El gobernador Closs ha provincializado las categorías de continuidad con cambio como ejes conceptuales de la oferta electoral de la renovación para las elecciones de octubre. Puede sonar como un oxímorón, porque en la superficie son dos conceptos opuestos, utilizados en la misma expresión. Pero como no se trata de semiótica sino de política, en el contexto histórico que vivimos se entiende que los dos conceptos unidos no son contradictorios. Remiten a una imagen que sintetiza las demandas mayoritarias del pueblo misionero. Los treinta años de democracia, alcanzados ininterrumpidamente por primera vez en la historia argentina, fueron construyendo ciudadanía. La inmensa mayoría ha aprendido de lo perjudicial de las políticas pendulares que en los gobiernos populares bregan por aumentar el ingreso de los sectores del trabajo y en los gobiernos conservadores se dirigen al otro extremo, desandan el camino y defienden el ingreso de los sectores más poderosos de la economía. Desde esta perspectiva, todas las mediciones que consultan las motivaciones del electorado revelan que una amplia mayoría está dispuesta a defender las conquistas logradas en los gobiernos de la renovación. No se quiere una vuelta atrás. Pero paradojalmente, la misma gente pide más renovación, o reformas si no se quiere utilizar el concepto que en Misiones tiene connotaciones partidarias. En síntesis la mayoría aprueba el rumbo de las políticas de transformaciones, pero sin renunciar al reclamo de correcciones.
CONTINUIDAD Y CAMBIO EN EL AGRO: La propia dirigencia del FRC se ha pronunciado públicamente sobre la necesidad de afinar la gestión y más de una vez se apuntó a la burocratización de algunos dirigentes con funciones de gobierno.
Las quejas en la aplicación de las políticas para el agro, en ese sentido, son paradigmáticas. Ya desde la intendencia de Posadas Carlos Rovira en 1995 (ocho años antes de la conformación de la renovación) puso, se puede decir, la `primera piedra de lo que sería después la política para el agro que, desde la creación de las ferias francas, estuvo asociado a lo social, desde una concepción humanista. ¿Qué es eso?: invertir la lógica de la economía de mercado que termina desplazando al pequeño productor por ineficiente. Dar vuelta este concepto para sostener que lo eficiente se mide desde las condiciones de vida en la chacra. Al mismo tiempo, integrar el sentido de todas las políticas sectoriales. Por ejemplo: el desendeudamiento, que se inició ya en el gobierno de Rovira pre-renovación, constituye une de los logros fundamentales del Estado misionero en los últimos quince años ya que libera la toma de decisiones que se ve sometida con un Estado endeudado. Pero sus beneficios se legitiman en el consenso social que logra la gestión de gobierno, en el destino que se le dan a los recursos. Precisamente, la forma en que se invierte en el agro es lo que organizaciones sectoriales pretenden modificar. Sostienen que a pesar de la orientación correcta de la estrategia general de la política agraria, en los últimos años se advierte que esa premisa de invertir la lógica del mercado por una lógica humanista se ha diluido. Aunque es difícil cuantificar, se estima que dos tercios de los 30 mil productores están quedando afuera de los programas más dinámicos por la sencilla razón de que no pueden acceder al sistema de créditos. La concentración que se está dando en la expansión ganadera es un ejemplo. Lo macro y las estadísticas de crecimiento de la población de ganado vacuno, esconde la ausencia del Estado en la asistencia a los colonos más pobres. Una vaca en una chacra, que pueda dar dos o tres litros de leche por día, tiene una significación social que se escapa a la mirada del economista de escritorio.
LEYES QUE CONSTRUYEN UNA DOCTRINA: Revertir esta tendencia es uno de los cambios que demanda el pequeño productor. Por supuesto que defiende la continuidad del rumbo consolidado en leyes sancionadas por la renovación con el apoyo de otras fuerzas políticas. Pero no se deja de advertir que al interior de la renovación hay tendencias inerciales a dejar hacer y dejar pasar. Son los dirigentes que se dejan seducir por la prédica más propia del neoliberalismo. Por ejemplo, para dar uno sólo, cuando el ministro del Agro aborda la problemática yerbatera desde la viabilidad de los molineros, está cambiando la lógica de la economía social que es la impronta de la renovación. No es casual que desde afuera y adentro del movimiento político se denuncie que el Ministerio está manejado por Alex Ziegler a través del poder que ha concentrado la directora administrativa desplazando a los funcionarios políticos en la toma de decisiones. La administradora es la apoderada del partido que inscribió el diputado que, no casualmente, utiliza la palabra Libertad para diferenciarse como oferta electoral. ¿Libertad para los mercados?
Lo cierto es que la práctica desde el Ministerio desanda, sin previo aviso, el rumbo que se va definiendo desde las leyes para el agro que, como en toda la renovación van construyendo un marco doctrinario que debe servir de referencia conceptual para la acción. Repasando las leyes para el agro sancionadas desde 2011, podemos recordar:
*Ley VIII – N° 61 que autoriza al Poder Ejecutivo Provincial a constituir una S.A. con participación estatal mayoritaria con el objetivo principal de contribuir al incremento de la producción local con criterios de sustentabilidad ambiental.
*Ley VIII – N° 67 que establece el Ordenamiento Productivo de la Provincia que busca promover un desarrollo armónico, equilibrado y sostenible para las diferentes regiones que componen el territorio de misionero.
*Ley VIII – N° 63, instituyendo el Régimen Provincial de Asistencia para el Sector Tabacalero. La Ley atiende las demandas de los pequeños que no son sujeto de créditos ni acceden a los mercados. Precisamente son alrededor del 70% de los productores dedicados a esta actividad poseen inconvenientes con respecto a la titularidad de dominio de las tierras que cultivan, siendo escasa la posibilidad de rotación de cultivos y por ende muy alta la degradación del suelo a raíz de la explotación intensiva que realizan. Algunos se ven obligados a abandonar sus pequeñas parcelas para ir a instalarse en otras tierras con mayor grado de fertilidad, lo que produce grandes movimientos migratorios dentro de nuestro territorio provincial. La ley se propone que el Estado se haga presente solidariamente para acompañar y resarcir al pequeño productor tabacalero que está sometido a los avatares del clima y los procesos económicos.
*Ley XVI – N° 109 que dispuso la la creación de Registros de Ocupantes, Concesionarios, Adjudicatarios y Propietarios de Lotes Fiscales y de Ocupantes, Adjudicatarios y Propietarios de Inmuebles de Origen Privado, en el ámbito de la Subsecretaría de Tierras y Colonización del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables.
*Ley XXIV – N° 11 que declaró de utilidad pública y sujeto a expropiación, inmuebles del municipio Puerto Piray, con destino a regularización dominial de tierras y plan especial de colonización, arraigo y desarrollo agrario.
*Ley VI . N° 165 estableciendo la incorporación de enseñanza del “Cooperativismo” en los establecimientos del Nivel Inicial, Educación Primaria y Secundaria, Institutos Superiores de Formación Docente y en los regímenes especiales de la Provincia”.
*Ley VIII – N° 64 que creó el Programa de Beneficios para los Egresados de las Escuelas Técnicas Agropecuarias con el propósito de atender uno de los temas más importantes que afronta un recién egresado emprendedor, que es lograr el capital semilla suficiente para poner en funcionamiento su proyecto.
*Ley VIII – N° 66 Adhesión a la Ley Nacional N 26.141 Régimen Para la Recuperación Fomento y Desarrollo de la Actividad Caprina.
*Ley VIII – N° 68 instituyendo la Ley de Fomento a la Producción Agroecológica u Orgánica.

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