Por Aníbal Velázquez.

Misiones Plural quiere rescatar el debate de ideas y proyectos que reivindique la política.Todavía es importante el saber y entender. Nos proponemos rescatar el aura que envolvía a la pasión política antes de la era del pragmatismo con el que las derechas adormecen las conciencias.

Por Aníbal Velázquez.

Los dueños de las finanzas, la economía y del poder judicial detestan a la política. Pero lo que hoy asombra no es eso, sino aquellos políticos que no pueden, ni tienen esperanzas de llegar al gobierno a través de las urnas, también la detestan. Hacen todo lo posible para darle la razón al “Poder Real”.

Coincido con Alejandro Horowicz cuando escribe en Tiempo Argentino de 10 de noviembre de 2014 que, “Por eso la política hastía, amarga, deprime, porque para que eso no suceda tendría que recuperar su capacidad de cambiar el mundo, el continente, la nación o la esquina de mi casa”. El periodista está enojado porque la política y los políticos despojaron “al tándem saber-entender de su aptitud transformadora”. En la nota está claro que habla de la opo.

Es por eso que Misiones Plural quiere rescatar el debate de ideas y proyectos que reivindique la política. Que todavía es importante el saber y entender. Rescatar el aura que envolvía a la pasión política de antaño. Que miles de personas en nuestro país, nuestro pueblo, necesita de pensadores que le muestren con dignidad la luz al final del camino, que no ofrecen soluciones mágicas, que el asombro de la prestidigitación es eso: Asombro! Y nada más. Que si un político de renombre pasa muchas horas ante las cámaras de televisión diciendo nada solo quiere asombrarnos, y todos quedamos esperando que nos digan cómo lucharán contra la evasión de los poderosos y su lavado de dinero, las cuentas ocultas en otros países, cómo se podrán equilibrar salarios con inflación. Cuando los formadores de precios no convencen que el Gobierno es el culpable y nuestros legisladores orondos exhiben porcentajes dibujados, aceptamos las condiciones para pensar que estamos en el horno.

El dicho popular indica que una golondrina no hace verano. La lucha es desigual, lo sabemos. El filósofo José Pablo Feinmann dice que Lacán, Sartre y Foucault, no hacen referencias o muy pocas, pero los que habitamos esta parte del planeta lo hacemos con frecuencia para explicar lo que ya ha sido expresado.

Hete aquí Feinman nos cuenta como a Foucault, que descree de la historia, la realidad lo invade con toda su potencia cuando mira que un pueblo movilizado vence al ejército mejor pertrechado de oriente y apoyado por el más poderoso del planeta. En Irán echan al sha para sustituirlo por el Ayatola Khpmeyni. “ Hay sublevaciones –dice- esto es un hecho; y es por eso que la subjetividad (no la de grandes hombres, si no la de cualquiera) se introduce en la historia y le da su aliento”. ( La F y el B de la H. pag. 632).

En esta lucha desigual, creemos que es útil y esperanzador iniciar un debate serio y desde fundamentos políticos e ideológicos que nos representan.