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Las presiones de todo el arco del poder político sobre el oligopolio yerbatero generó la primera respuesta. Esta mañana, desde Apóstoles y Corrientes, los grandes molinos hicieron deslizar el rumor de que se están quedando sin stocks. De esta manera se verían obligados a revisar su política de compras de hoja verde y respetar el laudo de 4,80 pesos por kilo y respetar la disposición de pagar cash. En consecuencia, se espera que en los próximos días se caliente la demanda y los grandes grupos que estaban mostrando comportamientos abusivos, se vean obligados a cumplir con el precio fijado sobre todo a cumplir con el pago a contado.

Posadas (Viernes 20 de mayo) El conflicto por el bajo precio de la yerba mate tiene una derivación inesperada. Según dejaron trascender fuentes de las grandes firmas radicadas en la zona Sur, Apóstoles y Virasoro,  por lo menos tres de los grandes jugadores del sector yerbatero admiten que “han estirado más de la cuenta la cuerda en la pulseada por lograr achicar sus costos y especular con las mejores condiciones financieras”.

Ese “estirar de la cuerda” para los empresarios, no es más que pura especulación y abuso de posición dominante. El “estirar de la cuerda” movilizó a los productores que tienen suficiente acumulación de conciencia en defensa de sus intereses. Era lo esperado. Lo que no vieron los especuladores fue la reacción de todos los misioneros. A través de sus representantes reaccionaron en defensa de los pequeños y medianos productores. El  conflicto de hoy fue disparado por el valor del laudo del precio de la verde, establecido a 4,80 pesos por kilo, muy debajo de los costos que ascienden a 5,17 y además por la impunidad de los molinos grandes que decidieron pagar a los proveedores con cheques a 280 días, tal como se informó en este sitio.

Los grandes, que actúan en forma cartelizada, venían argumentando que tenían yerba acumulada y stocks para dejar de comprar por más de un año. ¿Qué paso ahora que hacen saber que no tienen reservas?

Evidentemente la reacción conjunta de todos los partidos políticos, que sin distinción de banderías (más allá de algún renunciamiento personal) se unieron para fortalecer desde la política los reclamos de los tareferos, y productores pequeños.

El pedido de cupificación, que afectaría a los grandes pensado para superar el conflicto del momento, además de los proyectos de reformas para corregir estructuralmente los desequilibrios al interior de la cadena productiva, evidentemente debe haber influido para que esta mañana se deslice el rumor de falta de yerba. “Tiramos demasiado de la cuerda”, reflexionan.

De esta manera, el conflicto por el bajo precio que se está pagando por la hoja verde,  tiene una derivación inesperada. Según trascendió de fuentes del sector, por lo menos tres de los grandes jugadores del sector yerbatero reconocen que sus stocks bajó a niveles preocupantes, lo que se convirtió en una amenaza para la calidad y el prestigio de las marcas.

De esta manera, ante la escasez de hoja verde en stock, se espera que en los próximos días se caliente la demanda y los grandes grupos que estaban mostrando comportamientos abusivos, se vean obligados a cumplir con el precio fijado por el laudo de la Nación y, sobre todo, bajar sensiblemente los plazos de pago.