudo», documentada en Río desde el siglo XVII . Durante el Entrudo, las personas salían a las calles para lanzarse agua, harina, huevos y pequeñas bolas de cera rellenas de líquidos perfumados, en una celebración ruidosa y desorganizada que las autoridades llegaron a prohibir a mediados del siglo XIX por considerarla violenta .
Con el declive del Entrudo, las clases altas de Río adoptaron bailes de máscaras inspirados en las tradiciones de París y Venecia, mientras que en los barrios populares surgían nuevas manifestaciones como los cordões, ranchos y los «Zé Pereiras», que con sus grandes tambores sentaron las bases rítmicas del futuro Carnaval . Fue a principios del siglo XX cuando la samba, nacida en las comunidades afrobrasileñas de la Pequena África, en zonas como Praça Onze y Cidade Nova, comenzó a dominar la escena musical. Figuras como Tia Ciata fueron clave en la consolidación de este ritmo, que se convertiría en el alma de la fiesta .
En 1928, en el barrio de Estácio, un grupo de músicos fundó «Deixa Falar», ampliamente reconocida como la primera escuela de samba de Brasil. La idea se expandió rápidamente y en 1932 se celebró el primer concurso oficial entre escuelas de samba. El carnaval callejero, por su parte, vivió un resurgimiento en las últimas décadas, hasta convertirse en un fenómeno que el Libro Guinness de los Récords reconoce por su magnitud, siendo casi cinco veces más grande que los festejos del Sambódromo.

Apoyo institucional y promoción internacional
Marcelo Freixo, presidente de Embratur (Agencia Brasileña de Promoción Internacional del Turismo), destacó el papel del Carnaval como motor esencial para la generación de empleo e ingresos. «Queremos mostrar que, además de ser una fiesta grandiosa, el Carnaval brasileño ofrece experiencias diversificadas que incluyen lujo, gastronomía y una inmersión profunda en nuestra cultura», explicó Freixo. Para ello, Embratur estableció una alianza estratégica con la plataforma global Beautiful Destinations para promocionar el Carnaval brasileño en el mercado internacional, atrayendo la mirada de al menos 160 países.
En el ámbito nacional, el Carnaval de 2026 se perfila como un hito histórico. Según estimaciones del Ministerio de Turismo, la movilización en todo Brasil alcanzará a más de 65 millones de foliões en las calles, un crecimiento del 22% en comparación con 2025. Solo en las principales capitales del país —Río de Janeiro, São Paulo, Salvador y Belo Horizonte— se prevé una convocatoria de más de 40 millones de asistentes

El Carnaval en Spotify
Para ayudar a residentes y visitantes a entrar en el clima de la fiesta, Visit Rio también lanzó una playlist especial de Carnaval en Spotify (https://open.spotify.com/playlist/75EQwVvHs9JoH8dh8NAlyY), curada por el productor cultural Thales Browne, que reúne clásicos y novedades para animar la temporada.
El Carnaval de Brasil, protegido por ley como patrimonio cultural del país, se consolida así no solo como la mayor fiesta popular del planeta, sino como uno de los eventos turísticos más rentables y con mayor proyección internacional del calendario global.
La energía electrizante de la multitud, el ritmo pulsante de la bateria y los movimientos deslumbrantes de los bailarines del Carnaval Río de Janeiro se combinan para crear una experiencia sin igual. En el momento en que suena el ritmo de la samba, la resistencia es inútil. Es tiempo de disfrutar y sambar.