La Entidad Binacional Yacyretá recibió componentes esenciales para el sistema hidráulico de control de las turbinas Kaplan. La obra ya alcanza un 45% de avance y sumará unos 270 MW al sistema energético regional. Elevará, así, el 10 por ciento de su generación.

Sábado 21 de marzo de 2026. La maquinización del brazo Aña Cuá de la central hidroeléctrica Yacyretá registró un nuevo avance clave con la llegada de componentes estratégicos para el sistema de regulación de las turbinas, en una obra que permitirá incrementar en alrededor de un 10% la capacidad de generación del complejo binacional y consolidar el abastecimiento energético regional.
La Entidad Binacional Yacyretá confirmó el arribo de los tanques de presión del regulador hidráulico de velocidad, equipos esenciales para el funcionamiento de las tres turbinas tipo Kaplan que integrarán la nueva central. Estas piezas forman parte del sistema que controla la potencia y estabilidad operativa de cada unidad generadora, permitiendo responder de manera inmediata a las variaciones de la demanda eléctrica.
Fabricados por la compañía Voith Hydro, los tanques fueron diseñados bajo estándares internacionales de seguridad y eficiencia. Cada unidad tiene una altura de 9,5 metros, un diámetro interno de 1,23 metros y está construida con acero al carbono-silicio de alta resistencia (SA-515 Grado 70) con 38 milímetros de espesor. Su peso ronda las 10,5 toneladas en vacío.
Desde el punto de vista técnico, estos dispositivos operan a una presión de hasta 63 bar y almacenan aceite presurizado que acciona los servomecanismos encargados de regular la velocidad de las turbinas. En conjunto con sensores de alta precisión, servomotores de rodete y unidades hidráulicas, constituyen el núcleo del sistema de control que garantiza estabilidad, eficiencia y seguridad en la generación.
La obra de Aña Cuá contempla la instalación de tres turbinas Kaplan, una tecnología especialmente diseñada para aprovechar bajos saltos de agua con altos caudales, como los del Río Paraná. Una vez finalizada, la ampliación aportará aproximadamente 270 MW adicionales al sistema, elevando la producción total de Yacyretá en torno al 10%.
En términos de avance, el ingeniero Carlos Yorg, gerente en Paraguay (la margen derecha) del proyecto, informó que la ejecución global ronda el 45%. Según precisó, la obra civil supera el 35%, mientras que la fabricación de los componentes electromecánicos alcanza cerca del 75%, lo que permite proyectar una aceleración en las etapas de montaje.
El proyecto, que había sufrido demoras en años anteriores, retomó ritmo a fines de 2023 y se consolida como una de las principales inversiones energéticas de la región. Además de incrementar la oferta eléctrica, la maquinización de Aña Cuá optimiza el aprovechamiento de un brazo natural del río que hasta ahora no era utilizado para generación.
Desde la EBY paraguaya destacan que esta ampliación no solo mejorará la capacidad instalada sino que también aportará mayor flexibilidad operativa al sistema interconectado, reduciendo la dependencia de fuentes más costosas o contaminantes en momentos de alta demanda.
En el plano estratégico, la obra refuerza la integración energética entre Argentina y Paraguay, consolidando a Yacyretá como uno de los complejos hidroeléctricos más importantes de América del Sur.