Aquellos que quieren imponer sus ideas desde la prepotencia y los gritos son los que se sienten débiles de argumentos y perdedores, reflexiona el dirigente Aníbal Velázquez, que sufrió la cárcel durante la dictadura por pensar diferente. Considera que los agresores están cooptados por la violencia del poder mediático y además de ser cobardes actúan como la mafias del fútbol.

Por Aníbal Velázquez
La agresión al candidato a intendente por la Renovación Joaquín Losada, quien aparece como uno de los favoritos en la visión del electorado nos llamó a estas reflexiones: Los manuales de ciencias políticas son enfáticos al argumentar que aquellos que quieren imponer sus ideas desde la prepotencia y los gritos son los que se sienten débiles de argumentos y perdedores. “El respaldo interno a Losada y su firmeza política dejaron aislado el virus de la violencia como método” resaltaba Misiones Plural. Es urgente y necesario entonces desentrañar las motivaciones y los objetivos de tamaña aberración política. Se nos ocurre pensar que esas prácticas provienen de sujetos cooptados por la lógica del poder mediático concentrado que permanentemente predican y practican la violencia. En ese contexto se puede leer el operativo Bonadío- Macri en Rio Gallegos, el allanamiento y embargo “preventivo” a Víctor Hugo Morales de esta semana. Este último con amenaza de derribar la puerta imitando el accionar de los Grupos de Tareas de la dictadura genocida. Sucede que el poder concentrado ya no tolera la democracia.
LOS AGRESORES SON COBARDES Y ÚTILES AL PODER ANTIPOPULAR: Lo definimos como cooptados porque “La instauración del sujeto bélico comunicacional sobre la derrota del sujeto-hombre, del sujeto praxis, del sujeto inmerso en la historia, que es el único que puede oponerse al poder”… “El Poder cree más que nadie en el sujeto y su poder crítico. Por eso quiere colonizarlo y destruirlo. Poca cosa hay más incómoda para el Poder que el sujeto crítico” (digo de memoria) al decir de J.P. Feinman. Todo indica que los autores de la agresión fueron derrotados. Aspiran e inhalan la debilidad del perdedor, el desesperanzado. El Poder real detesta la democracia porque siempre supo que en las urnas, el voto, le es esquivo, los cooptados no ignoran eso y le hacen el juego. Hoy los encuentros de futbol se juegan sin tribuna visitante producto de la violencia, proveniente de sujetos violentos que perjudican al equipo que dicen defender. Todavía está fresco el encuentro en la Boca, cuando jugaba el local contra River por la Libertadores, y aquel fatídico gas pimienta. El gesto irracional de un hincha azul-amarillo terminó eliminando a su equipo del certamen. Traemos el ejemplo porque remite a la defensa cuasi mafiosa de espacios de supervivencia. Esa es la consecuencia directa de un método inhumano. Además cobarde. Se refugia en una bengala arrojada desde la tribuna o una molotov en horas de la noche a un dirigente digno que nunca tuvo custodia.
LA POLÍTICA RESULEVE LAS DIFERENCIAS POR CONSENSO Y EN LAS URNAS: Es cierto que en todas las sociedades modernas anidan enfrentamientos, conflictos, antagonismos de todo tipo, y precisamente la Política, así con mayúsculas, implica el renunciamiento a la violencia para resolverlos, la Política institucionaliza esas tensiones y contradicciones para resolverlas en el diálogo, desde la razón y desde los intereses de las mayorías. La Política, si es humanista, al poner el acento en lo humano, rescata el otro aspecto de las sociedades, la solidaridad, la hermandad, el optimismo, y el compañerismo en una fe que proclama la necesaria realización de los objetivos de sus luchas. Rescatábamos en notas anteriores el rasgo humanista de la Renovación. Este atentado, se aleja de toda esa filosofía. Los que lo hicieron no luchan por nada trascendente. Ni por la libertad, ni por la democracia, sólo desnudan su impotencia, su mediocridad y su débil pertenencia al movimiento democrático. Los candidatos que reflejan la identidad humanista de la Renovación se recortan en el panorama electoral porque se identifican con las luchas tradicionales de los movimientos populares. Por recuperar la autonomía de la Política en defensa de la soberanía popular, por financiar escuelas secundarias en cada municipio, por garantizar la salud a los más vulnerables, por la soberanía alimentaria, por sostener un rumbo de transformaciones y de distribución de la riqueza.