En el NOA, la suba de precios de febrero fue del 3,5%. El acumulado de los primeros meses puso al NEA en lo más alto de la tabla. El IPC de marzo recibirá el impacto del conflicto en Irán, que se estira y dispara el precio del crudo. Arrastre y derrame. Javier Milei y la fantasía del cero.

Viernes 13 de marzo de 2026 (Por Lorena Hak para Letra P). La inflación en febrero volvió a pegar fuerte en el Norte Grande, por encima del promedio nacional de 2,9% que registró el INDEC. El impacto fue mayor en el Noroeste (NOA) que componen Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero, donde el aumento de precios se ubicó en el 3,5%.
El otro extremo norte del país, el NEA, que reúne a Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, la suba también se ubicó por encima del promedio nacional y alcanzó el 3,1%.
El dato alarma porque se trata de las regiones donde se identifican mayores niveles de vulnerabilidad social, pero además tiene una particular carga política. La mayoría de los gobernadores del norte vienen ensayando una alianza estratégica con el gobierno de Javier Milei que, más allá de los mensajes oficiales, sigue sin dar resultados en el día a día de las provincias.
Carlos Sadir, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil integran el lote regional de mandatarios que más sintió el aumento de precios en todo el país. El grupo de NOA lo completan Ricardo Quintela y Elías Suárez dos de los opositores más férreos al modelo libertario.
Se trata de una tendencia que se repite, ya que el acumulado de los primeros meses da cuenta que la suba del NEA fue del 7,1% y la del NOA 6,5%. Son las dos regiones en la que más subieron los precios en 2026, seguidos por Cuyo, otra región hegemonizada por gobernadores aliados al gobierno libertario.
En concreto, la mitad de los gobernadores a cargo de las provincias que empujan hacia arriba la inflación en la era Milei formaron parte de la comitiva que fue a buscar inversiones a los Estados Unidos. También la mitad enfrenta conflictos con los gremios estatales en sus distritos por el desplome en el nivel adquisitivo de los salarios.
Entre los recientes, el más resonante tiene como protagonista a la policía jujeña y ya se llevó puesto al secretario de Seguridad de la provincia.

La inflación sobre los alimentos
Cada vez que el INDEC oficializa los datos de inflación, el dato más preocupante se observa en el crecimiento de precios en el rubro alimentos y bebidas, como así también en la suba de los servicios. Con una incidencia estatal fuerte, en el norte del país, el golpe sobre la comida es mucho más marcado que en los servicios, donde la reducción de subsidios también se dio de una manera menos violenta que en otras regiones.
En alimentos, el promedio nacional fue del 3,3%, en el NEA del 4,1% y en el NOA al 4,5%. El acumulado para los dos primeros meses marca un 9,5% para el NEA y un 8,4% para el NOA, mientras el promedio nacional es de 8,2%.
En el rubro Viviendas, agua, electricidad y otros combustibles, el que empujó la inflación de febrero, el impacto fue demasiado dispar. El promedio nacional fue de 6,8%. En el NEA fue del 3,4%, pero en el NOA la suba llegó al 9,2%. En el acumulado, el rubro es el que mayor expresa la suba de precios en este 2026, el único que ya alcanzó los dos dígitos en tan solo dos meses.
Los norteños también sintieron el impacto en el transporte que a nivel nacional se incrementó un 2%, pero en el NEA la suba fue del el 2,5% y en el NOA del 3,6%.

Los gobernadores, aliados necesarios
Los mandatarios provinciales ya no sólo son requeridos por la Casa Rosada para sostener apoyos políticos e impulsar leyes en el Congreso, sino que empiezan a convertirse en piezas fundamentales para el desarrollo integral del plan libertario. Como ya contó Letra P, así quedó demostrado en el reciente viaje a los Estados Unidos. Caputo definió su trabajo como «excelente».
«Los gobernadores hablaron mejor del gobierno nacional que nosotros mismos. Fue claramente lo que más y mejor llamó la atención de todos los oyentes. Unánime», escribió el ministro de Economía más tarde para pelearse con una nota periodística que decía lo contrario.
Como sea, el rol fundamental que los mandatarios provinciales empiezan a cumplir en el proyecto libertario abre nuevos desafíos para una gestión que, entre otras cosas, empieza a prepararse para las elecciones del año próximo. Que a los aliados no se les complique el frente territorial por una suba de precios que complica el día a día de sus distritos es, entonces, un elemento a tener en cuenta.

La inflación gana la guerra

(Por Marcelo Falak para Letra P). El IPC de marzo recibirá el impacto del conflicto en Irán, que se estira y dispara el precio del crudo. Arrastre y derrame. Javier Milei y la fantasía del cero.
El índice oficial de inflación, subestimado adrede por el INDEC debido a la intervención de Javier Milei y Toto Caputo, dejó en febrero una base elevada para lo que viene: problemas y más problemas causados por la guerra lanzada por Donald Trump y Benjamín Netanyahu contra Irán. Es el tictac del petróleo.
El 2,9% registrado no sólo replica el de enero, sino que extiende a nueve meses la tendencia alcista. En tanto, la maldita meseta del «dos y pico» lleva ya un semestre entero y la gestión económica no logra salir de ella.

Precios regulados –energía especialmente–, alimentos y bebidas –malo en términos de pobreza e indigencia– e inflación núcleo –negativo por anticipar tendencia– evolucionaron por encima del índice.
El «aumento sostenido y generalizado de los precios» no daba indicios de amainar ya antes de la guerra, claro.

Precios regulados –energía especialmente–, alimentos y bebidas –malo en términos de pobreza e indigencia– e inflación núcleo –negativo por anticipar tendencia– evolucionaron por encima del índice.
El «aumento sostenido y generalizado de los precios» no daba indicios de amainar ya antes de la guerra, claro.
La inflación de febrero no involucra ni el más mínimo impacto del conflicto en el golfo Pérsico y Medio Oriente, toda vez que empezó el sábado 28, último día de ese mes. Así, el IPC difundido este jueves es entera consecuencia de un plan económico aplicado hace ya más de 27 meses que desnuda la insuficiencia –no la inutilidad– de las variables fiscal y monetaria para entender el fenómeno. El Presidente hace como si no se diera cuenta, pero lo sabe.
De hecho, esta semana insistió con el pronóstico de que en agosto a más tardar «empezará con cero». Habrá que prepararse, cuando ya sea inocultable que eso no pasará, para que la guerra sirva como excusa para fingir que el dogma y la política oficiales no fallaron, sino que, simplemente, el Gobierno tuvo mala suerte.

La guerra llega a la Argentina

Como escribió Lorena Hak en Letra P, «la suba del petróleo por la guerra en Irán recalienta las proyecciones de inflación», lo que hace presagiar que el «tocado» IPC de este mes vaya a mantenerse en torno al 3%, nivel que serpentea desde hace tiempo. Se trata de un verdadero desastre por convivir con destrucción de empleo de calidad y su reemplazo por cuentapropismo, con paritarias pisadas y salarios en baja.
«En Argentina, el principal canal de impacto es el precio de los combustibles. Según la consultora Eco Go, tienen un peso del 3,8% en el índice de precios al consumidor (IPC). Esto implica que cada aumento del 10% en el precio final en surtidor agrega aproximadamente 0,38 puntos porcentuales a la inflación», añadió la colega.

La consultora acaba de señalar que las naftas han registrado, desde el inicio del conflicto, un alza promedio del 6%, aunque ese número se estira en algunas regiones. Conviene no perder de vista dos obviedades: la guerra se agrava y el mes ni siquiera llegó a la mitad.

La inflación y el pesimismo de la razón

Las últimas noticias del teatro de guerra y de los salones políticos que la causan y la ceban no son alentadoras.
Por eso, las cotizaciones internacionales del petróleo, clave de toda esta saga, volvieron a trepar con fuerza este jueves, para rondar los 100 dólares por barril. Ese nivel es el que llevó al Fondo Monetario Internacional (FMI) a advertir esta semana que hay que prepararse para «pensar lo impensable y prepararse para ello» y a la Agencia Internacional de Energía (IEA) a sentenciar que «los mercados petroleros están enfrentando disrupciones sin precedentes».
¿Se entiende ahora por qué los predecesores demócratas de Donald Trump –y el propio Trump de su primer mandato– nunca sucumbieron a las presiones israelíes para llevar a cabo un ataque a gran escala a Irán como forma de ponerle fin a su amenazante proyecto de producción de armas nucleares?

Donald Trump.
Donald Trump.

Las últimas noticias del teatro de guerra y de los salones políticos que la causan y la ceban no son alentadoras.
Por eso, las cotizaciones internacionales del petróleo, clave de toda esta saga, volvieron a trepar con fuerza este jueves, para rondar los 100 dólares por barril. Ese nivel es el que llevó al Fondo Monetario Internacional (FMI) a advertir esta semana que hay que prepararse para «pensar lo impensable y prepararse para ello» y a la Agencia Internacional de Energía (IEA) a sentenciar que «los mercados petroleros están enfrentando disrupciones sin precedentes».
¿Se entiende ahora por qué los predecesores demócratas de Donald Trump –y el propio Trump de su primer mandato– nunca sucumbieron a las presiones israelíes para llevar a cabo un ataque a gran escala a Irán como forma de ponerle fin a su amenazante proyecto de producción de armas nucleares?
Lo grave de la cotización del crudo va más allá del número elevado: la nueva escalada se produjo apenas un día después de que los 32 Estados miembros de la IEA decidieran volcar al mercado 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia para oxigenar la oferta. Sin precedentes, pero aun así insuficiente.
Ocurre que esa inundación de fluido negro alcanzaría para abastecer por un mes la demanda internacional, y que representa aproximadamente un tercio de todas las reservas de los países de ese foro. La conclusión es que no hay cómo atajar las consecuencias funestas del conflicto a no ser que termine en un plazo prudencial.
Trump dijo desde el principio que la guerra duraría «cuatro o cinco semanas». La realidad lo muestra cada vez más empantanado en ella y, como advirtió este medio desde el día uno, sin una explicitación clara de los motivos que lo llevaron a precipitarla ni de los objetivos que pretende conseguir, que serían la medida de un éxito o un fracaso, ni de una estrategia de salida. Tal vez un día de estos nos sorprenda anunciando un «tremendo éxito» y un final que sorprenda a su aliado israelí y deje todo igual, aunque bastante más roto en la República Islámica y en la región.

Guerra en Irán y petróleo caliente

Ajenas a las reservas de la IEA, las novedades del conflicto recalentaron las cotizaciones.

El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí.
El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí.
  • El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, hijo del asesinado Alí Jameneí, emitió un comunicado a través de la TV oficial en el que prometió «vengar la sangre de los mártires» y mantener, como «herramienta de presión», el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, por donde en tiempos normales pasa el 20% del crudo del mundo.
  • Para eso, Irán no sólo está minando esas aguas, sino también llevando ataques directos a los cargueros que amagan con cruzar y a instalaciones petroleras de las monarquías sunitas del Golfo, lo que ha provocado ceses importantes de operaciones de extracción y refinación de petróleo y gas.
  • La promesa de Trump de escoltar a los barcos que crucen con sus cargas sería demasiado cara y, según le dijo el Pentágono, impracticable por el momento.
  • Israel amplía sus operaciones en el sur del Líbano y sus bombardeos sobre Beirut, con lo que pretende asestar un nuevo y severo golpe a la milicia chiita Hizbulá, la aliada de Irán que decidió atacar con sus misiles al Estado judío en auxilio de su casa matriz. Ese frente ya provocó el desplazamiento de alrededor de 800 mil civiles libaneses.
  • Las amenazas sobre la colocación de explosivos en la embajada de Israel en Buenos Aires y en la sede de la AMIA dan cuenta de un estado de cosas preocupante a nivel internacional. Mohamad Ghazali, un hombre de de 41 años nacido en el Líbano, estrelló su auto contra una sinagoga de West Bloomfield, Michigan, tras lo cual fue baleado y el vehículo, al parecer cargado de explosivos, se incendió completamente. En tanto, en Virginia, un exmiembro de la Guardia Nacional simpatizante del Estado Islámico que había pasado por la cárcel abrió fuego en un aula de la Universidad Old Dominion y asesinó a una persona antes de ser también abatido.

En este escenario, Milei hizo parte de la guerra a la Argentina al proclamar, eufórico en un discurso, que «¡la vamos a ganar!».

Irán y el tictac del petróleo

Con semejante mar de fondo, tanto el crudo de Brent –mar del Norte, de amplia referencia internacional y también para los precios del petróleo argentino– como el estadounidense WTI cotizaron durante toda rueda en torno a los 100 dólares.
Así, el promedio nacional de la nafta común en Estados Unidos trepa ya a casi 3,6 dólares por galón (3,78 litros).

En caso de que se sostenga, el contagio de esta situación al resto de la economía –allí, acá y en todo el mundo, incluso en una China que importa el 75% del petróleo que consume– sería sólo cuestión de tiempo a través del vector logístico. El sector aerocomercial está experimentando ya incrementos severos de sus costos.