El Encuentro realizado por la Juventud Renovadora marca el segundo hito histórico de la Renovación desde su conformación, según afirmó entusiasmado Hugo Passalacqua, al hablar en la asamblea realizada el sábado 6 en Alvear y el día después en declaraciones a periodistas de la Mesa Grande. “Durante años se hablará del Encuentro” pronostica a sus colaboradores.
Pasaron tres días del Encuentro de la Juventud Renovadora en Alvear. Lo primero que se rescata es que tiene que ver con la recuperación de la política que se dio en la provincia y en el país desde 2003. Eso es lo trascendental y la convocatoria del sábado reflejó eso. No se explica de otro modo la presencia de más de mil militantes que concurrieron por sus medios respondiendo simplemente a la invitación y el registro de 780 referentes de las 75 comunidades que llegaron en representación del partido, de sectores sociales y de organizaciones no gubernamentales. Fue muy distintivo de la identidad de la juventud renovadora, que no se haya ido sólo a respaldar a Hugo Passalacqua como candidato y atender un discurso, sino fundamentalmente que concurrieron con sus apuntes a divulgar demandas, a hacerse escuchar.
Como el mismo Passalacqua lo destacó el día después en una mesa de periodistas, la envergadura del encuentro demuestra la inserción real que tiene la Juventud Renovadora en todo el territorio provincial, en los sindicatos, en las universidades y en ámbitos de la sociedad civil. Siempre se estigmatizó a la organización de muchas maneras y el cerco mediático sobre el Encuentro demuestra que si bien nadie cree en brujas, que las hay, las hay. El Encuentro demostró la capacidad de organización que tiene la Juventud, que puede convocar a cientos de dirigentes a conversar, a verse las caras, a poner en común demandas diversas para elaborar propuestas concretas y plasmarlas en un prometido documento con ideas para la acción.
El importante impacto político que tiene el Encuentro es indisimulable, tanto para afuera como al interior de la Renovación, aunque intente ser ninguneado. Es otra demostración de la existencia de una realidad profunda, rica en historias grandes y cotidianas, en relatos olvidados, en compromisos de vida, que los medios no quieren o no saben reflejar. El Encuentro fue, diríamos un verdadero acontecimiento, porque no es un hecho cualquiera, marca un antes y después, porque no es neutral para el espacio ver a cientos de jóvenes, más dirigentes que militantes, movilizados y comprometidos con un proyecto político. Es lo que vio el Vice, cuando sostiene que después de la fundación de la Renovación en 2003, el Encuentro constituye el segundo hito histórico de la Renovación. Observa Passalacqua que en los años fundantes, el espacio vital de inserción fue el espacio de los misioneros que los partidos tradicionales, obedientes de Buenos Aires, dejaban vacío. Hoy, afirma que la energía se encuentra en la organización de los jóvenes y en su común unión con el proyecto renovador.
Desde otra perspectiva, se puede destacar también que la realización del Encuentro, le hace bien a la democracia porque eleva el nivel del debate político, una obsesión de Misiones Plural.
Los jóvenes lo dijeron también con claridad. Apoyan la candidatura de Hugo Passalacqua, pero hacen saber que no hay nombres mágicos, lo que hay es un proyecto político que conduce Carlos Rovira y que con la gestión de Maurice Closs viene transformando la provincia. No obstante hablan de candidatos, porque entienden y demandan confianza, una categoría en política complementaria al de lealtad. La confianza se referencia siempre a un proyecto que debe adaptarse permanentemente a la realidad para mejorar la situación de los misioneros, y al mismo tiempo afianzar los afectos entre los compañeros de ruta. Confianza que se nutre de lelatad al proyecto y no con personas que creen que ha llegado la hora de la espada.
Lo que dijo Passalacqua
El vicegobernador habló dos días seguidos sobre el tema. En el Encuentro, que tuvo como escenario el Lodge Ecode UDPM, recibió el apoyo orgánico de todas las agrupaciones juveniles de la Renovación como candidato a gobernador. No pudo eludir el tema, como inevitablemente fue abordado en la mesa de periodistas el día después. Pero los escarceos por las candidaturas, aunque estén en la superficie de la agenda de medios y dirigentes, no es lo central, ni en el momento que vive la sociedad –que es lo que dice Passalacqua- ni central para la política.
Esa obsesión, digamos de movilero, no puede esconder la verdadera significación del Encuentro de la Juventud y la capacidad de organización que pone en evidencia su dirigencia.
Por eso vamos recortar las declaraciones del Vice, tanto en Alvear como en la Mesa Grande, para subrayar la significación del Encuentro.
Al iniciar su discurso en el Encuentro, donde compartió la mesa con referentes de todas las agrupaciones, señaló: “ustedes no tiene idea el valor que significa en política el ser amplio, sobre todo en la Renovación”, con lo que sutilmente disparaba contra las rencillas internas al interior de la Renovación, digamos de los “grandes”.
Recordó entonces, como lo hizo después con los periodistas, que “este espacio nació entre cinco gatos locos, cinco, y no lo digo simbólicamente, éramos cinco mismo en una mesita con Carlos Rovira a la cabeza, nos invitó en ese momento en el 2003 a una aventura que parecía una locura, enfrentarnos a las viejas estructuras, romper con ellas, los viejos partidos eran el cien por ciento del electorado y preguntábamos dónde entrábamos nosotros sí está todo lleno (las famosas encuestas). Hay un espacio – nos decía Carlos – es el espacio de los misioneros, ese es el espacio que falta y en ese espacio debemos ir, a un lugar donde liberamos la energía que tienen los misioneros, siempre atados por ideas que venían de Buenos Aires, siempre se manejó así la política, no nos engañemos. En ese momento sentí, en esa noche, que era una situación histórica, que cambiaba el rumbo de la historia misioner. Tres semanas después presentábamos listas, obviamente presentamos los candidatos a Intendentes, a Concejales, parecía que no llegábamos, no dormíamos y se llegó porque había una energía extra que era la del misionerismo. Esa sensación de hacer historia que teníamos esos cinco gatos locos, que jamás soñábamos con estar acá ante más de mil gurises, lo siento ahora. Siento que este es el segundo paso que estamos dando”
“Este es el primer gesto de ir pasando la posta, somos una generación estructurada en concepciones que variaron en su momento por las cuales irrumpimos, ustedes ese trauma no lo han tenido, son más limpios, son más puros y coinciden con la generación mía y la que estuvo antes cuando éramos jóvenes. Hoy compartimos el mismo sueño y eso no tiene edad, lo que si necesita ese sueño es la energía vital y móvil de la juventud”
“Siempre los viejos dirigentes dejaban a la juventud para después. Hoy es el revés, gurisada vengan que tengo problemas, exactamente al revés, para eso hay que militar y comprometerse con la realidad, estar gente con la realidad. La realidad no se la mira por la tele, se la sufre, se la vive, se la siente en la piel. Me faltaron manos y bocas para abrazar y besar a cada uno de ustedes, fue un momento de dignificación de la política. Esto no es un rejunte, la política se construye con afecto, preguntar qué puedo hacer por vos mirándole a los ojos. No hay otra forma de hacer política y la Renovación vino de eso”
Sensaciones como en la despedida de Néstor
En la Mesa Grande, al ser preguntado por el Encuentro resumió: “eran más de mil y pico de jóvenes. Un día de calor, cada uno vino por su cuenta a debatir, preguntar y dar su opinión. Uno se ve reflejado en lo que uno fue, el militante juvenil lleno de sueños con algunos que se pudieron concretar y otros que todavía no. Ellos no son solo sueños, son ganas, son energía y además del futuro ellos son el presente. Sus opiniones valen, quieren ser escuchados y quieren actuar en política, quieren ser protagonistas de la política. Sorprende como en algún momento también sorprendió la juventud que fue a despedirlo a Néstor, algo así sentí”
Después de cambiar ideas y comparaciones con las juventudes de los 80, volvió a referirse al Encuentro de Alvear y remarcó que “no eran cuadros políticos, de formación de 15 años de asamblea sino gurises laburantes y realmente me sorprendió mucho. Para mí hubo un momento histórico de la Renovación donde éramos cinco gatos locos y esto es el segundo momento histórico porque ya hay a quien traspasar los mandos. Eso para un partido muy jovencito como lo es la Renovación, te llena de energía, te das cuenta que no es al cuete”
Refutó también suspicacias de los periodistas que ven intenciones espculativas en la participación. “No hagamos esa reducción porque es, otra vez, caer sobre que el joven está por eso. Además cuando uno está en una acción de Gobierno el cargo es un puesto de lucha, es gestionar la cuota de poder que la sociedad te dio para mejorar la vida de la gente que te concedió ese poder. Los chicos necesitan un lugar donde participar. Yo trabajo con chicos de 21 a 22 años que es donde la juventud está en su potencia y les recuerdo, como decía Freire, que la educación está para enseñar a leer y escribir pero también para leer al mundo, leer las letras y leer la realidad, saber lo que pasa a tu alrededor para saber modificar la realidad. Creo que los jóvenes en los 90 sufrió muchísimo porque fue excomulgada de la política, porque eran inútiles que molestaban y había que sacarlo del ruedo. Ahora, en esta política, tienen esta visión de querer ejercitar la política y eso es muy esperanzador”

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