El exjuez de la Corte participó de una charla organizada por la Corriente 25 de Mayo junto a Cynthia Ottaviano y Pablo Verna, donde se reivindicó la memoria colectiva, se cuestionó el rol del Poder Judicial y se llamó a sostener la lucha por Memoria, Verdad y Justicia en Argentina.
Fotos y texto de Patricia López Espínola
Lunes 23 de marzo de 2026. En el marco del aniversario por los “50 años del golpe cívico, eclesiástico y militar”, la Corriente Nacional y Popular 25 de Mayo, conducida por la economista Felisa Miceli, organizó una charla en su local de la Ciudad de Buenos Aires —a cargo de Carlos Gutiérrez— para reivindicar lo que los genocidas no pudieron borrar: el pensamiento, el debate y la construcción de la memoria colectiva.
La gran convocatoria del encuentro contó con la presencia del jurista y exministro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Raúl Zaffaroni; la doctora en comunicación Cynthia Ottaviano; y el hijo “desobediente” —su padre fue un genocida— Pablo Verna, quienes reafirmaron que “no hay democracia posible sin Memoria, Verdad y Justicia”. Además, remarcaron que “frente a los discursos de retroceso, respondemos con organización y con una memoria que sigue en movimiento”.
La comunicadora señaló que “tenemos muchos motivos para salir, no quedarnos quietos, tomar las calles y reclamar por nuestros derechos. No olvidemos que Cristina Fernández, líder del peronismo, está presa sin fundamento jurídico, y debemos luchar para que la liberen. Entre todos y todas, este 24 de marzo hagámosle saber al presidente Milei que somos miles quienes no vamos a claudicar en nuestro grito de Memoria, Verdad y Justicia”, expresó.
Antes de finalizar, levantó dos páginas de una publicación con los rostros de desaparecidos y desaparecidas, y exclamó: “¡Que nos digan dónde están! Seguimos preguntando, y por ellos gritamos con el coraje de Rodolfo Walsh y de los 232 trabajadores de prensa detenidos-desaparecidos: ¡Presentes! Y recordemos que la victoria es nuestra, no sé cuándo, pero es nuestra”, enfatizó en medio de un aplauso generalizado.
“Estamos viviendo una decadencia civilizatoria”
Por su parte, Raúl Zaffaroni reflexionó que “estamos viviendo un momento raro, y creo que el mundo que viene será más complejo que el actual. Esta economía financiarizada nos plantea problemas difíciles de comprender. Hasta hace poco creíamos que quienes se quedarían sin trabajo serían los informales, pero con la inteligencia artificial, los desempleados serán quienes brindan servicios”, sostuvo.
También consideró que podría disminuir el pensamiento abstracto si no se lo ejercita: “Las neuronas seguirán, pero no tendrán el funcionamiento suficiente”.
A su juicio, el país no atraviesa una crisis sino una “decadencia civilizatoria”: “No es crisis porque no sé si llegamos a un punto de inflexión. Veo una tremenda decadencia, y no sé si es occidental o una civilización que muestra una cara sonriente y detrás tiene una cara criminal”.
En otro tramo, el jurista citó al papa Francisco y advirtió que “todo esto no se sostiene porque, entre otras cosas, tenemos una economía sin productos”.
“No tenemos un Poder Judicial”
El penalista recordó que, a 50 años del golpe de 1976, “pasaron infinidad de cosas que nos cambiaron la cabeza y nos hicieron perder ingenuidad”. En ese contexto, alertó sobre la proliferación de “fake news” y sostuvo que “hay que pelear por la libertad de Cristina Fernández, Milagro Sala, Jorge Glas en Ecuador y Pedro Castillo en Perú”, a lo que definió como un fenómeno regional.
Zaffaroni explicó que en Argentina “no hay un Poder Judicial” y que se trata de un problema político más que técnico. “Los derechos consagrados en la Constitución y en los tratados internacionales, si carecen de eficacia, son apenas mala poesía escrita. Para que sean efectivos tiene que haber a quién reclamar”, afirmó.
También sostuvo que la responsabilidad es histórica: “Si tengo que atribuírselo a alguien, sería a toda la política argentina desde el siglo XIX hasta hoy”.
En cuanto al control de constitucionalidad, comparó el sistema local con el de Estados Unidos y señaló que, en la práctica, en Argentina “no resulta eficaz”, ya que las decisiones de la Corte no generan un efecto uniforme en todo el sistema judicial.
“Saldremos de esto, pero debemos pensar qué hacer después”
Finalmente, se mostró optimista: “Estoy seguro de que de este desastre vamos a salir, pero tenemos que pensar qué hacer después. Nos está faltando imaginar una sociedad mejor, un modelo que genere fe en el futuro de la Argentina”.
En esa línea, llamó a construir un Estado de derecho más efectivo: “Nunca será perfecto, pero debe garantizar la posibilidad real de reclamar derechos”.
“Soy optimista. Nuestros pueblos latinoamericanos no se quedan quietos. Volveremos a ver el sol en nuestra Patria”, concluyó.

