Las medidas que empezó a adoptar el gobierno de Javier Milei, lejos de ajustar a “la casta”, impactó con muchísimas fuerza en los sectores más pobres y en la clase media argentina. Los favorecidos son los sectores más concentrados, una vez más.

Domingo 7 de enero de 2024. En esta primera semana de enero, el gobernador Hugo Passalacqua mostró una agenda de actividades activa. El funcionario asumió la gobernación este 10 de diciembre e instó a su Gabinete a no tomarse vacaciones y a atender las demandas de la población, en un contexto de crisis económica profundizada por las medidas del presidente Javier Milei, el libertario que, apenas asumió, tomó medidas en contra de la población aunque cumplió otras promesas de campaña, relacionadas con el ajuste y la eliminación de leyes de organización y protección a los más vulnerables.
En Misiones, Passalacqua inauguró hospitales, entregó viviendas y mantuvo reuniones con los sectores forestales y tabacaleros, con quienes analizó las retenciones a las exportaciones. La agenda del mandatario misionero comprendió también reuniones con ministros nacionales y con el titular de ANSES, ante quien gestionó fondos adeudados por la Nación a Misiones: ante Anses, reclamó la deuda de más de 60 mil millones de pesos que le pertenecen a los jubilados misioneros; solicitó retroceso en las retenciones a las producciones del agro provincial y ratificó ante el Ministerio de Agricultura de la Nación la decisión de Misiones de defender el precio de la yerba mate para los pequeños productores, una medida que disparó una postura similar en todo el país, donde los gobiernos provinciales anunciaron la defensas de sus producciones locales o regionales como los forestales y polleros de Entre Ríos; los pesqueros de la costa argentina; los algodoneros de Chaco y los azucareros del NOA, entre otros.
La propuesta misionera en torno a la producción yerbatera, busca cuidar las actividades productivas claves de la región, que generan puestos de trabajo y rentabilidad.
Los analistas políticos que semana a semana hacen una lectura del escenario nacional y local recordaron que el gobierno local decidió mantener una defensa de los recursos que le corresponden “desde la inteligencia y la construcción, sin discutir cuestiones estériles”, mientras buscan las mejores soluciones para los misioneros, indicaron.
El ajuste prometido para la casta política, judicial y empresarial, estalló en realidad en la clase media y en los sectores más necesitados, tal como se puede percibir con la suba en menos de un mes de más del 80 por ciento del costo de los combustibles, la energía eléctrica, los alimentos y el rubro automotor, por citar algunos ejemplos. Esa clase media argentina, que votó este ajuste, no esperaba sentirlo en su propio sector. Tanto el DNU, como las medidas de ajuste trasversal anunciadas por el ministro Luis Caputo golpeó con demasiada fuerza en los sectores más necesitados del país, mientras los ajustes en energía y combustibles, por ejemplo, favorecen a los sectores más pudientes y más poderosos económicamente, tal como sucedió durante el gobierno de Juntos por el Cambio, la alianza entre el radicalismo y el PRO, encabezado por Mauricio Macri. El gremialismo logró, también, frenar las reformas laborales que perjudican enormemente al trabajador, a quien deja a merced del empresariado y el mercado.
La política argentina mira con preocupación los ribetes violentos y actitudes cerradas de Javier Milei. Está tan cerrado al diálogo y tan desinteresado en atender y conocer las necesidades de las provincias que, por ejemplo, respondió con desinterés y crudeza que no era su problema (“no es mi problema”, dijo) que una provincia como La Rioja, por ejemplo, necesite ciertas atenciones presupuestarias a diferencias de otras, porque carece de ríos.
Una vez más las políticas que en la Argentina se presentan como antipopulistas solo generan condiciones económicas extraordinarias “para un puñado de grandes empresas dominantes del mercado nacional”, recordaron los analistas locales.
Este brutal ajuste, que todos conocen, impactó en todos los rubros comerciales, ya que las estadísticas de ventas muestran una enorme disminución.
Los analistas del Gobierno de Misiones destacan un nuevo ensañamiento del país central con las provincias, a las que les redujeron 15 por ciento de la transferencia de los fondos no automáticos y 20 por ciento de los automáticos, entre ellos el más importante: la Coparticipación Federal que es dinero de las provincias que van a la Nación para que vuelvan de manera porcentual y equitativa a las provincias. «En un contexto de alta inflación, reclamos salariales de los trabajadores y paralización de la obra pública, este tipo de recorte perjudica a los ciudadanos», enfatizaron.

Mientras tanto, los compradores de los países vecinos de Misiones -Brasil y Paraguay- mermaron sus compras en la tierra colorada y los misioneros empiezan a cruzar hacia esos territorios en busca de mejores precios, aún en un contexto de asimetrías cambiarias favorables para el extranjero.