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La conformación del bloque Misionero de la Concordia en las dos cámaras del Congreso nacional es un viejo mandato estratégico de Carlos Rovira en 2013, que nada tiene que ver con el caso José López. El resultado electoral de ese año confirmó que la gobernabilidad del sistema era sostenida por las llamadas provincias periféricas que ganaban las elecciones que el FPV perdía en los distritos más poblados. Desde la conducción del movimiento renovador, se insistía con el bloque propio. Anticipándose a los tiempos históricos, observaba que “se abre una instancia con enormes posibilidades para el proyecto misionerista de la Renovación”. Y entendía que era hora de “escribir una página de protagonismo de nuestra querida tierra colorada”.

Posadas (Lunes 20 de junio) La constitución del bloque Misionero de la Concordia en las dos cámaras del Congreso de la Nación es un viejo mandato del movimiento renovador y no una mera reacción ante el bochornoso espectáculo protagonizado por el ex funcionario José López. Quedarse con esta interpretación es perder de vista las cuestiones de fondo que explican la decisión de Sandra Giménez en el Senado y Maurice Closs, Jorge Franco y Silvia Risko en Diputados. Por supuesto, era de esperar que la prensa hegemónica fuerce una lectura que abone la prédica anti-K. El título de La Nación es casi una clase práctica de manipulación mediática. El miércoles 15 tituló: “Tras la detención de José López, tres diputados y una senadora abandonaron el bloque del FPV”, y en la bajada dramatiza que se trata del ex gobernador. Lo que le interesa al poder económico que expresa el diario porteño es destruir el legado cultural de doce años de gobiernos que, han demostrado que el poder político puede regular a los poderosos y mejorar la distribución de la riqueza. Puede sentarse en la mesa del Capital en nombre del pueblo. Por eso, no les interesa tanto López como diluir expectativas de una alternativa popular.
Es cierto que la decisión de los renovadores misioneros de conformar un bloque propio deja lugar a esas especulaciones, pero dejarlo ahí es no entender nada.
Aquí, el ámbito político ya en 2013 se conocía esa intención de los renovadores constituirse como bancada autónoma. Fue antes de las elecciones legislativas por sugerencia de Carlos Rovira que ya anticipaba la necesidad de fortalecer los espacios institucionales en defensa del proyecto misionerista. Precisamente, el resultado electoral de ese año puso sobre la superficie el valor concreto y simbólico de las provincias llamadas “chicas” en el armado del kirchnerismo. Pese a perder en la Ciudad Autónoma, la provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, el FPV pudo mantener el control de las dos cámaras del Congreso gracias a los votos de distritos como Misiones.
Esclarecer y anticipar
Recordar las palabras de Rovira en la noche del 27 de Octubre de 2013 es hoy esclarecedor. La Renovación obtenía casi el 44% de los votos contra 26% del segundo, guarismos que cobraban una profunda significación si se comparaban con Buenos Aires donde el FPV perdía 44 a 32, y salía tercero en la Caba, Córdoba y Santa Fe.
Indagado sobre el escenario que habían dejado las elecciones y qué esperaba para adelante, Rovira destacaba: “se abre una instancia con enormes posibilidades para el proyecto misionerista de la Renovación”. Ya entonces, para no dejar nada librado a interpretaciones antojadizas, había subrayado que los legisladores nacionales trabajarían para dar gobernabilidad a la presidenta. Sólo después consideró que el escenario pos electoral “abre una instancia que debe ser nítidamente distinta”. El jueves siguiente, en la tradicional rueda de prensa en el parlamento, volvía sobre el concepto: “hemos terminado un comicio nacional donde podemos tener la voz completa del pueblo de la Nación. Creo que por responsabilidad y con mucha seriedad y humildad debemos reconocer que nos ha encomendado una nueva tarea, más atención y más justeza en nuestros quehaceres. También una mirada puesta hacia un nuevo período donde justamente las provincias y a dos años de agotarse el mandato presidencial, debemos ir proyectando con mucha pasión pero mucha atención también, el deseo de nuestros conciudadanos y poder escribir una página de protagonismo de nuestra querida tierra colorada en el proyecto político que le tocará en el futuro presidir el país. Hacerlo ahí con más presencia, con más inteligencia, con más aporte, en definitiva con todo lo que pueda significar a los misioneros una vida mejor a la que tenemos hoy”. Se remarcaba que eran las provincias llamadas periféricas las que lograron sostener en el Congreso de la Nación la cantidad suficiente de legisladores para garantizar la gobernabilidad. Sobre el escenario poselectoral 2013, Rovira consideraba ya que abría una época signada por desafíos. “Yo veo la política como un desafío permanente, como una lucha permanente. Siempre el contexto va tiñendo determinados colores y no encuentro elementos similares épocas tras épocas, con lo cual significa que debemos estar con atención permanente siguiendo los sectores más vulnerables de nuestra sociedad y en toda nuestra sociedad misionera primera cierto es que hay nuevos desafíos” Decíamos entonces en misionesplural que ratificaba así que la Renovación es una ideología de la acción que se construye a sí misma tomando decisiones a cada momento, solucionando conflictos sobre la marcha sin perder el rumbo. Traduce una suerte de pragmatismo con conciencia histórica. No tiene un dogma doctrinario sino que se legitima por la convergencia de sus dichos con sus acciones. En un mundo de incertidumbres en el que ni el Vaticano puede avizorar con claridad el mundo nuevo que viene, Rovira destaca los valores como categoría política, cuando reconoce la necesidad de la dirigencia de actuar con humildad, grandeza y generosidad para superar el odio y las divisiones
Decisión ya en 2014
En este repaso del pasado inmediato, es útil también recordar una crónica publicada el 31 de mayo de 2014 en la red de Medios del Mercosur. Informaba el sitio: “el presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Misiones y conductor del Frente Renovador misionero, Carlos Rovira, dijo que “es tiempo que el Frente Renovador de la Concordia de Misiones tenga un bloque propio en la Cámara de Diputados y de senadores de la Nación”. “En su momento desde la conducción del partido esa fue la indicación que se le trasmitió a los legisladores nacionales del Frente Renovador de la Concordia y, hasta ahora no ha sido cumplida por nuestros representantes ante la Nación”.
Y seguía la crónica: “con esta afirmación el presidente de la legislatura misionera retomó lo planteado el año pasado por el gobernador y vicepresidente del partido Frente Renovador de la Concordia Maurice Fabián Closs quien había anunciado que el oficialismo misionero iba conformar un bloque único, desprendiéndose del Frente para la Victoria, pero sin dejar de apoyar al oficialismo nacional. Sin embargo pasó el tiempo, comenzaron las sesiones ordinarias del presente año y el Frente Renovador de la Concordia sigue dentro del bloque del Frente para la Victoria, participando del mismo bloque con legisladores misioneros que son oposición en la provincia, tal son los casos de la diputada nacional Julia Perié y del senador Juan Irrazábal.
“En la conferencia de prensa que ofrece habitualmente los jueves y ante la pregunta concreta sobre en que quedó el mandato de la conducción del partido para que los legisladores nacionales misioneros oficialistas conformen el bloque del Frente Renovador de la Concordia Rovira fue contundente: “Cada uno de los legisladores es responsable de sus actos. Es bueno que las diferentes actitudes se sepan y se debatan porque a la hora de llevar adelante con el celo que corresponde el mandato de los misioneros todos debemos saber qué es lo que hace cada uno”.

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