La firme actitud manifiesta por Rovira de no festejar después de las PASO, y el gesto acompañado por la fórmula, de no sumarse a la habitual conferencia de prensa de la noche del domingo 9 tiene un profundo singificado político. Inrterpeta el acto eleccionario como un pronunciamiento popular y no como un mero resultado entre las fuerzas partidarias. Remite a 2011 y 2013, En más de una oportunidad el conductor del movimiento Renovador hizo alusión a la enorme responsabilidad delegada por el contundente pronunciamiento de las  urnas cuando la Renovación tuvo el respaldo del 72%. Más política y menos festejo que en la Argentina de los últimos años remite ya a l antipolítica de los globos y el decadente baile de un Macri perdido en sensaciones futboleras. Se adelanta también a los imprevistos y a la suposición de que tras las PASO pareciera que está todo dicho para Octubre. El gesto llama a no dormirse y seguir con la gestión, hay lecciones en la historia como la batalla de Waterloo que estaba ganada de antemano por Napoleón. . 

El pronunciamiento popular del 9 de Agosto  fue claro en la provincia en respaldo al proyecto de la Renovación ya que Maurice Closs obtuvo 303 mil votos, superando el 52% y el segundo, Humberto Schiavoni, 72 mil.  Pareciera que está todo dicho para las elecciones de Octubre. Así lo traducen reacciones de algunos referentes de las oposiciones, como la huida de Luis Pastori que viendo que el barco se hunde se rasga las vestiduras con renunciamientos poco convincentes, la desaparición mediática de Hernán Damiani mientras negocia la rendición de la UCR con el macrismo y hasta de la más coherente de Humberto Schiavoni al lanzar y poner en el centro de la oposición a la alianza Vamos Juntos y a la vez poner fin a la telenovela del gran acuerdo provincial anti-renovador y al asambleísmo permanente que diluyó la construcción de una alternativa.

Paradojalmente, la actitud más moderada se hizo ver en la conducción del movimiento renovador y en los integrantes de la fórmula de gobernador y vice al rehuir cualquier atisbo que pudiera confundirse con un festejo resultadista. Por eso dejaron lugar sólo a los candidatos a cargos nacionales la conferencia de prensa que tradicionalmente, después de cada comicios, convoca Maurice Closs en la Casa de Gobierno. Rovira se pronunció desde la función institucional de presidente del Frente más votado a través de un comunicado para resaltar que no estaba previsto festejo alguno en respeto a las expresiones plurales. Precisamente, al puntualizar “expresiones” se refiere a las elecciones como “el pronunciamiento del pueblo» como fundamento de la democracia y respeto a la diversidad manifiesta en las urnas.

 ESTRATEGIA Y TOMA DE DECISIONES: Con toda intención política, el escueto comunicado de Rovira se hace espacio para recordar que Misiones fue la primera provincia en sumarse al proyecto nacional que promueve a Daniel Scioli como nuevo Presidente de la Nación. No es de ahora ni de ayer, ya a fines de 2012 se encuentran declaraciones de Hugo Passalacqua en favor de la candidatura de Scioli y en 2013 pronunciamientos orgánicos de la Renovación en el mismo sentido.    

La movida revela una visión estratégica, hoy ampliamente reconocida como factor determinante en el sistema de toma de decisiones de la Renovación. La anticipación de tres años en respaldar a Scioli, no es intuición sino producto del pensamiento estratégico. Empieza con la definición de un objetivo para un futuro lejano y trabaja retrocediendo hasta el presente en el cruce de variables y tendencias que se descubren en la estructura económico – social. Así, un conductor se anticipa a lo que vendrá porque sus movimientos están basados en lo que es posible y altamente probable que suceda y en lo que él quiere que suceda. Porque sin objetivos claros a largo plazo, las decisiones de los partidos políticos se convierten en exclusivamente reactivas y terminan enredados en el juego del poder económico. El método del estratega consiste en enfrentarse a las ideas predominantes con preguntas metodológicas: ¿qué es lo que intento conseguir y en qué modo puedo hacerlo? ¿Cuáles son mis debilidades y mis fortalezas? ¿Cuáles mis oportunidades y cuáles las dificultades? Es la matriz DAFO que el mismo Rovira reveló está en la base de su toma de decisiones.  También, lector de Sun Tzu, comprende que la estrategia diseñada es un plan que demanda realizaciones desde la práctica. Son las medidas que el estratega chino denominó táctica.  Pero el mismo militar alertó que “la estrategia sin táctica es el camino más lento a la victoria. La táctica sin estrategia es el ruido que precede a la derrota”. Esto que dijo Sun Tzu se puede ilustrar en la diferencia entre la decisión de Rovira de apoyar a Scioli y la decisión de Ernesto Sanz de apoyar a Macri.  Jugar a la UCR en Cambiemos no tenía objetivos a largo plazo sino que fue una táctica reactiva ante la presión de los medios y el poder económico.

RECUERDOS DEL 2011 Y EL DILUVIO DE WATERLOO: La diferencia entre las acciones referenciadas a un plan y entre la mera reacción ante la coyuntura,  es saber cómo avanzar cuando el horizonte no es claro, cuando es necesario actuar y no meramente reaccionar. El verdadero estratega descubre un método para progresar y prepararse para el inevitable conflicto. Porque el conflicto es inevitable.

No es arriesgado contextualizar en esta línea de razonamiento la firme actitud manifiesta en el comunicado y en el gesto político de no sumarse a la conferencia de prensa de la noche del domingo 9. En más de una oportunidad el conductor del movimiento Renovador hizo alusión a la enorme responsabilidad delegada por el contundente pronunciamiento de las  urnas en 2011. Más política y menos festejo que en la Argentina de los últimos años remite ya a los globos y el decadente baile de un Macri perdido en sensaciones futboleras.  Todo esto viene al caso para darle anclaje a la suposición de que tras las PASO pareciera que está todo dicho para Octubre.

Así como el “no hay festejo previsto” remite al 2011 y el 2013, desde un abordaje más amplio puede remitir también a la imprevista derrota de Napoleón en Waterloo.  Más allá de los límites estructurales que había encontrado la expansión de Francia, y el convencimiento de los historiadores que tarde o temprano napoleón sería derrotado, Waterloo es todo un capítulo en las enseñanzas que dejó para la estrategia y táctica de la guerra. No hay dos versiones que contradigan que estratégicamente el plan de batalla de Napoleón era impecable. Falló después por imponderables. Cuando todo estaba listo para vencer a Wllington y sus aliados prusianos, se desató un diluvio que cambió el escenario. La lluvia marcó decisivamente el desarrollo de la batalla. El suelo retrasó el ataque planificado ya que la artillería francesa no podía maniobrar en el barro y las balas de cañón perdían efectividad al no rebotar en un suelo empantanado.  Lo que interesa sintetizar como enseñanza es que por ese motivo y otros, Napoleón no aprovechó el momento propicio, cuando los ánimos del enemigo estaban hundidos y el general inglés se sentía derrotado. La pérdida de tiempo permitió la llegada de refuerzos prusianos y la suerte de la batalla cambió. Y cambió la historia.