La UCR Misiones no encuentra la salida al laberinto que su propia conducción fue construyendo en las mesas de negociaciones para armar una alianza electoral. El acercamiento a Puerta generó una crisis interna que amenaza con un cisma. Por eso, Damiani y Pastori vuelven sobre sus pasos y pidieron una nueva oportunidad al PRO, aunque llegan debilitados al encuentro que se realizará mañana martes 21.

La UCR de Misiones se encuentra al borde una nueva fractura. De concretarse la alianza con Ramón Puerta que vienen negociando Hernán Damiani y Luis Pastori, será inevitable la ruptura en el comité central, en los municipios, en la JR y hasta en el bloque de diputados. Es un final cantado, tan previsto que hasta existe un mandato de la Convención que impide alianzas con Puerta o el puertismo, así, con nombre y apellido.  Es difícil entender entonces desde la lógica política el tiempo que dedicaron en los últimos días los directores del partido a negociar una alianza con el Frente Unidos. El argumento esgrimido en la reunión cumbre realizada el sábado 17 de San Ignacio es demasiado pueril: que Puerta sólo pide el cuarto lugar en la lista de diputados y no cuestiona la candidatura de Gustavo González. Nadie, a esta altura del proceso democrático que se inició en 1983, puede creer ingenuamente que alianzas de ese tipo suman votos matemáticamente. Hay experiencias frustrantes. Cuando la UCR se presentó aliada a Jorge Galeano no pudo consagrar ni un diputado provincial. Asimismo Puerta que en 2007 había tenido un respaldo de 80 mil votos, logró en 2009 una alianza con Tschirsch que había tenido 120 mil votos. El resultado fue 45 mil y no 200 mil.  Y esto se sabe. ¿Entonces qué hay detrás  de los pasos fallidos que dan Damiani y Pastori, arrastrando con ellos al inexperto González? La explicación ensayada por algunos analistas es el de la necesidad de financiar la campaña pero, no parece tener sustancia ya que ese simple hecho lo tenía solucionado replicando el mandato de Gualeguaychú en la provincia. Hay otra lógica operando en el Comité Provincia, que tampoco se puede reducir a la inflexibilidad de mantener la candidatura  a gobernador.

NUEVAMENTE LAS CONSPIRACIONES DEL COTY: Sin caer en la contra-lógica de las teorías conspirativas, quizá una punta de la desorientación que tiene la UCR esté en las intrusiones del poder económico en la toma de decisiones. Una punta, para destejer la madeja podría encontrarse en los posicionamientos y apoyos que tuvieron los dos candidatos que disputaron el ballotage en la Ciudad de Buenos Aires. Se libró en el acto electoral una interna del “círculo rojo”. No para voltear a Macri, sino para condicionarlo. Cualquiera que haya estado en la Capital en los últimos días pudo advertir a simple vista que la propaganda Lousteau triplicaba la de Rodríguez Larreta. Nada menos. Estaban detrás del ex ministro de Economía, Jorge Britto, Crhistian Colombo y Coty Nosiglia, referentes del sector financiero, que, como será, ven en las políticas de Macri un sesgo desarrollista, a pesar de que en su gestión cuadruplicó la deuda en dólares de la CABA, privilegiando el negocio de los bancos. Lo que se disputa, claramente, es quién toma las decisiones. ¿Y por qué viene esta referencia al caso? Porque esa disputa al interior del establishment se extiende en todos los frentes. Aquí en la provincia, es Puerta el más confiable para este sector y no Alfredo Schiavoni.

 LA INVIABILIDAD DE LA ALIANZA ANTI: Como sea, las sinrazones de la las idas y vueltas de la dirección técnica de la UCR Misiones, están arrastrando el partido a un laberinto y no encuentran la salida.  En la cumbre de San Ignacio quedó de manifiesto. Se repasaron las conversaciones sin resultados con Alex Ziegler, con Héctor Bárbaro, con Claudio Wipplinger, con Puerta y con Schiavoni. Como si fueran poco, parió una sugerencia del socialismo para recrear el espíritu de 2006 con una propuesta que no cierra política ni jurídicamente.  Desde lo fáctico, la propuesta de presentar una misma fórmula en boletas separadas de diputados, es al menos judiciable porque estaría violando el espíritu de la ley electoral en vigencia y desde el abordaje político, se sabe que la polarización beneficiará a la Renovación, que contrariamente a lo que se supone no tiene en su agenda el tema. La gran alianza además condenaría a los aliados a presentarse con boleta corta.  Fracasados así los intentos de revivir al obispo Piña y pinchadas desde adentro las negociaciones con Puerta, los directores Damiani y Pastori volvieron a pedirle un cable de salvación a Schiavoni. En la reunión de mañana, según podemos afirmar, el PRO no cederá la candidatura en negociaciones entre dirigentes. La propuesta será definir el candidato a gobernador en el resultado provincial de las PASO del 9 de Agosto.

MOLINA Y BORDÓN LEYERON A MARECHAL: Siguiendo la metáfora del laberinto, el partido está adentro y no encuentra la salida.  No es nada novedoso. Desde las elecciones de 1987 cuando Cacho Barrios  mandó cortar boletas en Posadas y en 1995 conspiró para que Tulo Llamosas no asuma la gobernación, era el faro de Mario Losada el que encontraba el rumbo y la salida a las situaciones problemáticas, generadas en una continua toma de decisiones de Cacho que las llevan siempre a los mismos lugares, a los mismos errores, a los mismos fracasos y frustraciones.  En la cumbre de San Ignacio, los diputados Molina y Bordón, al parecer después de un “insight” se pronunciaron por preservar en las elecciones la sigla de la UCR y presentarse con la simbólica Lista 3.  Como Leopoldo Marechal plantean una solución para salir del laberinto: por arriba.  El escritor decía que podría ser una alternativa creativa, ya que salir para arriba es salir  del problema para abordar desde otra perspectiva la situación problemática. Es, y no casualmente, la que proponían los dos diputados expulsados a principio de año.