El aumento de tarifas y alimentos volvió a presionar sobre los precios. La inflación interanual se ubicó en 33,1% y el Gobierno mantiene su expectativa de desaceleración para los próximos meses.

Jueves 12 de marzo de 2026. La inflación en Argentina volvió a ubicarse cerca del 3% mensual. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a febrero registró un aumento de 2,9%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con este resultado, el costo de vida acumuló una suba de 5,9% en el primer bimestre de 2026 y una variación interanual de 33,1%.
El dato confirma una tendencia de desaceleración respecto de los niveles registrados en años anteriores, aunque todavía muestra dificultades para quebrar el umbral del 3% mensual. Economistas y consultoras privadas ya anticipaban un índice cercano a ese nivel, impulsado principalmente por subas en alimentos y servicios regulados.
Tarifas y alimentos, los principales impulsores de la inflación. El informe del Indec señala que el rubro con mayor incremento en febrero fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba de 6,8%. El aumento respondió fundamentalmente a ajustes en las tarifas de servicios públicos —especialmente gas, electricidad y agua— aplicados en la mayoría de las provincias, además de cambios en el esquema de subsidios energéticos.
En segundo lugar se ubicó Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró un incremento de 3,3%. Dentro de este segmento, el mayor impacto provino del aumento de carnes y derivados, uno de los productos con mayor peso en la canasta de consumo de los hogares argentinos.
De hecho, alimentos fue también la división con mayor incidencia en el índice general en la mayor parte de las regiones del país. La única excepción fue la Patagonia, donde el mayor impacto en el indicador mensual estuvo vinculado a los aumentos en servicios energéticos.
Precios regulados por encima del promedio. Al analizar las categorías del índice, el informe del Indec muestra que los precios regulados —que incluyen tarifas, transporte y algunos servicios con intervención estatal— aumentaron 4,3%, por encima del promedio general.
El IPC núcleo, que excluye precios regulados y estacionales para medir la inflación de tendencia, registró un incremento de 3,1%. En cambio, los precios estacionales mostraron una baja de 1,3%, lo que ayudó a moderar parcialmente el índice del mes.
Entre los rubros con menor variación se destacaron Bebidas alcohólicas y tabaco, con un aumento de apenas 0,6%, y Prendas de vestir y calzado, que no registró cambios durante febrero.

Diferencias con la inflación de la Ciudad de Buenos Aires
El índice nacional se ubicó levemente por encima del indicador que mide la evolución de los precios en la capital del país. Según el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, la inflación porteña de febrero fue de 2,6%.
Con ese resultado, el índice de la ciudad acumuló una suba de 5,7% en el primer bimestre del año y una variación interanual de 32,4%.
El contexto internacional y el impacto del petróleo: El dato del IPC de febrero se conoció en medio de un nuevo repunte en el precio internacional del petróleo, vinculado a la escalada del conflicto en Medio Oriente. Si bien este factor todavía no impacta directamente en el índice del mes, los especialistas advierten que podría reflejarse en los próximos meses, especialmente a través del aumento de combustibles y costos logísticos.
La difusión del índice también ocurre en un contexto de cambios dentro del organismo estadístico. El Indec atravesó recientemente la salida de su exdirector, Marco Lavagna, luego de desacuerdos con el Gobierno respecto a la implementación de una nueva metodología para medir la inflación.
El sistema en evaluación busca actualizar la canasta de consumo que se utiliza para calcular el IPC, basada en hábitos de gasto relevados hace más de dos décadas. Según distintos organismos internacionales, entre ellos el Fondo Monetario Internacional, esa actualización permitiría reflejar con mayor precisión los patrones actuales de consumo.
Tras la salida de Lavagna, el organismo quedó bajo la conducción de Pedro Lines, quien analiza alternativas para modernizar el indicador sin alterar la continuidad de la serie estadística.
La apuesta oficial a una inflación cercana a cero. En este escenario, el presidente Javier Milei ha reiterado en diversas intervenciones públicas que el proceso de desinflación continuará durante 2026. El mandatario sostuvo incluso que hacia agosto la inflación mensual podría acercarse a niveles cercanos a cero.
Sin embargo, analistas económicos advierten que, aunque la inflación anual se redujo significativamente respecto de los picos registrados en años anteriores, el principal desafío ahora es quebrar la inercia inflacionaria que mantiene los aumentos mensuales alrededor del 3%.