Martín Sereno, el diputado provincial de Tierra, Techo y Trabajo (TTT) y referente provincial del Movimiento Evita, reflexionó en Plural TV sobre sus años de gestión legislativa enfocado en el bienestar colectivo. Con cerca de 800 proyectos, incluyendo leyes cruciales como la de soberanía alimentaria y la prohibición del glifosato, Sereno rescata el trabajo político siempre a partir de las necesidades, con el Estado en el centro, dijo.

Miércoles 20 de septiembre de 2023. El diputado provincial de Tierra, Techo y Trabajo (TTT), Martín Sereno, representó en la Legislatura durante dos mandatos a un colectivo de misioneros y misioneras porque su banca, entiende, es una conquista de todo un bloque y de miles de ciudadanos con necesidad de que sus voces y sus necesidades sean escuchadas. En ocho años de legislar, presentó más de 800 proyectos, incluyendo 120 leyes que abarcan temas diversos pero de necesidades profundas –definió–, como la soberanía alimentaria, la regulación de la tenencia de tierras y la prohibición del glifosato, entre tantos otros, que son el resultado de la labor colectiva, enfatizó.
Sereno explicó que sus proyectos se originan a partir del diálogo frente a frente con la población, que permite la identificación de necesidades concretas. Además de los proyectos de Ley, las “comunicaciones” surgen cuando las gestiones locales no resuelven problemas puntuales, mientras que las “declaraciones” se utilizan para fijar posturas políticas sobre diversos asuntos, recordó.
En un repaso por la gestión, el legislador dijo que al principio, cuando asumió, su temor era “alejarse del pueblo y perder contacto con la realidad”. Sin embargo, mantuvo el compromiso de representar a los más humildes y trabajar por un modelo más humanitario y solidario.
Entre los logros de la gestión está la firma del convenio con siete cooperativas agrícolas para la construcción de un secadero (en San Antonio) y un molino (en Bonpland) de yerba mate, destinados a apoyar a pequeños productores de yerba orgánica. “Este proyecto busca transformar la historia de explotación en los yerbales y promover un modelo de producción más sostenible y justo”, enfatizó.
TTT, la sigla de su espacio político (Tierra, Techo y Trabajo), es un proyecto político que busca transformar la sociedad a través de valores como la solidaridad y la generosidad. Busca garantizar tres derechos fundamentales: tierra, techo y trabajo, como base para la dignidad de todos los ciudadanos, dijo.
Sereno también es el referente provincial del Movimiento Evita, una organización social con presencia en todo el país. En Misiones, lograron consolidarse a fuerza de trabajo y organización en 50 municipios, “brindando empleo y produciendo bienes y servicios”, enfocados en el cooperativismo y la construcción de una sociedad más organizada, que logró un fuerte impacto en la provincia.
A pesar de estos avances, el diputado Sereno reconoce que todavía queda mucho por hacer, especialmente en un contexto donde la pobreza sigue afectando al 50% de la población. Su compromiso se mantiene, al definir que seguirán trabajando con las organizaciones “por un modelo de sociedad más justo y equitativo”.

Martín Sereno en Plural TV

-¿Martín, qué resumen hacés de tu gestión?
-Como siempre digo, si bien es una banca de un bloque que se llama Tierra, Techo y Trabajo, es una conquista colectiva. No soy yo; a mí me toca en esta ocasión representar a un colectivo y a miles de misioneros y misioneras; creo que hicimos una buena tarea legislativa. En estas cosas, así como soy duro con la autocrítica, creo que la falsa humildad no sirve para nada. Hemos hecho una buena tarea legislativa con un equipo muy fuerte, con un formato de trabajo que también parte del territorio y de lo colectivo; en estos ocho años le hemos dado formato legislativo a necesidades, reclamos, derechos, ideas, sueños, proyectos. Y los transformamos en proyectos legislativos: de Declaración, de Comunicación y proyectos de Ley. Si me preguntás el total de lo que hemos hecho en estos años, no te puedo dar una cifra precisa, pero estamos cerca de los 800 proyectos, unos 120 de ley y además Comunicaciones y Declaraciones. Para la persona que está mirando: aclaro que las Comunicaciones son proyectos concretos por necesidades puntuales de nuestra población -de caminos, puentes, escuelas-, que se solicita que se solucionen rápidamente. Normalmente llegás a una Comunicación cuando viene un tiempo de pedido de una gestión y no se resuelve, entonces buscamos darle el apoyo del Poder Legislativo para ver si logramos darle una respuesta. Las Declaraciones normalmente se hacen para fijar una postura política sobre algo; las Comunicaciones son pedidos puntuales, y las Leyes son propuestas normativas para un mejor desarrollo de determinadas áreas de la vida de nuestro pueblo.

-¿Esos temas te llegan o los buscás al recorrer la provincia?
-De todo un poco. Uno recorre la provincia; nuestro proyecto político está en territorio y surgen reuniones, pedidos, planteos, ideas. Algunas surgen de la lectura y del estudio de otras Legislaturas también. Tenemos proyectos que no se trataron, como el de los derechos de la naturaleza: leímos mucho sobre esto de iniciativas de Ecuador y de Bolivia: no fue una idea que nos surgió a nosotros iluminadamente; hay antecedentes en otros países.

-¿Qué planteos fueron válidos como para convertirse en leyes?
-Las 120 leyes que presentamos, para nosotros, fueron planteos válidos: la Ley de Semillas, la Ley de Soberanía Alimentaria, la Ley de Fomento de la Fruticultura, la Ley de Suspensión de Desalojos, la Ley de Emergencia Alimentaria, la Ley de Verificación Técnica Escolar, la Ley de Huertas Escolares, la Ley de Paridad de Género y Cupo Laboral. Te hablo de las normativas sancionadas, pero también menciono las que no se sancionaron, como los proyectos de los Derechos de la Naturaleza, de la creación del Banco Provincia; en junio y la semana pasada volvimos a presentar para se le dé tratamiento preferencial al proyecto de la jornada laboral a 40 horas. En realidad, todas surgen del diálogo con la gente; no presentamos leyes en vano para rellenar espacio, no presentamos leyes para hacer volumen de papel ni Declaraciones. En esto somos muy conscientes del compromiso y responsabilidad de ocupar esa banca que representa a un colectivo; entonces acá no hay caprichos individuales sino debates sostenidos y decisiones colectivas sobre qué vamos a presentar o no.

-¿Qué fue lo que más te costó, lo que más te llamó la atención cuando asumiste?
-Era un escenario nuevo para mí; yo venía trabajando en los medios (Sereno es periodista), realizando una función social y política pero desde los medios de comunicación. (La Legislatura) era algo nuevo para mí y me preguntaba si iba a estar a la altura de las circunstancias porque para nosotros es una responsabilidad enorme, demanda un compromiso histórico muy fuerte; esa era la duda que tenía y, de hecho, ya me habían ofrecido ser diputado y dije que no porque en su momento veía que estábamos logrando objetivos desde mi función de periodista. Además, tenía una imagen de los diputados de que eran no muy laburadores, no eran muy efectivos, no eran muy territoriales; tenía un prejuicio, reconozco que gran parte de la gente aún lo tiene, y tenía miedo de que esa alfombra roja me transforme y pierda distancia con el pueblo: para decirlo claramente, de que me aburguese y perder distancia con el pueblo, que es la vitalidad de todo proyecto político.

-Que era tu fortaleza en ese momento…
-Y creo que es lo que hace fuerte a un proyecto político, si no hay contacto con el pueblo, podés tener algunas ideas nuevas pero no estar cerca de la realidad; por suerte no fue así.

-¿Cuál fue tu primer proyecto de ley?
-Mi primer proyecto de ley fue la expropiación de la Chacra 187 de Posadas (ubicada en inmediaciones de las avenidas Urquiza y Zapiola, en 2016. Cuando juré, al sumir la banca, lo hice por los que no tienen voz y por los más humildes: creo que ese era el mandato por el que entro a Cámara y creo que lo sostuve estos ocho años. Después están nuestras luchas históricas, la agricultura familiar, la agroecología, la soberanía alimentaria, la regularización de la tenencia de las tierras, las banderas históricas que portamos siempre porque ese era el mandato, de llevarlas a la Cámara y que hacía años que no se discutían. Cuando planteamos llevar la ley de prohibición del glifosato, nos miraban todos como marcianos.

-Creo que todavía los siguen mirando un poco así (risas).
-Todavía nos mira así un sector empresarial, un sector partidario que hace lobby para las corporaciones. Lo que sí hay es un consenso social. El cambio climático no era algo que se discutía hace ocho años y menos en la Cámara de Representantes; entonces creo que esa agenda –que eran las banderas que militábamos hacía mucho tiempo–, logramos que se transformen en agenda de debate y en agenda legislativa; de hecho, hay muchas más leyes contemplando el tema ambiental que no surgieron de nuestro bloque. Para nosotros eso es una gran victoria porque no pretendemos que las mejores leyes salgan de nuestra bancada, porque el objetivo de las leyes que uno propone son los beneficios para el pueblo, por ahí de bancadas que antes ni miraban esos temas, y hoy que los propongan y los debatan, para nosotros, es fantástico porque nosotros miramos el concepto, no quién los presenta. Creo que en lo que tiene que mejorar nuestra política en general es en dejar los personalismos de lado. La política es un debate, una construcción de ideas y hay mucho personalismo todavía. Hoy lo veía –el lunes–en el acto de Sergio Massa en Itaembé Guazú, estaban todos empujándose para estar primeros en la foto. Pero el debate es que hay dos modelos de país que se están discutiendo: uno con Estado y otro a merced de las empresas; no importan las caras, importa a dónde empujamos.

-¿Qué te deja haber recorrido la provincia estos ocho años?
-Primero aclarar que no son ocho años; yo llevo 18 años recorriendo la provincia, desde que vivo acá, desde el año 2005, y la voy a seguir recorriendo. Hacerlo me deja un montón de aprendizajes y de afectos. En cada recorrida uno aprende, escucha, debate, propone, acuerda, suma. Además en los casos que hemos propuesto soluciones o hemos sancionado algunas leyes acorde a la necesidad de nuestro pueblo también hay reconocimiento, agradecimientos, mucho afecto de la gente y eso es grandioso; también mucha demanda y creemos que esa demanda viene por cierto grado de confianza: vos no le demandás a quien no le creés; no le pedís a quien no confiás; si vas con una demanda hacia alguien es porque pensás que te la puede resolver.

-Según vos, ¿cuál es la ley más importante que trabajaste?
-Todas. Puedo nombrar 20 de las que hemos sacado y para mí tienen el mismo valor porque no son leyes separadas, son parte de un recorrido y de un proyecto que paulatinamente va cambiando. Por ejemplo, la del glifosato, primero fue en los sectores urbanos y después en la producción de alimentos, no fue todo junto; son dos leyes pero es el mismo recorrido. De la mano viene la de soberanía alimentaria, la ley de semillas. Nuestras leyes son un entramado que apunta a un paradigma distinto de modelo productivo y modelo de vida.

Política partidaria y movimientos sociales

-Participaste del acto de Massa acá en Posadas…
-Así es, participamos del acto (el lunes en itaembé Guazú). Venimos respaldando, impulsando, sosteniendo y militando fuertemente su candidatura. También fuimos parte de un convenio histórico, que para nosotros fue un logro histórico, que llevó mucho tiempo de preparación, de debate y de lograr el consenso en Nación: un convenio que públicamente firmó el Ministro de Economía con el gobernador (Oscar Herrera Ahuad); después firmamos con Miguel Gómez, el Secretario de Estado, el presidente del Instituto Nacional de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena y siete cooperativas agrícolas para la construcción de un secadero y un molino para trabajar con los pequeños productores, yerba orgánica. El secadero en San Antonio, el Molino en Bonpland. Es un logro enorme para nosotros, con el mismo proyecto de venir a transformar la historia innegable de explotación de los yerbales, con otro modelo de producción, de trabajo; y creemos que lo vamos a lograr, es un pasito que estamos dando, para nosotros es un pasito muy grande.

-¿Qué es TTT (Tierra, Techo y Trabajo): su esencia más allá de su definición?
-TTT es un proyecto político que apunta a transformar la sociedad con un modelo mucho más humanitario con valores como la solidaridad, la generosidad, con ideas colectivas, dejando de lado los personalismos, pensando no solo en la coyuntura, sino también en el mediano y largo plazo; la transformación que necesita nuestra casa común. Creemos que este modelo de explotación, de corporaciones no conduce a nada, propugnamos la vuelta al campo y lo estamos haciendo, mismo en Bonpland con este proyecto gigantesco e histórico que es el Arca. TTT es ningún campesino sin tierra, ningún campesino sin trabajo, y ningún trabajador, trabajadora, sin derechos. Y Tierra, Techo y Trabajo porque son tres derechos básicos que creemos que deben ser el piso de dignidad para todo el pueblo. Que a nadie le falte un derecho; derechos que hoy parecen privilegios ya que muy pocas familias tienen su vivienda. Que ningún agricultor no tenga tierra para trabajar y producir. Creemos que es importante el modelo de soberanía alimentaria, no es un eslogan sino un modo de vida; es descomprimir las ciudades y poblar el campo de manera pareja y homogénea. Estamos en contra de los grandes latifundios de monocultivos intensivos, creemos que no solo dañan el ambiente, sino que también generan desocupación y hacinamiento en las ciudades. Hay una visión social y económica de los daños que hacen y por eso militamos y propugnamos otra cosa. Es una línea histórica de militancia que sostenemos; ahora hay algunas variables que parecen más fáciles porque hemos logrado generar conciencia en algunos temas, pero seguiremos porque hay mucho para hacer. Hoy tenemos un país con 50 por ciento de pobreza y para nosotros es inadmisible, hay que transformar esa sociedad.

-¿Cuáles son las tareas que realizan desde el Movimiento Evita, qué lograron, cuáles son los objetivos?
-Hemos logrado bastante, pero nunca alcanza, siempre queremos lograr más porque todavía tenemos un 50 por ciento de pobreza, por lo que no nos podemos dar por satisfechos. Este convenio que firmamos son siete cooperativas propias, que son las de la parte agrícola; después tenemos otra parte de textiles y otro tanto de construcción; también tenemos la primera cooperativa cultural de la provincia. Creemos en el cooperativismo, en un modelo de trabajo y producción donde nadie explote a nadie; creo que avanzamos mucho en eso. En estos 40 años de democracia hemos tenido una imposición cultural del neoliberalismo que apunta a la individualidad y al aislamiento; y nosotros remándola a contra mano venimos a proponer lo contrario. Creo que hemos avanzado mucho porque hemos logrado organizar a gran parte del pueblo, en 50 municipios, que se entiende nuestro modelo de trabajo, ya sea productivo o social, porque no hay que menospreciar el trabajo social, no vale solamente el trabajo que genera ganancias, también valen las tareas de cuidado, dar clases de apoyo gratuitas, atender a los adultos mayores, los comedores, los merenderos, los Espacios de Primera Infancia, creemos en ese modelo de sociedad organizada que hoy tiene que resolver cuestiones que el Estado no resuelve pero no menospreciando el Estado, sino que hay que ir resolviendo esta cuestión y convencer al Estado de que debe ser parte de esta solución.

-Traducime ese trabajo en números o en cobertura, para que se vea el trabajo de las organizaciones sociales, tan golpeadas constantemente.
-Estamos en 50 municipios, estimo que en producción agraria estamos trabajando unas 3500º cuatro mil familias; estimo que en los demás rubros y en las tareas de cuidado y en otro tipo de producciones, debemos ser unas 8 o 9 mil familias que pueden ser de 30 o 40 mil personas; no tengo el dato preciso. Esto es parte de la transformación que hemos logrado: hace 5 o 6 años se acercaba gente pidiéndonos un plan o un programa social, hoy en casi todos lados se acerca gente pidiendo trabajo. Saben que hemos generado trabajo y producción, entonces ya no preguntan por asistencia, sino por trabajo; se suman a producciones, a cooperativas. Hoy estamos produciendo un montón de cuchetas, que algunas se producen de forma particular y otras se venden al Estado; hemos sido promovedores de frazadas que el Estado entregó; también las hemos vendido de forma particular; también uniformes para empresas, para escuelas. Todo desde las cooperativas de trabajo y de los grupos que funcionan como cooperativas pero que no se han formalizado todavía, ya que nos parece un exceso armar en cada unidad productiva una cooperativa porque a eso hay que sostenerlo económicamente, administrativamente. Entonces la idea es que esas cooperativas conformadas puedan incluir más socios y trabajar en el rubro que sea, pero no multiplicar sellos; no nos parecen importantes los sellos sino la forma de trabajo.