Manos a la Tierra, impulsado por La Hornera, promueve el uso de tierra colorada para mejorar la salud en hogares misioneros y reducir costos, con talleres en barrios y proyección internacional.
Martes 17 de marzo de 2026. La iniciativa que propone recuperar el uso del barro como material central para la construcción de viviendas populares, con impacto directo en la salud y la calidad de vida, se presentó este martes en Posadas bajo el nombre de Manos a la Tierra, en un contexto marcado por el déficit habitacional y los efectos crecientes del cambio climático.
La organización La Hornera, construcción natural y huertas urbanas, impulsa el proyecto que plantea una alternativa concreta a los modelos constructivos tradicionales, a partir de la bioconstrucción con tierra colorada, un recurso local que combina bajo costo, eficiencia ambiental y beneficios sanitarios. La propuesta se inscribe en una mirada integral del hábitat, donde el acceso a una vivienda digna se vincula directamente con la prevención de enfermedades y el desarrollo comunitario.
En Misiones, caracterizada por altos niveles de humedad y temperaturas elevadas, las construcciones convencionales suelen generar condiciones propicias para afecciones respiratorias, especialmente en niños y adultos mayores. Frente a este escenario, la bioconstrucción aparece como una solución de salud pública: los muros de tierra cruda poseen inercia térmica y capacidad de regular la humedad, lo que permite mantener ambientes interiores más frescos y secos, reduciendo la dependencia del consumo eléctrico.
“Construir con tierra es recuperar nuestra soberanía habitacional con los pies en el barro y la mirada en el futuro”, afirmó Valeria Silvestri, técnica superior en Ecología Urbana y referente del proyecto, quien subrayó el valor estratégico de volver a materiales disponibles en el territorio para enfrentar las crisis actuales.
Uno de los ejes centrales de Manos a la Tierra es la producción del primer Manual de Bioconstrucción Social de la provincia, una herramienta pensada para democratizar el acceso al conocimiento técnico. La guía estará acompañada por talleres prácticos en barrios populares de Posadas, donde vecinos y vecinas participarán activamente en la mejora y restauración de sus propias viviendas, promoviendo un aprendizaje que trascienda cada intervención puntual y se replique en la comunidad.
El proyecto también propone un cambio de paradigma en términos culturales y productivos: revalorizar la tierra colorada como recurso identitario y estratégico. El uso de materiales de kilómetro cero —como fibras naturales, madera y suelo del lugar— no solo reduce la huella de carbono, sino que elimina los costos asociados al transporte de insumos industriales, muchas veces inaccesibles para amplios sectores de la población.
Con un fuerte enfoque comunitario, la iniciativa reconoce el rol central de las familias en la construcción de su propio hábitat. A través de la capacitación y el trabajo colectivo, busca transformar a los participantes en protagonistas del proceso, fortaleciendo el entramado social y promoviendo soluciones sostenibles a largo plazo.
La relevancia del proyecto fue validada a nivel internacional tras su selección por la Fundación Goteo, de España, una de las principales plataformas de financiamiento colectivo para iniciativas de impacto social. Esta alianza permitirá canalizar aportes desde distintos puntos del mundo y posiciona a Posadas como un nodo emergente en el campo de la innovación sustentable y el urbanismo ecológico.
Desde la organización convocan a la comunidad, al sector privado y a los medios de comunicación a sumarse a la iniciativa. “Buscamos demostrar que otro modo de habitar es posible, respetando nuestros ciclos naturales y nuestra dignidad”, concluyó Silvestri.
Para contactar a la referente de este proyecto, Valeria Gisela Silvestri, están habilitadas la pàgina en internet (bio.site/LaHornera), el Instagram (@LaHornera.ok) y el teléfono celular y whatsapp (0376-154508176).

