La cultura ucerreísta del doble discurso, como práctica política y cultural no es neutra, según analiza Aníbal Velázquez. Según revela, esa actitud “cívico republicanista” bloqueó la inserción de artículos en defensa de los derechos humanos y sociales en la Carta Orgánica de Posadas. Velázquez apunta, aunque sin nombrarlo al diputado Bordón cuando fue convencional.
Por Aníbal Velázquez
En su alocución de inauguración de su octavo período como presidente de la Cámara de Representantes de la Provincia de Misiones CER desocultaba con crudeza el doble discurso de los Radicales. Cuando dijo al referirse a la elección del presidente: “Hacerlo por los Diputados de la minoría …como el centenario partido que ha dado la espalda a la soberanía popular que es el voto… Aquí importa-agregó- mucho más lo que se hace, lo que se practica que, muchas veces, la reclamada ética republicana que no se cumple como en este caso a la hora de respetar la mayoría que eligió el pueblo de la Provincia de Misiones”.
Desde esa posición queremos profundizar el debate sobre los “dobles discursos”. Habrá que aclarar antes que no se lo tratará como una ironía socrática que expone al oprobio de la contradicción. Se tratará de desnudar una actitud política, una “cultura” que guía a un político en sus dichos y sus acciones.
Lo definimos “doble discurso”, porque se lo hace exprofeso y no como una “contradicción” que desde la lógica proposicional sería falsa para cualquier interpretación. Y este caso lo hacen desde un valor de verdad que guía su praxis.
Los representantes del partido centenario predican la “ética republicana” y cuando disputan una interna generan hechos muy lejos de tales valores. Y lo multiplican desde sus exposiciones mediáticas. Por ejemplo el resultado último que fue reñido y se definió por una diferencia de no más del 2%, el ganador, lejos de la prédica, impone su mayoría para quedarse con todos los cargos, incluso en el legislativo.
Recuerdo cuando se discutía la Carta Orgánica Municipal de Posadas los mismos actores, en una actitud “Cívica Republicanista” (del doble discurso) intentaron dejar sin quórum a la convención con la intención de que no se promulgue la Carta Magna. No hay explicación, pero la oposición no quería respetar las decisiones que se obtenían en las comisiones desde la mayoría. Tan expuesta resulta la práctica que la comisión donde se trataba los Artículos sobre Derechos Sociales y Humanos no aparecen en la norma porque el presidente de la comisión, hoy diputado, no convocó más a reunión de la Comisión que presidía y todas las propuestas quedaron sin despacho.
Dice Roland Barthes, profesor del Collège de France (1915/1980), que “solo puede haber libertad fuera del lenguaje”, que el discurso es una herramienta en donde está agazapado el poder. En este caso el poder mediático que instaló en la práctica de los nuevos actores del partido centenario el doble discurso. ¿Podrán sortear esa trampa en el corto plazo?. Antes tendrán que percibirlo.
En la nota anterior resaltábamos que todavía es importante el saber y entender. Rescatar el aura que envolvía a la pasión política de antaño. ¿Podrán?

Deja un comentario