En momentos en que el kirchnerismo de paladar negro hacía cola para pegarle a Scioli y poner en cuestión su candidatura por el FPV, Closs se mostró junto a su colega, decisión, con la que expresamente acentuó la autonomía de la renovación misionera. Si bien la foto tuvo como escenario la inauguración de un espacio de promoción turística de Misiones en Mar del Plata, la significación fue mucho más que institucional. Ayudó la crítica que Kunkel formuló a Closs confundiendo los problemas de Buenos Aires con los de todo el país.
El gobernador Maurice Closs inauguró ayer jueves 8 un espacio de promoción turística en Mar del Plata y como manda el protocolo invitó al acto a Daniel Sicoli como gobernador dueño de casa. No obstante la ceremonia tuvo una significación política que trascendió lo institucional ya que se realizó en plena furia de críticas a Scioli por haber concurrido a un evento parecido organizado por el Grupo Clarín. Con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich incluido, muchos kirchneristas de paladar negro hicieron cola para condenar su actitud a la que, se califica de ambigua. Los otros precandidatos del Frente para la Victoria estuvieron durísimos y con discursos propios de campaña electoral le cuestionan la lealtad al proyecto. Todos consideran que aceptar una invitación de Magnetto es pasar un límite. El debate por esta cuestión abunda en los medios nacionales por lo que interesa aquí resaltar las implicancias que tuvo la decisión de Closs de sacarse la foto junto al “rengado”.
Un día antes, el mandatario misionero tuvo la ocasión de sentar posición en una entrevista que concedió al diario kirchnerista Página 12.
Closs admitió que tiene una excelente relación con Scioli y consideró que es una de las personas con mayor posicionamiento para 2015. Pero centralmente, y más allá de la defensa o crítica al candidato, ante las preguntas referenciadas en esquemas del progresismo Closs desestructuró al periodista al dejar en evidencia una mirada provincialista muy diferente al esquema conceptual porteño para el abordaje político, económico y social. Ante todo se mostró como aliado y no perteneciente a la estructura del FpV con lo que remarcó la autonomía del Frente Renovador de la Concordia de Misiones, precisamente una de las categorías constitutivas del movimiento que en 2003 rompió con la orgánica de los partidos tradicionales. Es la emancipación política que la Casa Rosada todavía no digiere aunque la embestida de 2007 para destruirlo ya no tiene las mismas proporciones.
Pero lo que los intelectuales aporteñados no perciben como nudo de la discusión, para definir los candidatos, son las categorías de un pensamiento más ligado a la gente. Por eso deja pasar, sin repreguntar cuando Closs responde a una pregunta sobre en qué lado está Scioli, haciendo referencia al territorio. Pareciera que no se termina de entender que la nación es una abstracción que expresa la unidad de pueblos y territorios. “Quienes tenemos responsabilidad territorial subrayó Closs- tenemos que intentar que estos escarceos naturales de la política no trasciendan a mayores, porque en definitiva nos vamos a tener que encolumnar detrás del que resulte ganador en las PASO, que recién se van a celebrar en agosto. El misionero no está preocupado por si Scioli fue o no fue a un lugar. Ni quienes le dijeron lo que le dijeron a Scioli…”
Paradojalmente, fue Carlos Kunkel, una de los guardianes más incisivos en la defensa de Cristina Kirchner, el que deslizó en la pelea la contradicción nación-provincias. Nadie le puede negar al “Flaco” su trayectoria y compromiso con el proyecto popular, pero al salir a pegarle a Closs por la mano que él entendió le dio a Scioli, desnudó su concepción centralista. En el Parlamentario, que le pidió declaraciones en el Congreso, dijo: “los dirigentes provinciales tienen que tratar de no agravar las contradicciones y los conflictos que tienen en sus propias provincias y en Misiones no está la situación como para dar consejos a los bonaerenses de lo que tenemos que hacer. En Misiones hay una situación conflictiva también entre la dirigencia local, entonces, primero que (Closs) solucione los problemas de Misiones y después los bonaerenses vamos a solucionar los problemas de la provincia de Buenos Aires que es una forma de solucionar los problemas nacionales«. Este remate no tiene desperdicio. Remiten a “la madre de todas las batallas”. Habría que recordarle a Kunkel y al periodismo progre que en 2009 y 2013, el FpV, perdió en Buenos Aires, pero que gracias a los “votitos” de las provincias “periféricas”, donde hay gobernadores que la ilustración porteña considera fachos, con la suma de esos votos, el FpV ganó todas las elecciones.

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