El deportista argentino Nicolás Keenan es la pareja sentimental del primer ministro de los Países Bajos. Su llegada forma parte de un recambio generacional dentro de la política continental, con liderazgo más joven, proeuropeo y orientado a políticas climáticas y sociales.

Martes 24 de febrero de 2026. El dirigente liberal progresista Rob Jetten asumió formalmente este lunes como primer ministro de los Países Bajos, tras prestar juramento ante el rey Guillermo Alejandro en el Palacio Huis ten Bosch, ubicado en la ciudad de La Haya.
Con 38 años, Jetten se convirtió en el jefe de Gobierno más joven de la historia neerlandesa y en el primer líder abiertamente gay en ocupar el cargo, marcando un hito político e institucional en Europa occidental. Su llegada al poder se produce luego de meses de negociaciones tras las elecciones generales de 2025, que derivaron en la conformación de un gobierno de coalición en minoría obligado a sostener amplios acuerdos parlamentarios.
Un gobierno de diálogo en un Parlamento fragmentado. Durante su discurso de asunción, el nuevo primer ministro subrayó que el país atraviesa un escenario político complejo, caracterizado por la fragmentación parlamentaria y fuertes debates en torno a migración, vivienda, economía y transición energética.
El gabinete encabezado por Jetten —líder del partido centrista Demócratas 66 (D66)— deberá negociar de manera permanente con la oposición para aprobar leyes clave, una situación poco habitual en la tradicional cultura de consensos neerlandesa.
Analistas europeos interpretan su llegada como parte de un recambio generacional dentro de la política continental, con liderazgo más joven, proeuropeo y orientado a políticas climáticas y sociales.

Un argentino en el centro del protocolo europeo
La asunción también tuvo un dato singular con impacto internacional y vínculo directo con Argentina: la pareja del primer ministro, el jugador de hockey sobre césped Nicolás Keenan, asumirá el rol protocolar de “Primer Caballero”.
Keenan, integrante histórico de Los Leones y dos veces olímpico, se convierte así en el primer argentino en ocupar simbólicamente ese lugar dentro del Ejecutivo neerlandés, en un hecho comparable —aunque en distinto plano institucional— al protagonismo que alcanzó años atrás la reina Máxima Zorreguieta dentro de la monarquía del país europeo.
El deportista reside desde hace años en La Haya, donde desarrolla su carrera profesional en clubes locales, y mantiene una relación pública con Jetten desde 2023.

Un símbolo político y social para Europa
La llegada de Jetten al poder no solo representa un cambio político, sino también un fuerte mensaje simbólico en materia de diversidad e inclusión. Su designación consolida a los Países Bajos como uno de los sistemas democráticos europeos con mayor apertura institucional hacia la representación LGBT+ en los más altos niveles del Estado.
En un contexto internacional atravesado por tensiones políticas y el ascenso de movimientos conservadores en distintos países, la nueva administración neerlandesa apuesta a la cooperación, el consenso parlamentario y la integración europea como ejes centrales de gobierno.
Rob Jetten juró como primer ministro ante el rey Guillermo Alejandro, convirtiéndose en el jefe de gobierno más joven de la historia neerlandesa. La ceremonia en el Palacio Huis ten Bosch, en La Haya, marca un cambio generacional en la política del país. Jetten, líder del partido progresista D66, asume el poder al frente de un gobierno de coalición en minoría. Su alianza con fuerzas de centroderecha suma 66 de los 150 escaños en la Cámara Baja, lo que le obligará a negociar constantemente con la oposición en un parlamento altamente fragmentado. Europeísta convencido y defensor de los derechos civiles, Jetten llega a la jefatura de gobierno con un mensaje optimista, inspirado en el «Yes, we can» de Barack Obama, prometiendo diálogo y consensos tras la caída del anterior ejecutivo por tensiones en la política migratoria.