Al menos once provincias -Misiones entre ellas- y la Ciudad de Buenos Aires optan por no pagar el bono de 60 mil pesos a sus empleados. Los mandatarios provinciales priorizaron el equilibrio fiscal y argumentaron que ya habían otorgado aumentos o bonos a sus empleados públicos. El ministro de Economía había propuesto pagar una suma fija no remunerativa para contrarrestar la inflación.

Miércoles 30 de agosto de 2023. En un movimiento que marca una postura unánime, once provincias argentinas y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires anunciaron su decisión de no cumplir con el bono de 60 mil pesos que el ministro de Economía, Sergio Massa, propuso recientemente como una medida para mitigar los efectos de la inflación y devaluación. Córdoba, Catamarca, Jujuy, Entre Ríos, Misiones, Neuquén, La Pampa, Salta, Santa Cruz, Tucumán y Santa Fe se pronunciaron en contra de esta iniciativa.
La postura de los gobernadores se sustenta en distintas razones pero coinciden en dos motivos fundamentales: en primer lugar, argumentan que ya realizaron acciones para mantener el poder adquisitivo de los trabajadores en sus respectivas jurisdicciones. En este sentido, mencionan la implementación de cláusulas automáticas o «gatillo» que ajustan los salarios en función de la inflación acumulada. Otro aspecto crucial es la situación financiera de las provincias. Varios gobernadores señalan que no cuentan con los fondos necesarios para hacer frente a este pago excepcional. Algunos, como el ministro de Hacienda de Jujuy, Carlos Sadir, expresan que la medida parece ser impulsada sin considerar la realidad económica y financiera de cada región.
Durante toda la jornada del martes, las gobernaciones, muchas de ellas a través de sus ministros de Economía, informaron que no iban a otorgar el bono, que se destacó entre los anuncios que el funcionario nacional realizó el fin de semana, y que tienen como objetivo frenar la pérdida del poder adquisitivo frente a una inflación que en lo que va del año acumuló un 60 por ciento.
El ministro de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán, dijo a través de los medios que la provincia implementó aumentos salariales durante julio y agosto, y subrayó que otros sectores, como la docencia y las fuerzas de seguridad, están programados para recibir incrementos en septiembre.
El Ministro de Misiones interpreta que la propuesta de Sergio Massa está dirigida principalmente al ámbito privado, donde no se habían planificado aumentos salariales para estos meses. En su análisis, el bono se presenta como un adelanto a cuenta de futuras paritarias. En este contexto, Safrán enfatizó también la necesidad de reevaluar si los aumentos pactados se alinean con la actual realidad económica, especialmente a raíz de los acontecimientos posteriores al 14 de agosto.
Algunos mandatarios provinciales expresaron su malestar por no haber sido consultados previamente por el Gobierno nacional sobre la medida.
El bono propuesto por Massa consiste en pagar una suma fija de 60 mil pesos, dividido en dos cuotas, a los empleados públicos nacionales que cobren hasta 175 mil pesos brutos. Según el ministro, la medida beneficiaría a más de un millón de trabajadores y tendría un costo fiscal de 12 mil millones de pesos.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por su parte, argumenta que ya otorgó aumentos salariales que siguen de cerca la inflación de este año, gracias a acuerdos paritarios mensuales e incluso quincenales en algunos casos. Asimismo, el gobierno de Catamarca anunció un bono de 120 mil pesos a pagar en varias cuotas, mientras que Entre Ríos destaca que sus empleados ya obtuvieron un aumento acumulado del 76%, superando considerablemente la inflación.
La postura de los gobernadores y funcionarios provinciales refleja un enfoque pragmático y prudente en medio de un contexto económico desafiante. Si bien algunos gremios y trabajadores pueden estar descontentos con esta decisión, los mandatarios argumentan que priorizaron el equilibrio fiscal y la sostenibilidad financiera de sus respectivas administraciones.
La falta de un respaldo político contundente a la medida propuesta por Massa también indica una cierta división y falta de alineación en el peronismo. A medida que la inflación continúa siendo un tema candente en la opinión pública y entre los sectores dirigenciales, los gobernadores se encuentran en una encrucijada delicada entre mantener la estabilidad fiscal y atender las demandas de los trabajadores y sindicatos.
En última instancia, esta decisión de no otorgar el bono de 60 mil pesos pone de manifiesto la complejidad de la gestión económica en un país marcado por la volatilidad y la inflación. Mientras los líderes provinciales buscan equilibrar las necesidades de sus comunidades con las realidades financieras, queda por ver cómo esta situación impactará en el panorama político y social en los próximos meses.

Misiones Plural