La diputada Rosana Arguello entiende que esta producción necesita un ente vinculado a la de la producción, elaboración, industrialización, comercialización, consumo y exportación. Propone un fuerte apoyo a la actividad y la mejora de la competitividad de toda la cadena, dice.
Posadas (Jueves 27 de octubre). La diputada provincial Rosana Arguello presentó el proyecto de Ley para crear el Instituto Provincial del Té, un ente de derecho público no estatal, con jurisdicción provincial y autarquía técnica, funcional y financiera que tendría sede en Oberá.
La intención es que el instituto promueva, fomente y fortalezca el desarrollo de la producción, elaboración, industrialización, comercialización, consumo y exportación del té y derivados en sus diferentes modalidades de consumo y usos, buscando la sustentabilidad de los distintos sectores involucrados en la actividad y priorizando a los productores primarios.
Misiones y Corrientes son las únicas provincias productoras del té en la Argentina y tienen registrados a sesenta y ocho secaderos, que son en su mayoría medianas y grandes empresas con elevados niveles tecnológicos, y algunas pymes.
Las inversiones que se requieren para localizar nuevas plantaciones y reconvertir plantaciones de baja productividad son muy elevadas, por lo que la factibilidad del proceso presupone un fuerte apoyo financiero del Estado, que debe extenderse también a la promoción de la radicación de nuevas industrias tealeras, sostiene la diputada. A su vez, dice, para llevar a cabo estos procesos se precisa del asesoramiento de especialistas y de la capacitación de los productores.
La diputada Arguello entiende que es necesario apoyar el sector productivo a través de mejoras en los servicios educativos, facilitar el acceso y la permanencia a la educación primaria y secundaria en los ámbitos rurales particularmente en la zona núcleo de este cultivo (lo cual redundará en una mayor productividad de todos los trabajadores), mejorar la oferta de educación superior, considerando que en la zona que concentra la mayor cantidad de superficie cultivada de té se carece, por ejemplo, de una Facultad de Agronomía.
Cuando fundamentó el Proyecto, dijo que la superficie implantada debería ampliarse teniendo en cuenta criterios geográficos y de escala. De esta manera, resulta conveniente incrementar la superficie de este cultivo en departamentos dentro de la zona núcleo o cercanos a ella, considerando que la industria se encuentra localizada mayoritariamente en esos departamentos. “Por el contrario, en caso de desarrollar la zona sur o zona norte de Misiones se deberá pensar en incentivar tanto el cultivo de té en esas zonas como también la necesaria instalación de la industria. Para lograr un aumento significativo en las exportaciones se requiere abrir nuevos mercados o incrementar el valor agregado exportado a los mercados a los que actualmente se llega”.
Para conquistar nuevos mercados o segmentos de mayor valor “las firmas deben avanzar en adaptaciones de productos y certificaciones tanto de calidad como de procesos; en estas tareas el Estado puede intervenir con líneas de financiamiento a tasas y condiciones competitivas, con programas de asistencia técnica personalizada, con apoyo a participación en ferias y misiones”.
El ordenamiento macroeconómico y la generación de un clima de negocios más apropiado para la inversión son temas ineludibles para el Estado, asegura y recuerda que son cuentas pendientes sobre los que se deberá trabajar a futuro. “Las consultas realizadas a empresarios del sector señalan que entre las principales trabas existentes se encuentran el nivel y volatilidad del tipo de cambio, la presión impositiva y la falta de financiamiento a las exportaciones”.
En ese contexto, dice Arguello, la creación del Instituto Provincial del Té (IPTé) permitiría canalizar varias de las políticas antes mencionadas y convertirse en el articulador de las iniciativas que requieran el apoyo de otras instituciones. “La premisa es cumplir con los todos los objetivos planteados y propuestos en el presente proyecto, entre ellos el fomento del consumo interno y de la exportación y la mejora de la competitividad de toda la cadena”, aseguró.
La discusión quedó abierta en la última reunión de la comisión de Desarrollo Forestal, Agropecuario y de Cooperativas de la Legislatura misionera, que este miércoles tuvo su última reunión ordinaria del año.
Sobre el Instituto
Según el proyecto, los programas que desarrollará el IPTé deben contribuir a facilitar las acciones tendientes a mejorar la competitividad del sector productivo, industrial y comercial de la cadena.
Deberá, también, determinar el potencial productivo, la proyección del consumo interno y las exportaciones de manera tal que permita la Planificación del Té Misionero en colaboración con las áreas competentes de región productora.
Entre sus facultades, podrá implementar mecanismos de apoyo y estímulo a los productores, elaboradores, industrializadores y comercializadores; fomentar la producción y comercialización del té; propiciar el desarrollo de las investigaciones y experimentos en el campo de la agronomía, agrología y tecnología siempre con miras a aumentar su productividad y mejorar su calidad e identificar y diseñar estrategias e implementar procedimientos tendientes a optimizar la rentabilidad y competitividad del sector, entre otras funciones.
La Ley prevé además la creación de un Registro para la identificación de la producción, elaboración, industrialización, comercialización y exportación de té y derivados y también, un Registro de Infractores a las normas establecidas para la actividad.
