
La sugerencia de establecer el precio de la hoja verde en 0,50 dólares el kilo gana consenso entre los pequeños y medianos productores. Fue formulada el jueves 12 en la Cámara de Representantes por Carlos Rovira en una inusual participación desde su banca.
Obviamente, la propuesta, que tiene raíces en la evolución histórica de la relación precios/calidad de vida en las chacras, es resistida por los grandes molinos que, trataron de ridiculizarla argumentando que dolarizaría la economía del sector. Precisamente, el argumento del presidente del Legislativo no eludió el tema ya que dijo con claridad que en la economía argentina referenciarse al dólar es insoslayable. ¿No está dolarizado el precio de los combustibles? ¿Y el precio de la harina y aceite? Es difícil encontrar un costo de los insumos y hasta de la canasta básica de la colonia que no esté vinculado a la divisa. Por eso no sorprendió que ayer miércoles 18 la Asociación Chimiray, la Asociación de Productores Misioneros (APAM) la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte y la Federación Agraria de Misiones, reunidos con diputados en la comisión agropecuaria de la Cámara, dejaran constancia “que el precio de la hoja verde debería rondar los $7,50 haciendo una comparación con el dólar rondaría los 50 y 52 centavos de dólar. Sin olvidar que en el año 2013 el precio oficial de la hoja verde se cotizaba en 40 centavos de dólar, en el 2014 a 44 centavos de dólar, en el 2015 a 45 y en la actualidad 2016 a 33 centavos de dólar”. Y aclararon que “cuando se hace referencia de los 50 centavos de dólar histórico no es el tope sino el piso del cual se debe partir para pagar el precio de la yerba. Si tomamos como referencia los precios en el país vecino el valor de la yerba canchada es de 25 pesos”. En la Comisión que preside Aníbal Vogel, representantes de las asociaciones de base mencionadas, denunciaron las presiones de los compradores, que perpetran el delito de abusar de su posición dominante. Ayer publicamos una copia de un cheque de las Marías a cobrarse recién en marzo del año que viene. Hoy, una copia de un mail, firmado por Roberto Eduardo Navajas, fechado el 19 de abril, dirigido a sus habituales proveedores de materia prima, poniendo condiciones y admitiendo que no pagará el precio oficial. Y al que no le guste…no está obligado.
