En Colonia Alegría, San Pedro, una pequeña productora de frutillas enfrenta la crisis con trabajo, diversificación y valor agregado, en un contexto donde los costos suben, el mercado se concentra y la agricultura familiar lucha por sostenerse frente a un modelo que expulsa a los pequeños productores.

Jueves 9 de abril de 2026. En San Pedro, la experiencia de Isabel Barreto expone el contraste entre la agricultura familiar y un esquema económico que empuja al abandono rural, mientras la producción diversificada y el valor agregado surgen como alternativa concreta para sostener ingresos y arraigo. En esa pequeña comunidad de San Pedro, es una de las pocas productoras de frutillas de la provincia.
Con su trabajo, como el de otras familias agricultoras, demuestra que la producción de alimentos puede abrir un camino alternativo para hacer frente a la crisis, mientras el modelo económico empuja a la concentración, al abandono de la chacra y a la dependencia de productos que llegan de afuera.
Semanas atrás, Isabel recibió al dirigente Martín Sereno, quien, en su habitual recorrida territorial, se hizo eco del pedido de insumos de esta trabajadora, preocupada porque la tormenta había destruido la cobertura de sus invernaderos. Grande fue su alegría cuando, pocos días después, a través del IMaC, recibió los rollos de plástico necesarios para repararlos.
“Creo que la historia laboral de Isabel no se mide en la cantidad de kilos que produce, sino en su capacidad de sostenerse, adaptarse y transformar su realidad en un contexto cada vez más adverso para quienes producen a pequeña escala”, señaló Sereno.
Consideró que detrás de cada frutilla que crece hay mucho más que una cosecha. “En esas frutas hay horas de trabajo silencioso, decisiones cuidadas y un conocimiento construido con años de experiencia, planificación y esfuerzo, en una forma de producir que no especula, sino que construye desde la tierra”, manifestó.
Para el dirigente, la chacra de esta productora no responde a una lógica de descarte, ya que todo se aprovecha y se transforma. A la producción primaria se le suma valor agregado con mermeladas, almíbares y otros elaborados que permiten generar ingresos, reinvertir y alcanzar mayor estabilidad.
“Es un trabajo multiplicado frente a un sistema que muchas veces empuja en sentido contrario. Sabemos que son muchísimos los que padecen el ajuste y el achique, y ante esa realidad, Isabel, junto a su familia, resiste en su chacra con más trabajo, esfuerzo y creatividad para seguir produciendo. Acá no sobra nadie: lo que falta es mayor acompañamiento para quienes realmente producen alimentos”, expresó Sereno.

Diversificar y encontrar oportunidades


El dirigente territorial destacó que, en un escenario donde los costos suben, los insumos se encarecen y el acceso a los mercados sigue concentrado, “experiencias como la de Isabel no son una excepción pintoresca, sino una señal clara sobre hacia dónde debería ir el desarrollo productivo. La verdadera discusión no es cuánto se puede producir, sino qué modelo queremos: uno que expulse a las familias del campo o uno que las fortalezca. En ese sentido, la soberanía alimentaria no es un discurso: es lo que hacen todos los días productores como Isabel y su familia”, remarcó.
Además, lejos de limitarse a una sola actividad, la productora diversifica, innova y encuentra en cada rincón de su chacra cómo resolver sus necesidades, porque en este contexto diversificar también es resistir.
“En esa resistencia hay una enseñanza profunda: cuando se cuida cada paso del proceso y se apuesta al trabajo y al conocimiento, el resultado no es solamente una fruta, sino también dignidad, arraigo y futuro. Ahora, con los invernaderos reparados, en Colonia Alegría Isabel vuelve a apostar por las frutillas, un cultivo poco común en la provincia, y lo transforma en una oportunidad con dedicación, aprendizaje y amor por lo que hace. Esa es la verdadera cosecha: diversificar la producción y generar una salida laboral para las familias rurales. Vamos a seguir acompañando esta producción que crece en y desde la tierra colorada”, enfatizó Sereno.